Northwest Side Neighbors Want Community Safety, not More Police

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(Se repetirá en español abajo). As residents of Chicago’s Northwest side neighborhoods, we want strong, safe and diverse communities--and we don’t think that an increased police presence will get us there.

For years, Chicagoans throughout the city have called for new approaches to safety in our neighborhoods: funding for solutions focused on violence prevention and creating opportunities, rather than punishing crime after it happens. We know that, despite huge expense and decades of effort, the policing-centric approach to gang violence has not been effective. By the time officers get dispatched in response to a shooting, it is often too late, and the cycle of retaliatory violence continues.

The destabilizing impact of the coronavirus health crisis, unemployment, and dislocation has led to increased crime nationwide and our communities have been especially hard hit in recent weeks. This reality makes the need for these programs even more pressing. The time to invest in community outreach programs, ensure housing stability for everyone in our neighborhoods, restore funding to violence interrupter programs, and focus on creating good job opportunities for young people is now. A holistic approach is the only way to get at the root of violence, undermine the basis for gang involvement, and cool off the current tensions.

We all want to live in a safer community, free of gun violence. However, the go-to response to an uptick in crime--increased police presence--is not backed up by strong data. The CPD has an abysmal track record of solving murders, and despite having some of the highest police expenditures in the country, Chicago continues to grapple with the problems of violent crime. Furthermore, we are concerned at the prospect of increased police presence resulting in criminalization and profiling of young people and people of color in our communities.

Unfortunately, some have sought to politicize tragedy and fear, attempting to use the shortcomings of the existing status quo as an argument against fresh ideas or an outlet for grievances against elected officials. We have seen newspaper articles portray a neighborhood uniformly crying out for more police, while selectively quoting a limited number of residents. We live here too, and these voices do not speak for us! 


Towards peace and justice, 

the undersigned residents of Northwest Side neighborhoods (please include your neighborhood if you wish)

Como residentes de los vecindarios del Noroeste de Chicago, exigimos comunidades saludables, unidas y seguras— y no creemos que incrementar la presencia policiaca nos va a llevar a donde necesitamos. Por años, los residentes de Chicago a través de toda la ciudad han propuesto nuevos acercamientos a la seguridad comunitaria: el financiamiento de soluciones enfocadas en la prevención de violencia y en crear oportunidades, en lugar de castigar el crimen después que este ya ocurrió. Sabemos que a pesar de los enormes gastos y décadas de esfuerzo, el enfoque centrado en la policía para atender la violencia de las pandillas no ha sido eficaz. Cuando se envía a los agentes en respuesta a un tiroteo, a menudo es demasiado tarde y el ciclo de violencia de represalia no solo continúa pero se exacerba. 


El impacto desestabilizador de la crisis de salud del coronavirus, el desempleo y la dislocación de recursos ha provocado un aumento de la delincuencia en todo el país y nuestras comunidades se han visto especialmente afectadas en las últimas semanas. Esta realidad hace que la necesidad de estos programas sea aún más urgente. Ha llegado el momento de invertir en programas de alcance comunitario, garantizar la estabilidad de vivienda para todos en nuestros vecindarios, restaurar los fondos para los programas de interrupción de violencia y concentrarse en crear buenas oportunidades laborales para los jóvenes. Un enfoque holístico e integrado es la única forma de erradicar la violencia desde ru raíz, disminuir la participación de los jóvenes en las pandillas y calmar las tensiones que existen actualmente. 


Todos queremos vivir en una comunidad más segura, libre de violencia armada. Sin embargo, la respuesta usual al aumento en la delincuencia—una mayor presencia policiaca— no está respaldada por datos sólidos y por el contrario, se ha demostrado ineficiente. El CPD tiene un historial pésimo en la resolución de asesinatos y, a pesar de tener algunos de los gastos policiales más altos del país, Chicago continúa lidiando con muchos problemas de delitos violentos. Además, nos preocupa la perspectiva de mayor presencia policial que resulte en la criminalización y la elaboración de perfiles de los jóvenes y las personas de color en nuestras comunidades.


Desafortunadamente, algunos han tratado de politizar la tragedia y el miedo, intentando utilizar las deficiencias del estatus quo  como un argumento en contra de nuevas ideas o una salida para atacar a funcionarios electos que proponen cambios. Hemos visto artículos de periódicos que retratan a un vecindario pidiendo a gritos más policías, mientras que citan selectivamente a un número limitado de residentes. Nosotros también vivimos aquí, ¡y estas voces no hablan por nosotros!


Hacia la paz y la justicia,
Los residentes abajo firmantes de los vecindarios del Northwest Side (incluya su vecindario si lo desea)

To:

Lori Lightfoot, Mayor of Chicago

Rossana Rodriguez, 33rd Ward Alderman 

Carlos Rosa, 35th Ward Alderman 

Samantha Nugent, 39th Ward Alderman

Andre Vasquez 40th Ward Alderman

Jim Gardiner, 45th Ward Alderman 

Matt Martin, 47th Ward Alderman

Ariel Reboyras, 30th Ward Alderman

Ann Williams, State Representative, House District 11

Gregory Harris, State Representative, House District 13

John D'Amico, State Representative, House District 15

Will Guzzardi, State Representative, House District 39

Jaime Andrade, State Representative, House District 40