NO a la biopiratería genética. Protejamos nuestros recursos naturales

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Sergio Garré lanzó esta petición

Hola, somos Silvana, Yramis y Sergio. El 20 de mayo presentamos el proyecto de ley en el Congreso de la Nación Argentina para declarar el 13 de febrero como “Día Nacional de la soberanía de los recursos genéticos”.

¿Sabías que la jarilla es un recurso genético autóctono argentino? En la provincia de La Rioja, se encuentra la jarilla que es un arbusto autóctono y sus beneficios fueron valorados y utilizados por los pueblos originarios como planta medicinal por sus múltiples aplicaciones en diferentes dolencias.

Nuestro país alcanzó la primera certificación del cumplimiento del Protocolo de Nagoya con fines comerciales el 13 de febrero de 2020. El reconocimiento se obtuvo tras un laborioso proceso que había comenzado cuatro años antes, a partir de un convenio de Investigación y Desarrollo entre el Instituto Darwinion-ANCEFN-CONICET y el Laboratorio Garré Guevara S.R.L., cuyo propósito era optimizar la obtención de compuestos activos de la especie Larrea divaricata Cav., o jarilla hembra, a partir de la estandarización del proceso de recolección silvestre.

El Protocolo de Nagoya es un acuerdo complementario al Convenio de Diversidad Biológica del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que regula el “acceso a los recursos genéticos y la participación justa y equitativa en los beneficios que deriven de su utilización”, con el objetivo de proteger los recursos naturales en los países en vías de desarrollo.

Gracias al trabajo realizado por investigadoras de CONICET y el financiamiento aportado por el Laboratorio Garre Guevara, se obtuvo el primer aval del cumplimiento del Protocolo, con la colaboración de la Secretaría de Política Ambiental en Recursos Naturales del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, y el consentimiento de la Secretaría de Ambiente de La Rioja.

De ese modo, el gobierno provincial autorizó la recolección de hojas de jarilla con la aplicación de buenas prácticas, que incluyen: el cumplimiento de la normativa ambiental vigente y la capacitación de los recolectores. Asimismo, la certificación le otorgó a La Rioja los derechos exclusivos de uso del recurso genético, protegiendo al país de la biopiratería genética y evitando su apropiación. En consecuencia, ninguna empresa extranjera puede desarrollar productos basados en las poblaciones riojanas de Larrea divaricata sin un consentimiento informado previo.

En ese sentido, el acuerdo entre la provincia de La Rioja y el laboratorio Garré Guevara S.R.L. fija los términos del aprovechamiento del recurso y pacta una distribución justa y equitativa de los beneficios económicos bajo el Protocolo de Nagoya. De este modo, se produce por primera vez un acto de defensa de la soberanía de los recursos genéticos nacionales y de la soberanía de nuestro conocimiento científico y saber popular, poniendo en valor un recurso autóctono.

Otros aspectos fundamentales que derivan del cumplimiento del Protocolo de Nagoya:

Se garantiza el trabajo justo y la capacitación de los trabajadores involucrados;
Se protege la diversidad biológica, ya que se aplica una metodología de recolección controlada;
Se garantiza un manejo sostenible y la trazabilidad del recurso genético desde su lugar de origen;
Se contribuye a la mitigación del cambio climático mediante la protección de las áreas prístinas afectadas a la recolección, al impedir la deforestación.
Declarar el 13 de febrero como “El Día Nacional de la soberanía de los recursos genéticos” representa para la República Argentina una oportunidad para asignar al desarrollo sostenible la centralidad que demanda la actualidad.

En suma, la protección de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático constituyen aspectos fundamentales para el desarrollo económico en el siglo XXI, particularmente en territorios como el argentino, que cuenta con gran número de recursos genéticos autóctonos, vastos saberes de pueblos originarios, recursos altamente capacitados en investigación científica y técnica, y una enorme capacidad emprendedora para desarrollar actividades de triple impacto positivo (ambiental, social y económico) dentro de una nueva matriz productiva inclusiva, distributiva y justa.

 

Acompañanos firmando y compartiendo esta petición para que el Congreso apruebe el proyecto de Ley

 

¡Muchas gracias!

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