Solicitamos a los políticos de SMA acciones para un sistema de movilidad urbana sostenible

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Nos dirigimos a Uds., nuestros representantes, como vecinas y vecinos de la ciudad de San Martín de los Andes, para expresar nuestra preocupación por el déficit de políticas públicas orientadas en hacer frente a la compleja y precaria realidad que atraviesa nuestra ciudad, desde hace décadas, en materia de movilidad urbana. 


Actualmente, y con tendencia creciente, cada vez más personas se desplazan en bicicleta por las calles y entre los barrios, utilizando los callejones, además de la Ruta Nacional Nr. 40, lo que lleva a conflicto con un sistema de movilidad diseñado exclusivamente para la circulación de vehículos particulares, así como usos y costumbres que ponen en peligro la integridad física de los transeúntes.


El crecimiento urbano de San Martín de los Andes, en los últimos años, y, por consiguiente, del parque automotor, no estuvo acompañado por la planificación necesaria para anteceder a los problemas que padecen tanto residentes como visitantes.


Así mismo consideramos que las acciones que se están llevando a cabo para responder a algunos de estos problemas los atacan de manera aislada, para resolver situaciones puntuales, cuando deberían responder a un diagnóstico previo que sirva de herramienta para una adecuada gestión de la situación, que afronte el problema desde una visión sistémica e integral. 


En tal sentido instamos al Poder Ejecutivo Municipal y al Concejo Deliberante de San Martín de los Andes, que hagan todo lo que esté a su alcance para evaluar la sostenibilidad del modelo actual, y que ejecuten acciones que tengan como objetivo la implantación de formas de desplazamiento más sostenibles (caminar, bicicleta y transporte público) dentro de la ciudad; es decir, de modos de transporte que hagan compatibles el crecimiento económico, la cohesión social y la defensa del ambiente, garantizando, de esta forma, una mejor calidad de vida para sus habitantes. Esto significa proporcionar a la ciudadanía alternativas al vehículo privado que sean cada vez más sostenibles, eficaces y confortables, y a la vez, concientizar respecto a la necesidad de un uso más eficiente del vehículo privado. Por tanto, se hace necesaria una gestión de la movilidad urbana que requiere de una alta concientización y participación ciudadana y que, como mínimo: 


– Garantice la accesibilidad y las necesidades de movilidad de todas las vecinas y vecinos;

– Permita igualdad de condiciones de circulación y seguridad para todos los modos de transporte, personas y mercancías; 

– Tenga en cuenta al Plan Estratégico San Martín de los Andes 2030, al Plan de Acción Climática San Martín de los Andes 2030, así como la normativa existente y estrategias locales, regionales y nacionales en materia de movilidad y políticas de mitigación y adaptación al cambio climático; 

– Mejore los servicios de transporte público; ampliando las frecuencias, la comodidad y seguridad de las unidades, procurando establecer tarifas accesibles e incorporando las bicicletas al sistema de transporte público.

– Recupere el espacio público disponible, destinando menos al tráfico de vehículos particulares a combustión e infraestructuras, y, en cambio, ponerlo a disposición de ciclistas, peatones y del transporte público;

–Reduzca los impactos negativos del transporte; mejorando la salud de los vecinos con la reducción de la contaminación y el ruido, y también con la promoción del uso de la bicicleta como medio de transporte, así como la conectividad de los barrios con una red de bicisendas, ciclovías y calles de uso compartido;

– Resuelva los crecientes volúmenes de tráfico y congestión;

– Incluya en la planificación urbana criterios de accesibilidad y de la movilidad generada por los distintos barrios y áreas de actividad, así como disminuyan la necesidad de traslados al área central fortaleciendo los principales núcleos urbanos con servicios, posibilidades de desarrollo e infraestructura.

-Convertir a San Martín de los Andes en una ciudad bici amigable, también como destino turístico. 


En definitiva, comenzar a trabajar en políticas de movilidad urbana de manera seria y responsable; lo que implica pensar en un modelo de ciudad diseñada para las personas, y no para los autos, que asegure el bienestar y la calidad de vida de sus habitantes y ante todo, tenga en cuenta a las próximas generaciones.