PROPUESTA PARA LA SUPERACIÓN SOSTENIBLE DE LA CRISIS ELÉCTRICA EN VENEZUELA

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Alejandro López-González
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Introducción

En el marco de la grave problemática energética nacional, grupos ambientalistas y ecologistas, colectivos revolucionarios y organizaciones populares de Venezuela nos hemos organizado para divulgar la realidad energética nacional y hacer una propuesta integral, en tres fases, para la recuperación de nuestro sistema energético y llevar a nuestro país de la dependencia petrolera hacia el desarrollo de una política energética sostenible a través del desarrollo de las potencialidades en energías renovables de la zona norte costera del país.

Esta propuesta tiene sustento en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela[1]. En nuestra carta magna, el desarrollo sostenible y la protección del ambiente son fundamentos del régimen socioeconómico. De acuerdo con la constitución, el estado promoverá el desarrollo armónico de la economía nacional garantizando la sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento de la economía. Esto queda claramente establecido en el artículo 299: “El régimen socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela promoverá el desarrollo armónico de la economía nacional (…) garantizando la (…) sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento”. En este sentido, el artículo 127 establece: “Es un derecho y un deber de cada generación proteger y mantener el ambiente en beneficio de sí misma y del mundo futuro (…) garantizar que la población se desenvuelva en un ambiente libre de contaminación”. Por otra parte, la Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico[2], establece en su Artículo 5 que “La prestación del servicio eléctrico se rige bajo los siguientes principios (…) Sustentabilidad ambiental (…) Uso racional y eficiente de los recursos (…)  Diversificación del uso de las fuentes de energía primarias (…)  Utilización de fuentes alternativas de energía”.

Finalmente, en la Ley del Plan de la Patria. Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2013-2019[3], se establece que se debe: “5.1.6. Impulsar la generación de energías limpias, aumentando su participación en la matriz energética nacional 4 y promoviendo la soberanía tecnológica. 5.1.6.1. Desarrollar proyectos de generación de energía eólica, para incrementar su participación en la matriz energética. 5.1.6.2. Aumentar la generación de energía solar mediante la instalación de fábricas de paneles solares, que atiendan prioritariamente la demanda energética de las poblaciones aisladas”. Los tres pasos propuestos para SUPERAR LA CRISIS ELÉCTRICA EN VENEZUELA e iniciar una transformación del sector energético venezolano, hacia la sostenibilidad, tienen sustento en el marco legal nacional y las políticas de desarrollo integral de la nación iniciadas en el año 2007. En este sentido, también la propuesta de migración a gas natural de todo el parque termoeléctrico nacional está previsto en el PROYECTO NACIONAL SIMÓN BOLÍVAR del año 2007, que establecía la necesidad de “la satisfacción del déficit coyuntural interno de gas en el occidente del país para (…)  su utilización para la generación de energía eléctrica”. A nivel internacional Venezuela es signataria de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, particularmente del Objetivo de Desarrollo Sostenible 7 (ODS7) que implica garantizar un acceso universal a una energía sostenible.

FASE #1 REACTIVACIÓN DE LA GENERACIÓN TERMOELÉCTRICA Y MIGRACIÓN AL USO DE COMBUSTIBLE GAS NATURAL

Reactivar el Parque Termoeléctrico, actualmente a gasoil, y migrar progresivamente a gas natural para solventar la crítica situación actual. La venta del gasoil ahorrado cubriría, en corto plazo, los gastos de reparación y recuperación del complejo termoeléctrico.

La instalación de centrales termoeléctricas con gasoil, en lugar de gas natural ha provocado que se triplique la tasa de fallas y costos de mantenimiento provocando la alta indisponibilidad que hoy presenta el parque termoeléctrico nacional. Esta situación implica un consumo medio diario de 34 mil barriles diarios de gasoil y 12 mil barriles diarios de fuel-oil para la generación termoeléctrica, con combustibles fósiles líquidos producidos en Venezuela. Esta situación ha provocado que las exportaciones de derivados del petróleo a Estados Unidos, desde Venezuela, se redujeran en alrededor de 50 mil barriles diarios. En este sentido, Venezuela pierde alrededor de 6,5 millones de dólares diarios para sostener un sistema de generación termoeléctrica basada en gasoil, algo que es actualmente insostenible. Por lo tanto, se deben revertir los programas de alto consumo de combustibles domésticos para generación termoeléctrica, como el programa “Misión Revolución Energética”, que no sólo es poco eficiente, sino que implica altos costos de mantenimiento y muy baja calidad del servicio eléctrico. Por otra, parte la crisis económica actual impide las reparaciones oportunas de las maquinas turbogeneradoras inoperativas, por lo que el parque termoeléctrico presenta niveles de disponibilidad inferiores al 10%.

