LEY DE CONTRATOS DEL SECTOR P脷BLICO, UN DESASTRE PARA LOS RESTAURADORES Y EL PATRIMONIO

0 personas han firmado. 隆Ayuda a conseguir 15.000!


Si est谩s de acuerdo y eres consciente del desastre que suponen para el Patrimonio Hist贸rico Art铆stico y para los conservadores-restauradores de bienes culturales (y en general para todos los profesionales aut贸nomos y peque帽as-medianas empresas que contratan directamente con la administraci贸n) las actuales exigencias recogidas en la Ley de Contratos del Sector P煤blico y su Reglamento, en cuanto a los requisitos de Capacidad T茅cnica y Solvencia Econ贸mica, FIRMA ESTA CARTA que presentaremos, adem谩s de al Presidente del Gobierno y al Jefe de la Oposici贸n en el Congreso de Diputados, a los partidos pol铆ticos para que, conscientes del problema generado, act煤en y modifiquen dicha Ley en beneficio de todos y, sobre todo, del Patrimonio Hist贸rico Art铆stico Nacional.

La aplicaci贸n del art铆culo 11 del Reglamento correspondiente la Ley de Contratos del Sector P煤blico para la restauraci贸n y los restauradores, conlleva a la paulatina desaparici贸n de la figura del restaurador aut贸nomo y de las peque帽as empresas de restauraci贸n como sujetos contratantes de la administraci贸n, en beneficio de las grandes empresas, habitualmente del 谩mbito de la construcci贸n.
El art铆culo 11 del Reglamento est谩 redactado de tal forma y car谩cter que 煤nicamente favorece a las grandes empresas constructoras que, de manera general, contratan con la administraci贸n todo tipo y clase de obras. Esta pr谩ctica dificulta enormemente el acceso a las licitaciones p煤blicas de los profesionales aut贸nomos y las peque帽as empresas de restauraci贸n, adem谩s de acabar con la competencia para las grandes constructoras (especializadas en las bajadas de precios y no en la calidad t茅cnica) de las mejores ofertas t茅cnicas presentadas por los profesionales especialmente formados en conservaci贸n-restauraci贸n de bienes culturales. Adem谩s, se da la paradoja que estas constructoras tendr谩n luego que contratar a estas peque帽as empresas de restauraci贸n y/o a profesionales aut贸nomos (al precio y salario de miseria) en las condiciones que ellas deseen, para poder realizar el trabajo adjudicado por la administraci贸n.
Un ejemplo sobre lo que la aplicaci贸n del art铆culo 11 del Reglamento supone: si en cinco a帽os una empresa de restauraci贸n o un restaurador aut贸nomo no interviene en pintura mural -porque ha estado restaurando retablos u otro tipo de obras-, la administraci贸n entiende que ya no puede superar la 鈥淐apacidad T茅cnica鈥 que se le exige para un contrato de restauraci贸n de murales, aunque seis a帽os atr谩s hubiera intervenido en los murales del Pante贸n de San Isidoro de Le贸n, en la misma capilla Sixtina, o incluso hubiera sido 鈥減remio nacional de restauraci贸n鈥 por haber realizado una magn铆fica restauraci贸n de pintura mural. Otro ejemplo pr谩ctico: el a帽o pasado la Diputaci贸n de Sevilla saca a licitaci贸n la restauraci贸n de diecisiete cuadros. Como requisito se pide una 鈥淐apacidad T茅cnica鈥 en donde los restauradores aut贸nomos necesitan acreditar cinco obras similares realizadas en los 煤ltimos cinco a帽os. El resultado es que grandes profesionales, con m谩s de treinta a帽os de profesi贸n y extensos historiales de restauraci贸n de lienzos, no se pueden presentar a esa licitaci贸n por no cumplir con el requisito absurdo de 鈥渓os 煤ltimos cinco a帽os鈥. Es como si la administraci贸n entendiera que, pasados cinco a帽os, todo se olvida, y que los trabajos anteriores ya no cuentan. En la mayor铆a de ocasiones, la experiencia profesional de empresas y restauradores, en vez de crecer, t茅cnicamente hablando, decrece.
