Victoria

Por favor no recurran la sentencia, y dejen que pueda cuidar de mi hija

¡La petición ha conseguido su objetivo gracias a 486 firmas!


Mi hija Sara tiene el Síndrome del Maullido del Gato o  como genéticamente le llamamos Síndrome 5p- . Es una enfermedad rara  y poco frecuente, pues afecta a 1 de cada 50.000 nacidos. Las personas afectadas padecen crecimiento lento, discapacidad intelectual, hipotonía (bajo tono muscular), se comunican principalmente con signos, ya que también padecen mal formación de la faringe provocando retraso en el lenguaje  y muchas más posibles afectaciones, aunque las nombradas son las más comunes.

Esto supone que Sara necesite revisiones médicas periódicas de Odontología, Oftalmología, Neurología y Traumatología.

Para aumentar sus posibilidades de evolución hace diversos tratamientos como logopedia, equinoterapia, natación, musicoterapia y terapia sensorial.

Todas estas terapias tienen un coste elevado por lo cual no puedo dejar de trabajar, pero a su vez no tengo tiempo para llevarla a todas sus revisiones y terapias correspondientes por el tiempo que empleo trabajando, ya que para poder sobrevivir y poder costear todas esas terapias es necesario que mi marido y yo trabajemos.  Así que gasto mis días de vacaciones en llevar a mi hija al médico o alguna terapia y cuando llegan las vacaciones realmente no tengo disponibilidad para estar y cuidar a mi hija por falta de días libres ya que los utilizo para sus tratamientos, sin quedarme apenas días reales de vacaciones para poder estar con mi hija.  Incluso tengo que estar pidiendo favores a compañeros para hacer cambios de días. Todo muy estresante, la verdad.

Además Sara necesita ayuda para realizar todas las tareas cotidianas, es decir, necesita ayuda para comer, vestirse, lavarse las manos, ir al wc, peinarse…..y como camina, tiene una deambulación libre sin consciencia del peligro, no pudiendo dejar de controlarla ni un solo instante.

Así que cuando me enteré que existe una prestación para cuidado de menores con cáncer u otra enfermedad grave, la cual me permite reducir un mínimo del 50% mi jornada laboral ( que a día de hoy es de 39 horas semanales) sin afectar a mi nómina, no dudé en pedirla a la mutua Fraternidad Muprespa en julio del 2014, pensando que como reunimos los requisitos necesarios para dicha prestación, me sería otorgada, pero sorprendentemente me la deniegan alegando que Sara no necesita un cuidado continuo, constante y permanente. INCREIBLE.
Así que con informes que demuestran que están equivocados, les pido consideren de nuevo el otorgarme la prestación, pero no se retractan y me veo obligada a denunciarlos por el Juzgado de lo social, celebrándose el juicio el 12 de junio del 2015.

Se me comunica la sentencia por correo certificado el día 3 de julio,  la Juez es una persona sensata y razonable y ve lo que es evidente, que me pertenece dicha prestación. Pero no es una sentencia en firme ya que la mutua puede recurrir.

Y que hace la mutua?  Lo lógico sería dejarme en paz para que cuide a mi hija, verdad? Pues no, anuncian recurso, para cubrirse las espaldas y luego ya verán si recurren o no.

Así que ahora tengo que esperar 30 días para que se decidan a recurrir y si recurren, esperar a que se vuelva a celebrar otro juicio vete tú a saber cuando. Y mientras yo sigo con mi calvario de tener que andar buscando tiempo libre de donde no lo hay para poder atender a mi hija.

Por eso pido,  a la mutua Fraternidad Muprespa, que por favor no recurran la sentencia, y dejen que pueda estar por mi hija.



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Jennifer Viejo Molina necesita tu ayuda con esta petición «Mutua Fraternidad Muprespa: Por favor no recurran la sentencia, y dejen que pueda cuidar de mi hija». Únete a Jennifer y 485 personas que ya han firmado.