Cuarentena con pausa en obligaciones financieras, fiscales y contractuales

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Para mitigar el impacto económico y social de la Cuarentena Nacional es necesario exoneración de las obligaciones contractuales, fiscales y financieras en que las mismas sean inaplicables al desaparecer durante los días de cuarentena el supuesto fundamental de la viabilidad legal de ejercer la actividad económica y que da origen a las mismas.

Todo contrato parte de unos supuestos y sus cláusulas tienen validez en la medida que tales supuestos se cumplan. Algunos supuestos son explícitos y otros implícitos. Un supuesto implícito en todo contrato es que las partes podrán cumplir sus obligaciones en virtud de que la ley así lo permita. Particularmente, el supuesto implícito más importante es que la ley le permitirá a las partes realizar sus actividades económicas en los días laborales y en ciertas circunstancias en los días no laborales.

Hay contratos implícitos y también explícitos. El contrato de los ciudadanos y las empresas con el estado obligan a los primeros a pagar impuestos en la medida que su actividad económica genere rentas y sus activos sean aprovechados y que la ley así lo permita.

Pero cuando éstos supuestos fundamentales no son accionables por restricciones de ley no previstas en el momento de suscribir el contrato, las obligaciones derivadas del mismo pierden su fundamento y validez.

Tal es el caso con los días de cuarentena que inician éste miércoles 25 de Marzo de 2020  y los de simulacro entre el 20 y el 24 de Marzo de 2020. No pueden considerarse días laborales en pleno, dado que un alto porcentaje de actividades legalmente aceptadas no podrán realizarse durante la cuarentena, o por lo menos no bajo los mismos supuestos del contrato. Igualmente, los días no laborales tampoco permitirán realizar una amplio espectro de actividades económicas necesarias para que se cumpla el supuesto fundamental.

Por éste motivo, no hay equidad en aplicar las obligaciones tales como intereses, impuestos, plazos, vencimientos, arrendamientos y demás obligaciones que sólo pueden ser atendidas bajo el supuesto fundamental que las partes puedan legalmente realizar sus actividades económicas. Al desaparecer la viabilidad del obligado de trabajar y devengar, tales obligaciones pierden su validez y el obligado por ellas debe ser exonerado de las mismas.