Justicia para el artista callejero Pablo, casi muerto por querer alimentar a su familia

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Redacto un pedido de firmas para quienes estén interesados en brindar su ayuda ante una situación de plena injusticia, realizado el día 5 de mayo del presente año, que paso a detallar.

El damnificado es Pablo Galeano, Artista callejero, residido en la ciudad de Caaguazú, Paraguay. Donde realiza su trabajo en las calles de la misma, es malabarista y regala su arte en los semáforos y espera a cambio alguna contribución a voluntad por aquello a lo que se dedica y se dedicó siempre por amor al arte, enriquecedora del alma, a lo cual muchos en este mundo no están preparados ni familiarizados. Está demás aclarar que el Arte callejero no es delito, sino todo lo contrario, es alegría que se comparte con los buenos receptores.

Pablo y su esposa Johana, tienen 3 hijos pequeños, a los cuales crían con el fruto de su arte; son personas de inmenso corazón y buscadores incansables de sonrisas y claro debería estar que tienen derecho a elegir de qué manera quieren vivir y nadie tiene por qué imponerles nada.

Esa tarde del 5 de mayo, Pablo salió a realizar su trabajo como cada día (que se lo permitieran), para recolectar dinero para la merienda de su familia. En el transcurso, llegan 3 policías en una patrulla y de mala manera le exigen que deje de hacer lo que estaba haciendo; o lo llevarían a patadas al calabozo, por no llevar puesto un tapabocas, dada la situación en la que nos encontramos. La reacción de Pablo fue de enojo e impotencia por llevar ya mas de 4 años perseguido y amenazado por las “autoridades”, ya que lo consideran como vago y estorbo en la ciudad (estas personas no comprenden que es el arte bajo ningún punto, ni mucho menos los derechos del ser humano, es visible que solo están capacitados para imponer el poder que su uniforme les otorga ante los más vulnerables, de esa forma creen que le hacen honor a su profesión) Entonces, por responderles a dichos “personajes honorables”, Pablo es sometido a infinitos golpes y maltratos hasta el punto de casi quitarle la vida. Más tarde, durante el traslado a la comisaria, uno de ellos lo ahorca amenazándolo de que al llegar a destino se olvide de contarla, ya casi a punto de morir de asfixia, Pablo realiza una maniobra para lograr salirse de entre las manos del opresor y cae del vehículo en movimiento, del cual también cae el policía, ambos se golpean, y a pesar del mal estado de la victima se levanta e intenta correr para salvarse de la brutalidad de estas personas. Hay videos que se hicieron virales de todas éstas situaciones de maltrato y demás que causaron mucha indignación a todo el pueblo de Caaguazú; porque todos allí conocen a Pablo y a su familia, que son personas de bien, nobles y honestas. A través de este impacto que causa en las personas, las autoridades que protagonizaron el hecho, se escudaron diciendo que la víctima intento huir y además para agravar mas la situación declararon que encontraron 8 gramos de droga en el bolsillo de Pablo, lo cual suponen, que si esto realmente fuera así , ellos tienen el derecho de ejercer violencia a la manera que lo hicieron.

Pablo hoy se encuentra encerrado en un calabozo, en condiciones inhumanas y soportando cada día que pasa los maltratos de “las personas de honor inmanchable”.

De este modo, doy por finalizado mi escrito. Espero que podamos ayudar con nuestro granito de arena para que estas injusticias no sigan ocurriendo y que seamos libres de ser y de hacer nuestro arte. Que nadie mas nos corte las alas y podamos juntos combatir la ignorancia que va de la mano del poder y la maldad que existen en el mundo. Basta de impunidad y abusos contra personas inocentes.

Esperamos la pronta liberación y que a futuro lo dejen realizar en paz su trabajo.
Y que las personas que causaron estos daños sean removidos de sus cargos o reciban alguna sanción