Por otro lado, un requisito m谩s a tener en cuenta en este tipo de contratos es el de la 鈥淪olvencia Econ贸mica鈥: si en uno de los 煤ltimos tres a帽os una empresa o un profesional aut贸nomo no ha facturado, en materia de restauraci贸n, una cantidad al menos una vez y media del presupuesto que la licitaci贸n oferta, no puede obtener la solvencia econ贸mica requerida, es decir, que para licitar a una obra de trescientos cincuenta mil euros, se tiene que haber facturado en unos de esos tres a帽os unos quinientos cincuenta mil euros, aproximadamente. No es suficiente un aval sobre el propio patrimonio o que realice cualquiera de los grandes bancos de este pa铆s.
Por tanto, se puede deducir que la aplicaci贸n de 茅ste funesto Reglamento, por parte de las administraciones, acabar谩 con la posibilidad de que los restauradores podamos formar nuestra peque帽a empresa o nos desarrollemos como profesionales aut贸nomos y ofertemos calidad, innovaci贸n y profesionalidad. La restauraci贸n y los restauradores -el grueso de compa帽eros que pasa su vida en iglesias, excavaciones y conjuntos monumentales- quedan ahora en manos de grandes constructoras, para quienes la restauraci贸n no es otra cosa que una cuenta de resultados econ贸micos. Nada m谩s lejos de esta profesi贸n vocacional que todos amamos y vivimos con pasi贸n.
En resumen, el art铆culo 11 del Reglamento, parece estar redactado por y para las grandes constructoras (quiz谩 debido a la crisis econ贸mica), para eliminar parte de la competencia. Sin embargo, alguna Administraci贸n y en alguna licitaci贸n, como es el caso y es justo reconoc茅rselo, el de la Consejer铆a de Cultura de la Comunidad de Castilla y Le贸n, est谩 utilizando el 煤nico recurso al que se puede acoger para 鈥渟alvar鈥 la perversa redacci贸n de la norma. Esto es, el p谩rrafo 3 del apartado 4 a) del art铆culo 11, que permite que en los contratos cuyo objeto consista en servicios profesionales (no se especifica a qu茅 servicios profesionales se refiere), se acredite la solvencia econ贸mica y financiera mediante la petici贸n del 贸rgano licitador de un seguro de indemnizaci贸n por riesgos profesionales, en lugar del volumen anual de negocios -la cifra exigida de vez y media del presupuesto de licitaci贸n-, circunstancia que hemos agradecido y recibido con alivio.
La Consejer铆a de Cultura de la Comunidad de Castilla y Le贸n, ha dado un ejemplo notorio de sensibilidad ante el problema que se les presenta a los restauradores. No es el caso del Ministerio de Cultura, en concreto de la Mesa de Contrataci贸n, que, sabiendo del doloso problema -porque se le ha informado-, ha obviado ponerle soluci贸n, actuando sin ninguna sensibilidad en las pocas licitaciones de restauraci贸n de bienes muebles que ha presentado 煤ltimamente.
Los restauradores cont谩bamos, hasta hace poco tiempo en Hacienda, con una clasificaci贸n particular para restaurar Obras de Arte y Bienes Muebles, que se iba adquiriendo en funci贸n de la importancia y experiencia acumulada por las empresas o aut贸nomos, es decir, ten铆amos la opci贸n de ir creciendo y aumentando, con los a帽os, nuestro grado de Clasificaci贸n como empresas de servicios, lo que nos blindaba ante el abuso de las empresas de clasificaci贸n K (clasificaci贸n exigida para las obras, aunque sean de restauraci贸n de edificios, pero NO para la restauraci贸n de las obras de arte, o bienes muebles en ellos contenidas). Hacienda la suprimi贸 alegando que era una medida para favorecer el acceso a las licitaciones del mayor n煤mero de restauradores, lo que ha resultado una falsedad. Ahora vemos que esa medida, lejos de favorecer a los restauradores y al patrimonio, s贸lo favorece a las constructoras con clasificaci贸n K, y que los restauradores no podemos tener acceso a esas licitaciones de restauraci贸n de Obras de Arte y Bienes Muebles, que son nuestra especialidad y para las que estamos formados, por las duras y absurdas condiciones que se nos exige y por las que se nos discrimina. Eso s铆, estamos exentos de presentar cualquier requisito de solvencia econ贸mica y financiera (salvo que los pliegos establezcan de modo expreso su exigencia) para contratos cuyo valor estimado sea menos de 35.000 euros.
