Firma contra la exclusión de niñas y niños negroafricanos de escuelas infantiles!

0 have signed. Let’s get to 500!


Las escuelas infantiles son un servicio público esencial que afecta en el desarrollo cognitivo y la sociabilidad de las/os menores y un espacio de real importancia para las familias ya que permite la conciliación familiar, sin embargo, muchas/os menores en Andalucía ven imposibilitado acceder a este servicio vulnerándose, según la convención sobre los derechos del niño (CDN), uno de los cuatro principios fundamentales de los derechos de la infancia que es el de la no discriminación: todos los niños y niñas tienen los mismos derechos, siendo de obligado cumplimiento para todos los países firmantes, entre los cuales se encuentra España.

Un ejemplo concreto es la realidad que supone ser migrante y en particular: ser migrante, mujer y negroafricana. Caso en el que se ven negados estos derechos por no tener papeles.

La posibilidad de acceder a bonificaciones para las escuelas infantiles supone tener un NIE ya que sin NIE no se puede ver la cuenta del solicitante. Por lo tanto, creemos necesaria una acción de incidencia política para que los requisitos de acceso a las guarderías puestos por la Junta de Andalucía contemplen soluciones para aquellas personas que no tienen papeles.

La Junta de Andalucía pide a las familias de niños y niñas menores de tres años que cumplan con los siguientes requisitos:

a. Haber presentado solicitud de ayuda en plazo establecido para ello.

a. Haber formalizado matrícula en un Centro adherido al programa de ayudas para el primer ciclo de la educación infantil para cada curso

a. La renta anual de la unidad familiar no puede superar los límites de ingresos que se establecen en el Anexo III. Cuantía y bonificaciones del Decreto-Ley 1/2017, de 28 de marzo.

 

Pero…¿Qué pasa cuando no se tiene la documentación necesaria para cumplir con los requisitos? Consideramos necesario encontrar una manera para que otras situaciones sean contempladas e incluidas en estos requisitos, ya que la situación de irregularidad impide el acceso a estas bonificaciones y, este hecho, supone problemas de acceso al mercado laboral por parte de estas mujeres.

Además, las mujeres que sí tienen trabajo, enfrentan situaciones donde no pueden atender el cuidado de los y las hijas por las exigencias laborales, ni pagar para que sean atendidas/os, con el resultado de que muchas veces tienen que ir al trabajo con sus hijas/os o dejarles solos. Pero este no es el único miedo que estas mujeres tienen, porque expresan que el miedo por la posible retirada de sus hijos e hijas es una amenaza causada por no poder conciliar el trabajo con el cuidado.

Por otra parte, la situación legal familiar también puede influir en el sentido de que por no encontrarse uno de los progenitores en España en determinados procesos en los que se computan los ingresos del padre y de la madre conjuntamente, estando a veces uno de los dos en el país de origen y no pudiendo demostrarlo, quedan fuera de la casuística contemplada por la ley para acceder a ciertas ayudas y recursos.

Ya que, como recoge la Junta, los progenitores del menor o la menor siempre se tienen en cuenta como miembros de la unidad familiar, teniéndose por tanto en cuenta sus rentas, incluso en aquellos casos en los que no hay convivencia en el domicilio familiar, salvo que se acredite por sentencia judicial que sólo uno de los progenitores tiene concedida la guarda y custodia del menor o la menor, en cuyo caso no se computará como miembro y como renta al progenitor que no la tenga concedida.

Por lo tanto, pedimos que estos requisitos sean más inclusivos con la condición de mujeres en situación de irregularidad, para que los y las niñas no sean víctimas de exclusión social; para que se desarrollen sin dificultades debidas a discriminaciones o a su invisibilización.

¡Desde Alianza por la solidaridad os pedimos que firméis para cambiar estos requisitos y ayudarnos a construir un sistema más inclusivo y consciente con la situación de cada persona!

Firma para que a nadie se le quite el derecho de acceder a necesidades básicas.

¡Una integración es imposible sin tener en cuenta las problemáticas de cada una!