¡FIRMA PARA TERMINAR LA VIOLENCIA Y EL ACOSO EN EL LUGAR DE TRABAJO!

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                                            #TrabajoSinViolencia

¡APOYEMOS EL NUEVO CONVENIO Y RECOMENDACIÓN PARA TERMINAR  CON EL ACOSO Y LA VIOLENCIA EN EL TRABAJO!

“Empecé mi carrera como comunicadora en un programa dominical de un canal de TV. Cuando quise aplicar para el noticiero me dijeron que la que quería escalar tenía que pasar por manos del director. Nadie iba a evaluar mi capacidad y criterio para informar sino mi cara y mi cuerpo. Todo el mundo lo sabía y nadie jamás lo denunció. El problema no era solo él, todo el entorno era cómplice".

 Más de un tercio de todos los países en el mundo no tienen ninguna ley que prohíba el acoso sexual en el trabajo. La violencia contra trabajadores y trabajadoras afecta todas las áreas y sectores de la actividad económica en todo el mundo, por lo que es urgente que se tomen medidas para eliminarla.

Existen sectores de trabajadores en donde estas violencias se sienten con aún mayor intensidad. Por ejemplo, en América Latina, existen 19 millones de trabajadoras que desempeñan sus actividades remuneradas en un hogar privado y representan alrededor del 7% de la ocupación urbana regional (Organización Internacional del Trabajo-OIT. 2012).

Según la OIT, en América Latina se encuentra el 37% del trabajo doméstico en el mundo. Detrás de esta actividad es frecuente no sólo la afectación de los derechos laborales, sino además la violación de derechos humanos, la violencia en todas sus formas, y la trata de personas. Encierro forzado, acoso, abuso y violencia sexual, golpes, despidos injustificados, acusaciones falsas de robo, humillaciones, insultos, accidentes de trabajo, negación de alimentos y atención sanitaria y exceso de trabajo sin ningún descanso.

"No hubo ni una sola casa en la que un tipo no quiso abusar de mí ¿Qué quiero contar? Lo que viví como Trabajadora Remunerada del Hogar, el temor de trabajar, porque si no te acosa sexualmente el patrón o sus hijos, es la esposa la que te maltrata".

En muchos casos, el único "remedio" disponible para las trabajadoras y trabajadores que sufren violencia y acoso es abandonar el trabajo. En casos de agresión sexual o física, el único medio es el sistema penal, que puede ser lento y costoso.

"Trabajé en el Estado a cargo de las finanzas de un proyecto internacional. Mi labor era movilizar trámites y agilizar los tiempos para que el proyecto avanzará sin retrasos. Un día el contador general me dijo que si quería que me “ayude” debía presentarme en su oficina con falda o no me recibiría. Tuve que hacerlo. Me sentía sola, rebajada y humillada. Tenía dos escenarios: quedar como coqueta o como ineficiente; lo que implicaba mi despido y yo de verdad necesitaba el trabajo".

La violencia y el acoso en el mundo del trabajo constituyen una violación de los derechos humanos y una amenaza para la dignidad, la salud y la seguridad de las personas.

La Organización Internacional del Trabajo se reunirá este 28 de mayo para discutir la posible adopción de un Convenio y Recomendación sobre el acoso y la violencia en el mundo del trabajo. Los países que ratifican un convenio están obligados a aplicarlo en la legislación y en la práctica nacionales ¡Esta es una oportunidad histórica para los trabajadores y trabajadoras del mundo!

¡Firma esta petición para exigirle a tu gobierno que apoye la adopción de este Convenio y Recomendación! #TrabajoSinViolencia 



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