Hambre y coronavirus en Paraguay

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Con hambre no frenaremos al Coronavirus

La disminución de la superficie sembrada con cultivos alimenticios; la falta de políticas de apoyo a la producción de alimentos; las múltiples formas de subsidio, promoción y aliento hacia los agronegocios; el descontrol en las fronteras; el nulo control de la sanidad e inocuidad de alimentos; más de 840 mil  habitantes con hambre[1], y cerca de 2 millones quienes están en riesgo en cuanto a seguridad alimentaria[2], son aspectos que describen la realidad alimentaria del Paraguay, hoy agravada por la crisis pandémica.

Desde que el gobierno nacional dispusiera las primeras medidas para el aislamiento social (11 de marzo), las diferentes cadenas de supermercados desarrollaron carreras vertiginosas de remarcado especulativo de precios, hasta 200%[3]. Desde Brasil no llegan más mercaderías; según el propio ministro de agricultura, Rodolfo Friedman, al menos el 95% de la actual demanda de productos hortícolas se abastece de lo que ingresa desde Argentina[4]. En ese país los mercados también registran importantes alzas de precios[5], atribuidos –además de la especulación- a las dificultades logísticas generadas por las restricciones impuestas para enfrentar la pandemia.

Friedman, ya hizo declaraciones eximiendo a los supermercadistas de  responsabilidad en la situación[6]. Él, como máxima autoridad de la política agro-productiva del Estado, ha de saber entonces quién es responsable de que en nuestro país apenas 10 importadores controlen el 51% del mercado de tomate importado[7], y el 82% del locote importado[8]. Esta dependencia de un oligopolio –que además cumple la ley solo ocasionalmente- agudiza la amenaza de escasez. Friedman ha de saber también cómo es posible que siendo un país de extraordinaria riqueza en cuanto a su producción de alimentos desde los remotos tiempos de su fundación, con suelo, sol y agua tan abundantes, estemos tan lejos de la seguridad alimentaria.

Otro actor social que hizo declaraciones “tranquilizadoras” hacia la población es la Cámara de Alimentos y Bebidas de Paraguay (CABE), integrada por las empresas Nestlé, Arcor, Pepsico, Bebidas del Paraguay SA, Coca-Cola Paresa y Unilever. La cámara aseguró que “garantizan el abastecimiento de provisiones de manera segura y eficiente a la población”; el gobierno nacional, en la persona de la ministra de Industria y Comercio Liz Cramer, celebró esa seguridad.

Con un 71% de empleo informal[9], y una economía de “cuentapropismo” (eufemismo que define a las personas desempleadas que se las arreglan para subsistir de manera oportunista, sin contar con la mínima seguridad social) que superaría el 40% del PIB[10], es fácil imaginar que una gran cantidad de familias del país se encuentran hoy aisladas sin ninguna capacidad de proveerse de los alimentos básicos necesarios para garantizar su subsistencia. La distribución de dinero (500.000 guaraníes por familia, es decir unos 80 dólares) es una ofensa al pueblo paraguayo. Ese dinero alcanza para alimentar a una familia de 5 personas, como máximo, dos semanas. Pero la ofensa se convierte en insulto cuando la distribución se hace por teléfono, dado que solamente las grandes cadenas de supermercados son quienes recibirán ese caudal monetario, junto a las telefónicas que, “generosamente” solo cobrarán comisión a  las empresas.

Este escenario pone en evidencia la verdad contenida en las sucesivas advertencias generadas en organizaciones sociales acerca de los riesgos de hambrunas. Y las medidas tomadas o anunciadas hasta ahora dan muestra de que nuestros gobernantes son inaptos para dar cumplimiento a la Constitución Nacional, que obliga al Gobierno a asegurar los medios de vida necesarios para la población, además de carecer de la mínima sensibilidad social que demanda el papel de estadista y, para peor, los jerarcas gubernamentales claramente han tomado partido exclusivamente en defensa de los intereses oligárquicos y empresariales.

Ante la extrema gravedad de la situación descripta:

Ponemos en evidencia que la pandemia de coronavirus se despliega sobre una realidad de desigualdades sociales generadas por la misma opción gubernamental a favor de un modelo social inaceptable, catalogado entre los más injustos del mundo, que propicia la implementación de un esquema productivo insustentable, que deforesta, contamina, expulsa y empobrece a millones de compatriotas, y perjudica especialmente a mujeres, niños y niñas, sobre todo campesinos/as e indígenas.

Exigimos la aplicación, con urgencia, de medidas que coloquen la vida y la dignidad humana en el centro de las decisiones y políticas públicas, priorizando la vigencia del Derecho Humano a una Alimentación y Nutrición Adecuadas, buscando alcanzar la seguridad alimentaria y recobrar la soberanía alimentaria.

Proponemos:

- La implementación inmediata de las recomendaciones contenidas en el Marco de acción para la seguridad alimentaria y nutricional en crisis prolongadas[11], del Comité de seguridad alimentaria y nutricional (FAO/ONU).

