MÉXICO DEBE PREPARARSE Y ACTUAR CONTRA LOS PROXIMOS INCENDIOS Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

0 personas firmaron. ¡Ayuda a conseguir 7,500!

Oscar Moctezuma Orozco
Oscar Moctezuma Orozco firmó esta petición

La alarmante situación que se vive con incendios inmensos e incontrolables en Australia, que han arrasado hasta el momento con más de 3 millones de hectáreas de bosques y arbustos, sumada a casos similares de incendios descontrolados en Siberia, Alaska, California, la cuenca del Amazonas y África, confirman las predicciones de un mundo cada vez más caliente y seco, como una de las consecuencias del Cambio Climático, o más correctamente, la Emergencia Climática que amenaza todas las formas de vida conocidas y la civilización humana.

El año 2019, los mexicanos vivimos en carne propia los efectos agravados del clima, que favorecieron incendios sin precedentes en cientos de miles de hectáreas de bosques y selvas, a una escala al menos un 15 % superior que en años anteriores. Los programas preventivos contra incendios y la capacidad de respuesta existente, se vieron superadas por mucho, lo que contribuyó en gran medida a que no se pudieran detener y enfrentar con eficacia los fuegos provocados y naturales en muchos estados del país.

Los científicos y expertos climatológicos señalan que, en este escenario de clima más cálido y seco, los incendios forestales serán mucho más frecuentes y devastadores, y que liberarán en la atmósfera terrestre una cantidad adicional muy grande de Gases de Efecto Invernadero (GEI), que agravará y acelerará los efectos de la crisis climática. Tan sólo los incendios en Australia, se estima que han liberado hasta el momento 250 millones de toneladas de bióxido de carbono y han matado millones de árboles y plantas que se necesitaban para secuestrar el carbón atmosférico y evitar que se agravara esta crisis. Eso sin mencionar los millones de animales silvestres que han muerto y las pérdidas materiales y humanas que hasta el momento han provocado.

En este escenario de una mayor frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos, con efectos devastadores cada vez más grandes hacia la humanidad, los países de todo el mundo deben actuar de manera decidida y responsable, para implementar acciones rápidas y efectivas contra la Emergencia Climática. ¡El planeta ha llegado a un punto crítico! La concentración de CO2 en su atmósfera alcanzó a mediados del año pasado las 415.3 ppm (partes por millón) de CO2. Nunca la especie humana vivió en condiciones atmosféricas similares, ya que la última vez que la atmósfera de La Tierra tuvo estas concentraciones de CO2, fue hace 2.5 a 5.5 millones de años. En esa época, la temperatura promedio de nuestro planeta era 2 o 3 grados más alta que la actual y el nivel del mar unos 25 metros más alto que el promedio actual.

Es imperativo alejarnos del uso del petróleo y carbón como fuentes de generación de energía y valorar los bosques y árboles como el mejor salvoconducto de las futuras generaciones contra la Emergencia Climática. La atención adecuada a la crisis ambiental mexicana debe ser considerada como prioridad y un asunto de seguridad Nacional. México es el país Latinoamericano que más contribuye a la emisión global de Gases de Efecto Invernadero por consumo de combustibles fósiles. Por ello, los ciudadanos mexicanos les demandamos que tomen las acciones responsables y decididas que este momento de la historia requieren, reconsiderando y reestructurando algunos de los planes y programas de gobierno, en particular, los siguientes:

1)    Cancelen la operación de las plantas termoeléctricas que operan a base de diésel, combustóleo y carbón; detengan la proliferación de nuevas plantas termoeléctricas que operan con gas natural; y cancelen la construcción de la nueva refinería de Dos Bocas. Se deben destinar los recursos que tenían contemplados para estos proyectos, para crear plantas de generación de energía limpia eólica y solar, y expandir la cobertura de la red eléctrica.

2)    Incremente sustancialmente el presupuesto de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) y recuperen sus programas temporales de prevención y combate de incendios, para fortalecer notablemente su capacidad de respuesta ante los incendios que este año y en los próximos se presentarán y agravarán en todo el planeta.

3)    Recuperen y fortalezcan la protección a las zonas forestales de todo el país, mediante el incremento de los apoyos destinados a Pagos por Servicios Ambientales (PSA), a fin de beneficiar a un mayor número de poseedores de tierras forestales en todo el país y asegurar su participación en el cuidado de los bosques nacionales.

4)    Revisen y ajusten el Programa Sembrando Vida, a fin de que no incentive (como actualmente sucede en algunas zonas del país) la deforestación, ya que algunos campesinos, para poder acceder a los apoyos de este programa, que son superiores a los apoyos que se otorgan por cuidar el bosque (los PSA), prefieren desmontar e incendiar sus tierras y provocar así la pérdida de valiosos bosques nativos y la emisión adicional de GEI.

5)    Terminen a la brevedad la elaboración del Plan Nacional de Transición Energética en congruencia con la situación de Emergencia Climática global, de manera que nos permita cumplir con los preceptos y objetivos de la Ley General de Cambio Climático, la Ley de Transición Energética y los compromisos internacionales adquiridos por México como signatario del Acuerdo de Paris.

A los Gobernadores y Congresistas y al Presidente de la Nación Mexicana, los mexicanos y ciudadanos del mundo les demandamos que asuman su responsabilidad como gobernantes y consideren que tenemos muy poco tiempo para actuar de manera responsable y correcta, sin anteponer intereses económicos o promesas de campaña que se dieron sin considerar el grave contexto ambiental actual. No pueden pensar y planear sus acciones con un escenario acotado sólo por el periodo para el cual fueron elegidos, sino considerando el contexto planetario actual, en donde lo que hagamos o dejemos de hacer el día de hoy, disminuirá o agravará para las actuales y futuras generaciones, los efectos de la Emergencia Climática mundial.

Hoy más que nunca, nuestro futuro depende de sus decisiones y acciones. Esperamos que podamos reconocerlas y agradecerlas en el futuro, en lugar de lamentarlas cuando sea demasiado tarde.