MANIFIESTO POR LA CIUDAD QUE MERECEMOS. NO A LA APROBACIÓN DEL PGDUCDMX

0 personas firmaron. ¡Ayuda a conseguir 2,500!


Por la Ciudad que merecemos

A los habitantes y visitantes de la Ciudad de México
A los Órganos de Gobierno Ejecutivo, Legislativo y Judicial

Quienes suscribimos este manifiesto, habitantes de pueblos, barrios y colonias de la Ciudad de México, creemos que la manera en la que hoy se conducen los órganos de gobierno, así como el proyecto de ciudad y las políticas que nos han impuesto, en particular las de desarrollo urbano y ambiental, son contrarias a lo que necesitamos y queremos la mayoría de quienes la habitamos, y ello ha provocado conflicto y un hartazgo generalizado.
Urge resolver esta situación, y sólo puede hacerse mediante un ejercicio de democracia y respeto a los derechos humanos. Estamos convencidos de que esto es posible, por lo que manifestamos:
1. La Ciudad es concebida como una marca (CDMX), como espacio para negocios particulares, y sus necesidades, como “nichos de oportunidad” para la obtención de grandes ganancias, donde el principal promotor, es el Jefe de Gobierno.
2. El Estado ha dejado de cumplir con sus obligaciones constitucionales. Su proyecto de ciudad y sus políticas públicas en materia urbana-ambiental conllevan una sistémica violación de los derechos humanos. El caos que hoy vivimos ha significado la pérdida de tranquilidad y el deterioro, cada vez mayor, de nuestra calidad de vida.
3. La corrupción se ha impuesto en prácticamente todos los órganos de gobierno y sus instituciones como un ingrediente fundamental en la descomposición de la vida pública y en la degradación de nuestro hábitat.
4. Los servidores públicos, en su gran mayoría, no conocen las normas constitucionales en materia de derechos humanos, no saben que tienen la obligación de respetar, proteger y garantizar nuestros derechos, y tampoco tienen noción alguna de lo que significa trabajar, elaborar leyes, diseñar políticas públicas y emitir resoluciones con un enfoque de derechos humanos.
5. La Iniciativa del Programa General de Desarrollo Urbano presentada por el jefe de Gobierno a la Asamblea Legislativa es un reflejo de todo lo anterior no sólo porque no fue elaborada con enfoque de derechos humanos, sino porque además, se violentaron diversos preceptos constitucionales y procedimentales y, por si ello fuera poco, lejos de proponer un ordenamiento territorial que disminuya la tensión social, la provoca, al pretender postergar la política actual.
6. La Asamblea Legislativa debería devolverla al Jefe de Gobierno por no ajustarse a los mandatos establecidos en la Constitución y por no haber cumplido con los procedimientos legales en su elaboración, en lugar de forzar acuerdos para ver cómo se podrían hacer ajustes, remiendos y parches, con la finalidad de “mejorarla”.
7. Creemos que lo que corresponde hacer de inmediato es tomar medidas de emergencia ante la grave situación política y social que han generado los propios órganos de gobierno, y poner un alto a la violación de derechos humanos y a la transgresión a las leyes, declarando una “moratoria urbana”. No se trata de “frenar” el desarrollo de la ciudad, como perversamente lo han manejado el gobierno y algunos grupos parlamentarios. Se trata de “hacer las cosas con orden”, y garantizar el respeto a las leyes y a los derechos humanos.
8. Nuestra propuesta de “moratoria urbana” contempla, entre otras acciones: a) La suspensión del uso de todos los instrumentos y normas que permiten, a través de procedimientos administrativos, la modificación a la zonificación primaria y secundaria establecidos en los programas delegacionales; b) la realización de auditorías a los proyectos edificados de 2010 a la fecha, y; c) el diseño y aplicación de un procedimiento especial para la autorización de nuevos proyectos que requieran estudios de impacto urbano y/o ambiental, empleando los criterios del Protocolo de Actuación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para Proyectos de Desarrollo Urbano e Infraestructura.
9. A la par, es preciso iniciar un amplio debate sobre el proyecto de ciudad que queremos, con una metodología que reconozca los principios y las nuevas bases de la planeación señaladas en la Constitución de la Ciudad de México.
10. La adopción de este conjunto de medidas representaría un acto de alta responsabilidad republicana y permitiría una rectificación en el cumplimiento de sus obligaciones por parte de los actuales órganos de gobierno, para bien de la ciudad y sus habitantes, y de las generaciones futuras.



Hoy: javier cuenta con tu ayuda

javier melo necesita tu ayuda con esta petición «Mancera : MANIFIESTO POR LA CIUDAD QUE MERECEMOS. NO A LA APROBACIÓN DEL PGDUCDMX». Súmate a javier y 2,087 persona que han firmado hoy.