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No a la carne asada más grande del mundo.


El 18 de agosto se pretende llevar a cabo un evento realizado por el Gobierno del Estado a través de la Corporación para el Desarrollo Turístico, donde se convocó a la ciudadanía a romper un Récord Guinness asistiendo a “la carne asada más grande del mundo” en el Parque Fundidora, de 9:00 a 19:00 horas, lo cual creemos NO DEBERÍA REALIZARSE, ni contemplarse siquiera ese hecho, ya que no se está considerando la gran cantidad de dióxido de carbono que se desprendería por el número tan grande de personas haciendo la combustión del carbón al mismo tiempo, causando un gran efecto negativo para nuestro medio ambiente.

Otro punto, es la cultura alimenticia, ya que recientemente se ha publicado que somos el país con más obesidad en el mundo, y hacer un evento como éste, fomenta dicha cultura; contradiciendo la campaña que ha emprendido el estado para combatir la obesidad y los malos hábitos alimenticios.

Consideramos que hay temas mucho más importantes, y primordiales que requieren nuestro esfuerzo y recursos; hay gente fuera de la zona metropolitana de Monterrey que sufre la pobreza, la sequía y la falta de recursos, y dificilmente puede alimentar a su familia. Promover un evento tan superfluo como éste, sólo evidencia la falta de RESPONSABILIDAD, COMPROMISO y CONCIENCIA del Gobierno del Estado (que incluye a todas sus dependencias) con los ciudadanos y los problemas que atraviesa el estado.

Puntos a considerar por los cuales estamos muy en contra de este evento: 

1) La contaminación que se emitiría por la combustión del carbón por tantísima gente al mismo tiempo causaría un grave efecto para nuestro medio ambiente
2) La producción de carne es la causa principal del calentamiento global.
Entre el 18% (FAO) y el 50% (Worldwatch) de las emisiones generadoras del calentamiento global –la mayor amenaza a la que jamás se ha enfrentado la especie humana– provienen de la producción de carne. Más comentarios son innecesarios –a no ser que se siga intentando tapar el sol con el dedo de la ignorancia.


3) El aumento mundial en el consumo de carne condena a la hambruna a los más pobres.
Nunca en la historia, nuestra especie había consumido tanta carne como hoy –y la tendencia es creciente. La consecuencia es que los animales de cebo consumen el 35% de los cereales del planeta, mientras que millones sufren de desnutrición. El corolario es implacable: Cuanta más carne comemos, más gente muere de hambre.


4) Los carnívoros mueren más jóvenes que los vegetarianos.
Tras los estudios de Rashni Sinhas y colaboradores, de acuerdo a los cuales el consumo de carnes rojas produce un aumento en la mortalidad del 31% en hombres y 36% en mujeres, tanto el World Cancer Research como la OMS recomiendan un máximo de 300 gramos de consumo semanal de esa vianda. El exceso de placeres de la carne, pese a sus eclesiásticas resonancias, conducen a una muerte prematura.


5) La producción intensiva de carne favorece la emergencia de virus con poder epidémico.
La encefalopatía espongiforme bovina del Reino Unido, la gripe aviar de China, la gripe porcina de México, por mencionar solo algunas, han sido resultado de las condiciones de crianza animal destinadas a reducir los costos de producción y, así, aumentar la rentabilidad –el ansia de ganancias en simbiosis perversa con nuestra sed de carne.


6) Los modernos métodos de producción intensiva de carne condenan a los animales a un sufrimiento de por vida.
Los espíritus nobles no pueden sino empavorecerse ante las imágenes de los animales en las granjas de producción intensiva que abundan en la red (al lector de esta especie le advierto que no haga clic en los enlaces): Pollos deformados hasta la monstruosidad; cerdos plagados de llagas y tumoraciones, revolcándose en sus ponzoñosos humores; reses sacrificadas en plena consciencia. El precio de la carne es inversamente proporcional al sufrimiento animal.

 

Dada la situación actual, es tan simple como lógico: disminuir el consumo de carne, como proponen desde hace tiempo numerosas iniciativas, y, sobre todo, limitarse a comer carne de animales felices (es decir, de producción ecológica), la cual, hoy por hoy, representa apenas el uno por ciento de la producción mundial, principalmente debido a que llega a costar hasta el 1000% más que la carne convencional. Pero la salud, el rescate del medio ambiente, la justicia social y el respeto a la vida animal tienen su precio.


Si se realiza este evento, no solo será la carne asada más grande del mundo sino también la más grande estupidez!!!!

Dejar de participar en este evento no te hace menos Regio, sólamente más solidario y consciente.

Letter to
Corporación para el Desarrollo Turístico de Nuevo León Patricia Aguirre
Delegado de SAGARPA en Nuevo León Fermín Montes Cavazos
Solicitamos que se cancele el evento "La Carne Asada Más Grande del Mundo" en Monterrey, o se retire el apoyo del estado.

Además que la Corporación para el Desarrollo Turístico de Nuevo León tome la responsabilidad que le merece con la ciudadanía de Nuevo León y promueva eventos que no dañen su salud, así como el medio ambiente.

En caso de llevarse a cabo, solicitaremos a la SAGARPA que vigile el evento y atienda a las denuncias llevadas a cabo de parte de ciudadanos inconformes.