Modificar la definición de Opositor en la RAE e instaurar el Día del Opositor

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La definición recogida por el Diccionario de la Real Academia de la Lengua (RAE) para los hombres y mujeres que opositan se queda corta, no recoge el esfuerzo, dedicación y pasión que los opositores invierten en su preparación para lograr la plaza. 


Según la RAE  se denomina “opositor” a aquella “persona que concurre a unas oposiciones”, siendo estas un “conjunto de pruebas selectivas en que los aspirantes a un puesto de trabajo, generalmente en la Administración pública, muestran su competencia, que es juzgada por un tribunal”


Esta definición se ha quedado desfasada (con el paso del tiempo) porque los opositores son mucho más que “aspirantes a funcionarios” o personas que solo estudian para enfrentarse a un examen estatal. Son ciudadanos y ciudadanas que muestran un compromiso y persistencia encomiable con su preparación para llegar a ser funcionarios de la Administración Pública. Dedicación exclusiva, inversión de tiempo y dinero en su estudio, visión a medio-largo plazo, capacidad de concentración a prueba de todo tipo de distracciones o de superación tras exámenes suspensos son solo algunas de las cualidades que los caracterizan. 

 

Entre sus  muchas cualidades se cuentan ser organizados, previsores y flexibles. Los opositores y opositoras aplazan el ahora, la gratificación inmediata, por la recompensa del ejercicio profesional al servicio de la ciudadanía en el largo plazo. 

Por este motivo solicitamos que la RAE actualice la definición de opositor con la siguiente propuesta:


“Opositor: persona que con pasión, compromiso y persistencia prepara las pruebas de acceso a un puesto de trabajo en la Administración Pública, mostrando su competencia y capacidades ante un tribunal. Para ello el opositor o opositora pone a disposición de este objetivo todos los recursos que sean necesarios hasta lograrlo: tiempo, esfuerzo o inversión económica, entre otros”.


Además, queremos reivindicar el último viernes de mayo como el Día del Opositor. Consideramos que este es el reconocimiento mínimo esencial para todos los hombres y mujeres que con su esfuerzo incansable, su ilusión y perseverancia, se preparan para servir día a día a los españoles. Y es que cientos de miles de hombres y mujeres son opositores a tiempo completo, con dedicación exclusiva, durante años. Esta es una ocupación no remunerada y, en muchos casos, invisible para las personas que los rodean. 


Por eso creemos que contar con un día en su nombre es un gesto simbólico necesario para alentarlos a seguir luchando por su sueño de ejercer como profesionales al servicio de todos los ciudadanos.