Petition Closed

En España tenemos un Concordato con el Vaticano firmado por antiguos franquistas y que no tiene equivalente en el mundo civilizado. El Vaticano detenta un poder político, financiero y cultural que, en mi opinión, no se corresponde con el apoyo social del que disfruta en España. Un primer paso hacia equilibrar esta relación sería el eliminar una de las justificaciones de la financiación que la Iglesia recibe del Estado: que somo un país católico, apostólico y romano. Yo no lo soy, ¿y tú?

Letter to
Servicio jurídico y civil / Oficina de Estadística y Sociología D. Silverio Nieto Núñez / D. Jesús Domínguez Rojas
Lo voy a decir alto y claro: Soy atea y he cometido la mayor parte de los siete pecados capitales, además de quebrantar la mayoría de los Diez Mandamientos. Et je ne regrette rien. Detesto a la Iglesia Católica, Apostólica y Romana y creo que el Papa es menos infalible que un hombre del tiempo en esta era del cambio climático. Que conste que los párrocos o los misioneros no me disgustan por naturaleza; de hecho, cuento con algunos amigos entre ellos. Lo que no puedo soportar es la jerarquía que tienen detrás.

Por mucho menos de lo que he escrito en el párrafo anterior, hombres y mujeres fueron atrozmente torturados y asesinados a lo largo de la historia. Ahora parece que sucede lo contrario: Lo difícil es que te echen de la Iglesia. ¿Por qué? Porque de acuerdo con el Concordato de 1979, la Iglesia debe seguir pretendiendo que España es un país católico, lo cual le ofrece prerrogativas que infringen claramente nuestros derechos como ciudadanos. Y eso, porque “las creencias religiosas de la sociedad española” obligan al Estado a “cooperar” con la Iglesia (Art. 16.3.2).

De hecho, la mayoría de los españoles, creyentes o no, estamos en desacuerdo con el Concordato Iglesia-Estado. Según una reciente encuesta, ocho de cada diez ciudadanos reclaman que la Iglesia pague el IBI (seis de cada diez en caso del PP, porque esos a menudo tienen curas en la familia). ¡Incluso en Italia la Iglesia paga el IBI! Y ese es solo un ejemplo. Podríamos entrar en la financiación de las escuelas privadas regidas por órdenes religiosas que están subvencionadas por el estado, que es todo un negocio (y que el PP considera un “un pilar fundamental” para la libre elección del centro… a menos que seas musulmán o judío, en cuyo caso te jodes y te costeas tú la escuela de tus hijos). O los salarios de los sacerdotes, que son tratados como funcionarios públicos sin haber pasado oposición alguna.

Finalmente, pensemos en el vergonzoso encubrimiento del abuso sexual endémico sucedido, conocido y ocultado en multitud de instituciones religiosas católicas durante décadas, incluido en nuestro país (y todo lo que nos queda por saber). O, en un caso quizás más mediatizado de la monjita “de la caridad” que raptaba a los hijos de madres pobres o solteras para luego venderlos a familias “como Dios manda”.

Hay quien habla del papel social de la Iglesia, y Monseñor Rouco Valera tuvo la poca decencia de declarar que si se imponía el IBI a la Iglesia, ello supondría un grave recorte en sus programas sociales, como Cáritas. Gran metedura de pata. Lo cierto es que la financianciación de la Iglesia a Cáritas es mínima, y la mayor parte de su dinero proviene de socios o de donaciones puntuales. Y la inmensa mayoría de sus voluntarios son personas laicas.

En fin, me imagino que habrá otra gente ahí fuera, creyente o no, que comparte mis sentimientos hacia las instituciones eclesiásticas. Por ello os pediría que firmaseis esta petición y la hicieses circular en vuestros círculos. Para que realmente podamos elegir si queremos seguir financiando esta institución corrupta, anacrónica y discriminatoria o si se van a tener que buscar la vida, como todo hijo de vecino.