Se propone recuperar el parque termoeléctrico actual y posterior migrar progresivamente el uso combustible para generación termoeléctrica a gas natural. Venezuela cuenta con la 4ta reserva mundiales de gas, actualmente desaprovechadas por no haberse realizado las inversiones oportunas a pesar de que la propuesta de migración a gas natural de todo el parque termoeléctrico nacional estaba ya prevista en el PROYECTO NACIONAL SIMÓN BOLÍVAR del año 2007, que establecía la necesidad de “la satisfacción del déficit coyuntural interno de gas en el occidente del país para (…)  su utilización para la generación de energía eléctrica”. En un corto plazo, se debe incrementar la disponibilidad de gas natural para el parque termoeléctrico hasta 1.200 MMPCD hasta avanzar progresivamente al pleno abastecimiento con gas en todo el parque termoeléctrico nacional.

FASE #2 RECUPERACIÓN Y RE-IMPULSO DE LOS PROYECTOS EÓLICOS Y SOLARES

Desarrollar a plenitud los Parques Eólicos de la Guajira y Paraguaná; convirtiéndolos en el "Guri" eólico; y recuperar los proyectos de parques solares en todo el país. El retorno de la inversión y el beneficio ambiental serían inconmensurables. Al entrar en pleno funcionamiento, las termoeléctricas quedarían como complemento.

Para iniciar la transformación del sector eléctrico venezolano y reducir la dependencia de los combustibles domésticos, se ha de comenzar con el aprovechamiento de los recursos energéticos renovables de la región noroccidental del país (Zulia- Falcón). A partir de datos satelitales y en consideración de las condiciones de interconexión eléctrica, se tiene que 35% del territorio del estado Zulia y el 20% del territorio del estado Falcón, presentan condiciones económicamente favorables para el aprovechamiento solar fotovoltaico. En cuanto a la energía eólica, las cifras estimadas son del 8% y 15% para Zulia y Falcón, respectivamente[4]. El potencial de desarrollo eólico en la región norte costera de Venezuela (Zulia y Falcón) se basa en velocidades medias del viento del mejor nivel a escala mundial, superiores a los 9 m/s. En este sentido, se estima que se pueden desarrollar 2.000 MW en tierra y cerca de 10.000 MW en capacidad de generación eólica off-shore, en el Golfo de Venezuela. En una primera fase, al instalarse 2000 MW eólicos, la reducción en el uso de combustibles fósiles para la generación termoeléctrica, por sustitución con generación eólica, implicaría un ahorro diario para Venezuela de 23.300 y 8.200 barriles diarios de gasoil y fuel-oil, respectivamente. Esto representa un ahorro total de 4,3 millones de dólares diarios. Por lo tanto, cualquier inversión en generación eólica en Venezuela es recuperable en menos de 4 años de operación continua. Además, se debe ir avanzando en los proyectos de generación eólica en los estados Sucre y Nueva Esparta, que presentan igualmente potenciales de aprovechamiento importantes. En el caso del estado Nueva Esparta, el potencial eólico sería suficiente para abastecer toda la demanda eléctrica de la Isla de Margarita.

En cuanto a la energía solar, se propone alcanzar un mínimo de 1000 MW en centrales fotovoltaicas dispersas en todo el territorio nacional, como tecnología de reemplazo sostenible a los obsoletos y contaminantes grupos electrógenos instalados entre 2008 y 2012 y que representan una capacidad ociosa de generación eléctrica de más de 1100 MW. Se deben establecer vinculaciones tecnológicas con países en la vanguarda del desarrollo solar fotovoltaico como Hungría y China que, adicionalmente, cuentan con gobiernos aliados al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. En el caso de Hungría[5], existen propuestas para el establecimiento de alianzas para la formación tecnológica de jóvenes venezolanos y posterior levantamiento de fábricas de módulos solares fotovoltaicos dentro de Venezuela. Es evidente que, todas estas propuestas parten de la necesidad de recuperar la totalidad de la capacidad de generación hidroeléctrica en el río Caroní.

FASE #3 DESARROLLO DE TERRITORIOS ENERGÉTICAMENTE SUSTENTABLES A ESCALA NACIONAL

Dotar a comunidades rurales e independizar instalaciones estratégicas. Para lograrlo se cuenta con las experiencias de las micro centrales hidroeléctricas y proyectos como "Sembrando luz" y sus sistemas híbridos, apoyándonos en empresas como UNERVEN.

