El hijo de Suni y César duerme en la calle y nadie puede evitarlo #lacallenoessucasa

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Suni y César son padres de un niño de 15 años, además de ser menor de edad, padece un trastorno del comportamiento que le impide protegerse a sí mismo desde hace mucho tiempo. Lleva más de un mes en la calle con chicos mayores resabiados que le invitan a droga y no le hacen ningún bien y sin ninguna conciencia del mal que se hace. Es como Pinocho queriendo vivir aventuras sin darse cuenta de que ésta puede acabar muy mal. Nadie les ayuda a que su chico regrese al centro  donde recibía tratamiento. Dicen que no es posible que las autoridades le lleven allí. La policía  se los entrega a sus padres  cada vez que lo detienen para volverse a la calle ante la incapacidad de éstos de poder obligarle. Han tenido que hacer lo más doloroso para unos padres, firmar un protocolo de abandono para que se lo lleven al centro de menores de Hortaleza, donde aunque calentito y alimentado sigue viviendo en la calle por ser centro abierto, lo que significa que un menor puede entrar y salir de allí cuando quiera. A ver si así, desde allí, lo pueden tutelar y devolverlo al centro terapéutico de donde se escapó. Pero ya llevamos así 34 días y sigue en la calle. Los abogados les dicen que lo mejor que puede pasar es que el chico cometa un delito para así poder hacer una petición motivada a fiscalía de menores. ¡Es de locos! Un niño tiene que cometer delitos cuanto más graves mejor para que alguien le detenga y le ponga fuera de la calle, así lo apartamos de la sociedad en vez de llevarlo al lugar que sus padres   sus padres pagan con todo el esfuerzo para ayudar a su recuperación.  Que alguien ponga cordura a esto y nos ayude a proteger a este hijo de una ley del menor que lo agrede constantemente. Por favor, que fiscalía o los jueces nos ayuden a firmar por una solución sencilla. Detener y retener a este niño  para que pueda tratarse en un centro adecuado. 

La ley que desprotege a los menores dándoles capacidad de decisión por encima de los adultos, los permite decidir si quieren vivir con sus padres o no. Los  protocolos de actuación son lentos  y sin soluciones eficaces a los problemas que los menores están planteando hoy en día. Hay muchos menores en esta situación. No están desaparecidos, simplemente han decidido por unas razones u otras, que no quieren respetar la autoridad de casa  y permanecen en un limbo legal. No se puede mirar para otro lado. Mañana podría ser tu hijo,  tu sobrino o tu nieto.  Los niños deben ser niños y los mayores debemos protegerlos incluso de sí mismos si están en riesgo.