Salvemos el último huerto comunitario de Providencia.

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El último huerto comunitario urbano de Providencia está en peligro de desaparecer.

Su historia comenzó hace casi 5 años, cuando la Municipalidad de Providencia convocó a los vecinos y vecinas para que decidieran el uso que se daría a un espacio denominado “Patio Vecinal” dentro del Centro de Creación Infante 1415.

Luego de varias reuniones, los vecinos decidieron hacer un huerto que partió como dos camas de cultivo de un metro cuadrado cada una. Durante esos primeros años, el huerto recibió el apoyo de la alcaldía y, con el entusiasmo de la comunidad por integrarse, creció en superficie e infraestructura, beneficiando así a colegios, jardines infantiles, centros de adultos mayores y comunidades terapéuticas. Al comenzar la administración de la alcaldesa Matthei, la municipalidad disminuyó su colaboración con el huerto y su comunidad. Si bien continuamos teniendo un interlocutor en la alcaldía, mantenemos el mismo espacio y tenemos agua para regar, el huerto ha venido funcionando básicamente con el apoyo económico y el trabajo voluntario de vecinas y vecinos.

Hoy en día, decenas de familias de vecinos de la comuna nos organizamos y participamos en turnos de riego y trabajos de siembra, poda, cosecha, deshidratado; hacemos compost, reparamos y construimos camas de cultivo y otras estructuras del huerto; simplemente por el gusto de estar ahí y ser parte de esta organización comunitaria cuyo quehacer, dada su ubicación y funcionamiento, raya en lo poético.

El huerto se ha constituido en un espacio para compartir sin necesidad de dinero, integrando a una diversidad muy amplia de personas y sus concepciones de mundo; nos hacemos conscientes del medio ambiente y la naturaleza, avanzamos hacia llevar vidas más sustentables, considerando los ciclos de la vida y la importancia de la existencia de espacios que alberguen tal complejidad. Nuestros hijos e hijas tienen la oportunidad de no sólo jugar en un lugar que para ellos es casi mágico, sino de criarse en una cultura del cuidado comunitario hacia el medio ambiente y los espacios vecinales, una cultura del compartir y crear en conjunto.

A mediados de Septiembre y sin previo aviso, en el predio aledaño al huerto comenzaron los trabajos para construir un nuevo edificio del CESFAM (Centro de Salud Familiar), considerando eliminar el huerto y poner en su lugar un estacionamiento. Estamos de acuerdo con el progreso, pero creemos que debe ser de manera armoniosa y sostenible, que se debe considerar a la comunidad organizada en torno al huerto y a la vida que lo habita.  

Por eso hemos iniciado esta petición, para que se nos permita seguir funcionando en el mismo espacio en el que hemos estado por casi cinco años. El huerto es una eficaz herramienta terapéutica, contribuye a la salud mental de quienes participan en él, por lo que puede y, creemos, debe considerarse como un complemento del CESFAM.

Firma ahora esta petición y compártela. Cuantas más firmas, mayor será la presión que podamos ejercer ante la alcaldía para que el Huerto Comunitario Urbano Infante 1415 se integre al proyecto del CESFAM, manteniendo con ello su ubicación actual y relevancia para todos los vecinos y vecinas.