Pronunciamiento de la iglesia en contra la violencia intrafamiliar

Pronunciamiento de la iglesia en contra la violencia intrafamiliar

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Nicole Sanjines lanzó esta petición dirigida para Líderes y pastores de iglesias

Estimados pastores y líderes: 

Por medio de la presente carta queremos hacer conocer nuestra creciente preocupación por el caso de  violencia intrafamiliar que se dio a conocer en la última semana, donde un miembro de una iglesia fue  física, emocional y psicológicamente violento hacia sus dos hijas por 15 años. 

Estamos conscientes que ninguno de nosotros está libre de pecado, y que todos somos pecadores. Sólo  Dios, con su amor soberano, gracia y misericordia puede librarnos del pecado. 

Ningún miembro de la iglesia es perfecto, así como ninguna iglesia es perfecta. Pero como iglesia es necesario ser luz y ejemplo para la comunidad, mostrar el amor y el perdón de Dios, desde un lugar donde estamos seguros que sentiremos el amor y contención de nuestro Padre. Necesitamos reconocer nuestros errores, y llamar a lo malo, malo; y a lo bueno, bueno. Esto nos permitirá sanar heridas, abrir puertas y crecer en mente y  espíritu. Como creyentes y seguidores del amor de Cristo, reconociendo Su muerte en la cruz por  nuestros pecados, condenamos cualquier acto de violencia física, emocional, psicológica, sexual y/o espiritual que se ejerza sobre cualquier persona. 

“El ayuno que he escogido, ¿no es más bien romper las  

cadenas de injusticia y desatar las correas del yugo,  

poner en libertad a los oprimidos y romper toda atadura?  

¿No es acaso el ayuno compartir tu pan con el  

hambriento y dar refugio a los pobres sin techo, vestir al  

desnudo y no dejar de lado a tus semejantes? 

Isaías 58:6-7 

“¡Aprendan a hacer el bien! 

¡Busquen la justicia y reprendan al opresor! 

¡Aboguen por el huérfano y defiendan a la viuda!” 

Isaías 1:17

Nuestro llamado como Iglesia, es ayudar a aquellos que no pueden, no tienen, y hasta los que aún  desconocen lo que está mal. 

Como pastores y líderes, les rogamos encarecidamente hablar con las familias, congregaciones y comunidades respecto a este  tema y no ocultar o socapar estos actos de abuso. Dios ama a la Iglesia como padre y esposo, Él permite que nuestros actos sean llevados a consecuencias y nos hagamos responsables de nuestros actos.  Nuestro rol no es juzgar y condenar a los demás, sino guiar y buscar ser cada día más como Jesús, quien defendía al vulnerable. Al no  hablar o discutir estos temas dentro de la iglesia, podemos caer en la complicidad de aquello que es malo y que aleja del mismo amor de Jesucristo; hablarlo desde un lugar de amor, sin negar u ocultar que  esto puede suceder, ayuda a prevenir y también reconocer que seguimos siendo pecadores.  

“Absolver al culpable y condenar al inocente 

son dos cosas que el SEÑOR aborrece.” 

Proverbios 17:15 

“¡Grita con toda tu fuerza, no te reprimas! Alza tu voz  

como trompeta. Denúnciale a mi pueblo sus rebeldías;  

sus pecados, a los descendientes de Jacob.” 

Isaías 58:1 

El corazón del Señor siempre ha buscado proteger a los más vulnerables, alcanzar a los necesitados,  acoger al débil. Hay dos aspectos principales en los que se fundamenta el seguir a  Cristo:  

“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu  

ser y con toda tu mente” —le respondió Jesús—. Este es  

el primero y el más importante de los mandamientos. El  

segundo se parece a este: “Ama a tu prójimo como a ti  

mismo”. De estos dos mandamientos dependen toda la  

ley y los profetas.” 

Mateo 22:37-40 

Sabemos que no hay una guía detallada de cómo actuar en cada momento en base a esto, pero sabemos que hay cosas que definitivamente van en contra de ello. La violencia intrafamiliar es un tema que la Iglesia debe abordar porque Dios Padre nos encomendó amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos.  Si para alguien amar es golpear hasta dejar  inconsciente o lastimada a la otra persona, es necesario también examinar qué significa amar a Dios. 

“…que hace justicia a los oprimidos, {y} da pan a los  

hambrientos. El SEÑOR pone en libertad a los cautivos.  

El SEÑOR abre {los ojos} a los ciegos, el SEÑOR levanta  

a los caídos, el SEÑOR ama a los justos. El SEÑOR  

protege a los extranjeros, sostiene al huérfano y a la  

viuda, pero trastorna el camino de los impíos” 

Salmos 146:7-9

Confiando en que esto resuena y mueve sus corazones también, y como miembros comprometidos de la comunidad de fe les alentamos a:

●       Estudiar este tema a la luz de la palabra con su equipo de liderazgo.

●       Incluir este tema en sus mensajes, exponiendo con claridad la posición de Jesús en contra de la violencia y a favor de la víctima.

●       Organizar con frecuencia seminarios y/o distribuir material en la iglesia para detectar casos de violencia y actuar.

Así mismo, brindamos nuestro apoyo para contactar a expertos en el tema.

Sin otro particular, y esperando que esta situación nos llame a TODOS a acercarnos más a Dios, nos  despedimos: 

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