Por ejemplo: se van a restaurar dos c煤pulas con pinturas murales en San Francisco el Grande de Madrid. El 贸rgano licitador es La Obra P铆a de los Santos Lugares, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, y el proyecto y la ejecuci贸n est谩n realizados y tutelados por el Instituto del Patrimonio Cultural de Espa帽a que, adem谩s, llevar谩 la direcci贸n t茅cnica. La licitaci贸n est谩 abierta a empresas del grupo K, y en caso de no tener esa clasificaci贸n (que recordemos est谩 establecida para los contratos de obras) se exigir谩 que se haya tenido una facturaci贸n anual en los 煤ltimos tres a帽os de 600.000 euros (la licitaci贸n es de 350.000 euros). 驴Cu谩ntas empresas de restauradores o restauradores aut贸nomos en Espa帽a se pueden presentar a esta licitaci贸n?
Pero imaginaros, y llegamos al paroxismo, hasta qu茅 punto puede ser esta Ley, adem谩s de absurda; inhumana y mis贸gina: si una restauradora decide tener un par de hijos de manera consecutiva, y dejar su profesi贸n aparcada cinco o seis a帽os -en el uso leg铆timo de su libertad- para criar a sus hijos, cuando quiera volver a retomar su vida profesional no lo podr谩 hacer en igualdad de condiciones y solo lo lograr谩 con much铆simas dificultades, ya que para la administraci贸n, a la hora de licitar y competir, sus trabajos y m茅ritos anteriores a los 煤ltimos cinco a帽os, no existen.
El futuro se presenta oscuro y duro con esta Ley, no s贸lo porque la cuant铆a econ贸mica a los restauradores vaya a depender ahora de la buena o mala voluntad de las empresas del grupo K, que ser谩n las que contratar谩n directamente con la administraci贸n, sino porque la figura del restaurador vocacional, amante de su trabajo, esforzado por adquirir conocimientos y desarrollar a conciencia su profesi贸n, pasa a ser una figura de 鈥渁similado a la construcci贸n鈥, un ser servil de la cuenta de resultados econ贸micos de una constructora, en donde se le apreciar谩 por lo r谩pido que haga su trabajo; y ya sab茅is lo que supone el poco tiempo en el desarrollo de nuestras tareas.
Para los restauradores y la restauraci贸n, la soluci贸n a esta grave situaci贸n es dif铆cil y pasa por enderezar el tim贸n antes de que el barco se estrelle definitivamente, publicitando y explicando el grave error, y el paso atr谩s que supone, para el patrimonio, la extinci贸n de las empresas de restauradores y la del restaurador aut贸nomo que contrata directamente con la administraci贸n su trabajo. Esta denuncia la hacemos teniendo presente la excelencia necesaria en la labor de salvaguardar el patrimonio, denunciando la falta de sensibilidad de esta Ley y de las administraciones que la aplican.
Invito a todos para que tom茅is conciencia del problema y defend谩is la figura del restaurador independiente, consecuente y amante de su labor, que trabaja con conciencia vocacional desde su figura de aut贸nomo o desde una peque帽a empresa de restauradores. As铆 como a los compa帽eros que, trabajando en las administraciones, en los museos y en los entes p煤blicos, tienen el deber de solidarizarse con los profesionales afectados, denunciando las deficiencias de esta Ley, porque de esta manera dignifican la profesi贸n que todos amamos y ejercemos, y por encima de todo, ayudan a salvaguardar el patrimonio.
Juan Aguilar
Conservador-Restaurador de Bienes Culturales



Hoy: Joan Ramon cuenta con tu ayuda

Joan Ramon Aromi necesita tu ayuda con esta petici贸n 芦Mariano Rajoy: LEY DE CONTRATOS DEL SECTOR P脷BLICO, UN DESASTRE PARA LOS RESTAURADORES Y EL PATRIMONIO禄. 脷nete a Joan Ramon y 12.731 personas que ya han firmado.