Mi hijo MURIÓ EN EL MAR. Dediquen recursos al salvamento marítimo en Tenerife

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Con 35.000 firmas, esta petición se convierte en una de las más firmadas en Change.org

El sábado 5 de octubre de 2019 un número desconocido llamaba a mi teléfono móvil para comunicarme que mi hijo Alejandro, de solo 23 años, había caído al mar.

Inmediatamente acudí al lugar donde, según me decían, él había caído. Vi que había un helicóptero del GES (Grupo de Emergencias y Salvamento) sobrevolando el mar. La Policía Local y una ambulancia rastreaban la explanada del muelle del Puerto de la Cruz.

Pedí explicaciones, y me dijeron que habían hecho todo cuanto podían. Pedí urgentemente hablar con la chica que acompañaba a mi hijo, que me contó todo entre llantos. Al preguntarle a la Policía por los medios que estaban actuando en la búsqueda solo me respondió: “un helicóptero”. Cuando le consulté sobre qué medios marítimos y terrestres había involucrados en la búsqueda, guardó silencio, así que me quedó claro que no había habido ninguno. Angustiosa, marqué el número de teléfono de un conocido que sabe mucho de seguridad. Gritándole, le pedí ayuda ya que no había medios actuando. Envió a otra persona conmigo. Fue entonces cuando aparecieron los medios marítimos, terrestres y aéreos del ejército, ya que mi hijo es militar, y voluntarios que además nos conocían a mi hijo y a mí.

El lunes, antes de que apareciera el cuerpo de mi hijo, la Policía Nacional me llamó para tomar la declaración. Ahí mismo puse la primera denuncia relatando la falta de recursos y respuesta al accidente. Fueron tres días de absoluta angustia de búsqueda (de sábado a lunes) donde la novia de mi hijo tuvo la oportunidad de contarme lo que había sucedido. 

Para no alterar un punto ni una coma, decidí grabarlo y subirlo a redes sociales.

(Enlace al vídeo aquí)

El Gobierno de Canarias abrió una investigación interna para saber lo ocurrido, la cual cerraron a los dos días. Es a través de los medios de comunicación donde me enteré de que habían concluido que no hay anomalías o deficiencias ni errores en el rescate. Como respuesta, acudí a un abogado y he emprendido todas las acciones legales posibles.

Esta pesadilla comenzó hace casi dos años. Llevo luchando desde entonces por lograr que se mejoren los servicios de salvamento marítimo en el norte de Tenerife. No he recibido ni un solo contacto directo del Gobierno de Canarias, no quieren reunirse conmigo ni quieren escuchar mi demanda.

Hoy, después de tantos días del comienzo de esta pesadilla que se ha llevado a mi hijo, os pido que firméis esta petición para que la Consejería de Seguridad del Gobierno de Canarias haga su trabajo y aporte soluciones. Es necesario un puesto de salvamento marítimo de protección en el norte de la isla de Tenerife, dada la peligrosidad de la zona. 

Mi hijo, Ale, no volverá a la vida. Eso ya lo sé, pero evitaremos entre todos que otra persona pase por esto.

Puedes seguir mi lucha, leer más sobre ella o colaborar en la página web.