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Petitioning D. Fernando Galván

No a la pseudociencia en la Universidad de Alcalá de Henares

La tendencia a considerar que cualquier terapia, idea, “teoría” por el hecho de ser milenaria o por tener un nombre de apariencia científica es válida, es una falacia habitual pero no por ello admisible; menos aún en un curso impartido por una universidad pública como es la Universidad de Alcalá de Henares. La esperanza de vida media actual, muchos enteros por encima de la de hace simplemente un siglo -que decir comparada con la de hace miles de años- se debe a que tenemos una medicina basada en ciencia, es decir, en un conocimiento basado en la evidencia. Y esta es la clave del asunto, los fundamentos del Qi-Gong se arraigan en el concepto de Chi, es decir, una energía vital según la tradición oriental. Pero la tradición no es ciencia. Sabemos, gracias a la investigación científica que no existe tal cosa como la energía vital o sucedáneos. Enseñar estos conceptos como ciertos y eficaces es retroceder varios siglos al cuando se desconocía la química y se creía que lo característico de los organismos vivos era una energía especial, la energía vital. No hay estudios en la literatura científica que avalen la existencia del Chi. La experiencia personal, no es un aval válido para cualquier terapia o tratamiento que se precie. Si la medicina ha avanzado es gracias a que se basa en pruebas y no en un compendio de tradiciones aglutinadas de forma acrítica.
Letter to
D. Fernando Galván
Estimado Mgfco. Rector, le escribo en relación al curso "Especialización en Aplicaciones Terapéuticas del Qi-Gong", que, a merced de lo publicado en el programa del mismo, da el espacio y el respaldo de una institución educativa pública a prácticas pseudocientíficas, dotándolas de una autoridad y una credibilidad que pueden poner en riesgo la salud de los ciudadanos al hacer creer a éstos que pueden confiar en unas técnicas que no han demostrado científicamente su validez terapéutica. No sólo eso, además se corre el riesgo de dotar a profesionales de un pseudoconocimiento que les hará creer en ideas y terapias infundadas, haciéndoles buscar las causas de las enfermedades y su posible solución en supersticiones disfrazadas de ciencia.

La tendencia a considerar que cualquier terapia, idea, “teoría” por el hecho de ser milenaria o por tener un nombre de apariencia científica es válida, es una falacia habitual pero no por ello admisible; menos aún en un curso impartido por una universidad pública como es la Universidad de Alcalá de Henares. La esperanza de vida media actual, muchos enteros por encima de la de hace simplemente un siglo -que decir comparada con la de hace miles de años- se debe a que tenemos una medicina basada en ciencia, es decir, en un conocimiento basado en la evidencia. Y esta es la clave del asunto, los fundamentos del Qi-Gong se arraigan en el concepto de Chi, es decir, una energía vital según la tradición oriental. Pero la tradición no es ciencia. Sabemos, gracias a la investigación científica que no existe tal cosa como la energía vital o sucedáneos. Enseñar estos conceptos como ciertos y eficaces es retroceder varios siglos al cuando se desconocía la química y se creía que lo característico de los organismos vivos era una energía especial, la energía vital.

No hay estudios en la literatura científica que avalen la existencia del Chi. La experiencia personal, como bien usted sabrá, no es un aval válido para cualquier terapia o tratamiento que se precie. Si la medicina ha avanzado es gracias a que se basa en pruebas y no en un compendio de tradiciones aglutinadas de forma acrítica.

No consideramos que la crítica a estas incursiones pseudocientíficas en la universidad e incluso pedir su cancelación vaya contra la libertad de expresión: hay muchos lugares en los que se promueven este tipo de actividades y pseudoconocimiento que por muy milenario que sea, no ha demostrado su efectividad ni tienen investigación rigurosa que la respalde. La universidad debe ser la heredera de la ilustración, un lugar de conocimiento, una luz en la oscuridad, pero ante todo no debe ser la casa, ni el lugar, donde se popularice y promocione la pseudociencia.

Queremos expresar, por lo tanto, al Rector Magnífico de la Universidad Pública de Alcalá de Henares, nuestra opinión y solicitarle que retire el curso y que establezca unos mínimos criterios científicos a la hora de hacer los cursos de especialización.

Un cordial saludo.