No a la venta del Banco del Pacífico

No a la venta del Banco del Pacífico

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Inició
Petición para
La población ecuatoriana

¿Por qué es importante esta petición?

El Banco del Pacífico (BP), luego de la quiebra bancaria de 1999 en que sus propietarios se alzaron con el dinero de los ahorristas, fue rescatado con dineros públicos. Desde aquella época, teniendo al estado como accionista mayor, el BP ha venido creciendo vigorosamente y hoy es el segundo más grande del país tanto en activos como en patrimonio, con 100 agencias y 2,5 millones de clientes. Durante 16 años nunca ha dejado de rendir importantes utilidades lo cual derrumba el mito de que una empresa estatal es siempre ineficiente. Para 2018 sus ganancias alcanzaron los $131 millones, la segunda más alta del sector. Su ROE (ganancias/patrimonio) hasta antes de la pandemia lideró dentro del ranking bancario. No por gusto es que hay quienes le tienen puesto el ojo y claman por su “devolución” al sector privado, que ha sido retrasada por la crisis financiera y sanitaria. Pero la intención de privatizar ya se venía anunciando desde gobiernos anteriores.

 

Cuando Lasso asume, decide acelerar el operativo: con la asesoría encargada a un banco extranjero (City Bank), nombra como gerente a un petimetre de axilas perfumadas y hablar exquisito. Bajo esa dirección, y para hacer más atractivo el paquete, se ajusta la carga operativa mediante el despido de empleados y el cierre de agencias y cajeros en sitios donde “genera pérdidas”, o sea en las zonas populares. Durante 2020, por el vórtice recesivo de la crisis las utilidades de la banca habían experimentado un descenso. Pero para 2021 todos los bancos se recuperaron en sus resultados… todos menos uno, el BP, que del segundo puesto como banco más rentable cae al último lugar con apenas $5 millones de ganancia cuando solo el sueldo del gerente privatizador es de medio millón. Se explica que la caída fue por el aumento de las provisiones, algo muy raro puesto que no hubo aumento en la cartera morosa. Pero es claro que vender una entidad, mostrando utilidades escuálidas, hace perder fuerza negociadora

 

La importancia del BP no solo radica en su rentabilidad y su patrimonio sino también en su valor social. Al manejar tasas de interés más bajas que el resto del sector obliga a los demás bancos a moderar ante el público sus márgenes y su spread. Participa activamente en operaciones de crédito para microempresas, educación, y en soluciones habitacionales. Hoy, la privatización de este banco cuyo patrimonio pertenece a los ecuatorianos, no solo priva al estado de una empresa rentable, sino que deja en evidencia los intereses de los dueños del negocio bancario.

 

Ensayo un simple cálculo: según la Superintendencia de Bancos de 2016 a 2021 el capital técnico del sistema bancario creció en un 74% mientras que el del BP solo en un 50%. Si el BP hubiera sido capitalizado al mismo ritmo del conjunto bancario, su patrimonio en libros no sería de $820 millones, sino que estaría por los $1,050 millones o más. Es decir, si hoy lo venden, por arte de birlibirloque alguien de arriba se estaría beneficiando en unos 230 millones de dólares. ¿No nos escandaliza ese robo descarado de las élites?

 

Juan José Mejía

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