En Venezuela, hay alrededor de 500 mil personas que carecen completamente de acceso a la electricidad en las zonas rurales, indígenas y fronterizas del país. Para alcanzar la plena electrificación nacional se debe avanzar en la instalación de sistemas basados en energías renovables en todas estas comunidades. Para eso el país ya cuenta con una fabrica de ensamblaje nacional de paneles solares fotovoltaicos y aerogeneradores de baja potencia, en la península de Paraguaná. La empresa Unidad de Energías Renovables de Venezuela (UNERVEN) filial de Petróleos de Venezuela, S.A tiene capacidad de producir 200 aerogeneradores domésticos al año y 20.000 paneles solares fotovoltaicos. Considerando una producción acumulada de 3 años, se cuenta con elementos suficientes para avanzar en la plena electrificación nacional con energías renovables. Por otro lado, se debe desconcentrar Corpoelec en regiones distribuidas según sus potencialidades energéticas, constituyendo Territorios Energéticamente Sustentables (TES), donde la energía demandada a nivel local sea igualmente producida en esos territorios. Los TES deben ser autogestionados a nivel regional, local y comunal. La participación de las comunidades organizadas en la gestión del sistema eléctrico forma parte de las políticas de estado establecidas en los diversos planes de la patria y en todas las leyes relativas al desarrollo efectivo del poder popular. Como una primera fase, se propone la creación de cinco TES de escala regional: Occidente (predominio de fuentes eólica y solar), Centro (solar y termoeléctrica), Sur (hidroeléctrica), Oriente (eólica y solar) e Insular (eólica y solar).  Las regiones constituidas como TES, aun cuando inicialmente puedan ser filiales de Corpoelec, han de estar gestionadas a nivel regional. Este es el primer paso para una autentica democratización en el acceso a la energía y una transformación efectiva del modelo energético venezolano hacia la sostenibilidad.

La propuesta tiene en sus tres fases un alcance de corto, mediano y largo plazo, respectivamente. En este sentido, en la Fase 1 se atiende la urgencia de recuperación de la capacidad de generación eléctrica nacional, en la Fase 2 se avanza hacia la consolidación de un sistema eléctrico sostenible y en la Fase 3 se pretende la transformación integral del sistema eléctrico nacional hacia otro mucho más distribuido y democratizado, basado en fuentes renovables y no contaminantes de energía. El planteamiento tiene sustento en la inevitable necesidad de una transformación del modelo energético nacional y mundial con la finalidad de evitar las catastróficas consecuencias que el calentamiento global y cambio climático tienen sobre la viabilidad de la vida humana en el Planeta Tierra.

PROPONENTES

Alejandro López-González – Ingeniero Electricista, 2004 (Maracaibo, Venezuela). MSc en Generación Eléctrica con Energías Renovables, 2009 (Pamplona, España). MSc en Ingeniería Energética, 2011 (Madrid, España). Doctor en Sostenibilidad por la Universitat Politècnica de Catalunya, 2018 (Barcelona, España). Ha trabajado por 12 años en el sector eléctrico de Venezuela tanto en PDVSA como el Ministerio de Energía Eléctrica. Actualmente es profesor en el Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universitat Politècnica de Catalunya y Profesor Invitado en el Centro Socioeconómico del Petróleo y Energías Alternativas de la Universidad del Zulia.

Vicente Duran Márquez - Ingeniero Industrial 1983, MSc  en Gerencia de la Educación Superior, Especialista en Energías Renovables, Secretario General de la Universidad Francisco de Miranda (UNEFM) 2000-2007, Director de Energías Renovables MENPET 2008 - 2010, Asesor del Viceministro de Nuevas Fuentes de Energía y Uso Racional y Eficiente de la Energía (Ministerio de Energía Eléctrica) 2013-2015, Gerente General de la empresa Energías Renovables de Venezuela C. A. (ENERVEN) desde 2011.

REFERENCIAS

[1] Publicada en Gaceta Oficial de la República de Venezuela N° 36.860, del jueves 30 de diciembre de 1999
[2] Publicada en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N°. 39.573, del 14 de diciembre de 2010
[3] Publicado en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 6.118 Extraordinario, del 4 de diciembre de 2013
[4] https://produccioncientificaluz.org/index.php/cuadernos/article/view/22866
[5] https://www.mirandabudapest.org/