- Suspensión inmediata de todos los procesos judiciales en los que se litiga titularidad de tierra, así como procesos de desalojo, que impiden el derecho a la tierra y el territorio a pequeños agricultores familiares y comunidades indígenas, garantizados en la Constitución Nacional, el Estatuto Agrario, entre otras normas.

- Creación de comités departamentales y municipales de combate al hambre y fomento de la producción de alimentos, con participación de los consejos de Salud, Codenis, oficinas de asuntos sociales, y organizaciones de la sociedad civil en territorio, para articular respuesta inmediata a las familias con hambre.

- Continuidad del Programa de alimentación escolar del Paraguay PAEP, con distribución de alimentos directamente a las familias que integran cada comunidad educativa.

- Implementación inmediata del Programa Nacional de Producción Hortícola presentado por la Federación Nacional Campesina a las autoridades nacionales, para iniciar el camino de la recuperación de la soberanía alimentaria.

- Implementación inmediata de un programa de multiplicación de semillas nativas y criollas, especialmente de los rubros más sensibles de la dieta nacional (maíz, poroto, maní, mandioca), para iniciar la recuperación del germoplasma nativo.

- Establecer una política de control de precios de la canasta básica alimentaria, si es necesario subsidiarlos.

- Disponer que estas medidas se financien directamente por la retención a la exportación de soja, el aumento del impuesto al tabaco, alcohol y bebidas azucaradas, una mayor tributación del sector financiero, y el cese de pagos de la deuda pública; de modo a evitar el innecesario y peligroso mayor endeudamiento del país.

- Garantizar el salario a trabajadoras y trabajadores, respetando sus derechos conquistados tales como permisos o vacaciones, estableciendo para ello los acuerdos necesarios entre las empresas públicas y privadas con el estado.

Primeros Firmantes: Centro de Estudios Heñói; Federación Nacional Campesina - FNC; Coordinadora Nacional de Mujeres Campesinas e Indígenas - Conamuri; Cultiva Py; Dra. Stela Benítez Leite; Ticio Escobar; Clyde Soto Badaui; Base IS; Hugo Migliore; Asociación Oñoiru; Servicio de Educación y Desarrollo Humano Integral – SEDHI; Serpaj Py; Decidamos; Asociación de Mujeres campesinas y populares de Caaguazu - AMUCAP; Coordinadora de Organizaciones Sociales de Repatriación - COSOR; Asociación Oñondivepa; Sociedad de Economía Política del Paraguay (SEPPY); Centro de Estudios Rurales Interdisciplinarios – CERI; Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Facultad de Ciencias Sociales – SITRAFACSO; Iniciativa Amotocodie, Red Rural, Movimiento por el Derecho a la Salud María Rivarola, Alames Paraguay, Organización de Lucha por la Tierra - OLT.

[1] FAO, FIDA, UNICEF, PMA y OMS. 2018. El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo. Fomentando la resiliencia climática en aras de la seguridad alimentaria y la nutrición. FAO, Roma
[2] Prevalencia de subalimentación en la población total: 11,2%. Misma fuente.
[3] https://www.ultimahora.com/suben-precios-frutihorticolas-y-el-mag-culpa-los-proveedores-n2876492.html
[4] https://www.ultimahora.com/ingresan-mas-frutas-y-verduras-y-precios-se-normalizan-dice-el-mag-n2876871.html
[5] https://www.pagina12.com.ar/255095-por-que-aumentaron-la-fruta-verdura-y-hortalizas-tanto-en-ta
[6] https://www.ultimahora.com/hay-suba-argentina-pero-no-justifica-200-recargo-supermercados-segun-importador-n2876475.html
[7] Los 10 mayores importadores de tomate son Cipriano Contreras Caballero; Julio César Ruda Benítez; Guido Ernesto González Giménez; Nicolasa Alfonso Pesoa; Antolina Ramona Rolón; Herrera Agrocomercial; Eladio Figueredo; Feliciano Villasboa; Adalberto Franco Gil; Pirareta Py Import Export. Juntos ingresaron el 51% del total importado en 2018. Fuente: Senave.
[8] Los 10 mayores importadores de locote son: Sanchez Comercial Import Export SA; César Osvaldo Pineda; Cármen González; Fruterías y verdulerías Dos Amigos; Gladys Manuela Espínola Pereira; Cándido Arce Caballero; Pirareta Py Import Export; Víctor Sosa Villalba; Cipriano y César Contreras Caballero. Entre los 10 ingresaron el 81% del locote importado en 2018. Fuente: Senave.
[9] Banco Mundial, La naturaleza cambiante del trabajo. 2019
[10] https://www.5dias.com.py/2019/11/economia-informal-mueve-us-16-mil-millones/
[11] http://www.fao.org/3/a-bc852s.pdf



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