Por favor firmen esta propuesta para asegurarnos que el Vicepresidente Amado Boudou no se olvide de cumplir su promesa. 

Esta petición es para impulsar un cambio en el CÓDIGO PENAL; INCORPORACIÓN DEL ARTICULO 62 BIS SOBRE IMPRESCRIPTIBILIDAD DE LOS DELITOS DE CORRUPCIÓN. Para que los funcionarios públicos corruptos sean juzgados sin importar cuanto tiempo haya pasado desde que robaron.

Personalmente le entregué los siguientes proyectos de ley al Vicepresidente de la Nación Amado Boudou cuando me invitó a su despacho, y le pedí que haga lo posible para que sean tratados en comisión, lleguen al recinto y sean aprobados. Estamos hablando de una ley que de ser sancionada beneficiaría a todos y cada uno de los Argentinos sin importar ideología o preferencia partidaria. Esta ley debe ser sancionada, de lo contrario, se estaría dejando en claro que no existe vocación de parte del gobierno para terminar con la corrupción. El Vicepresidente Amado Boudou se comprometió personalmente el día que nos reunimos (13/08/13) a que haría todo lo posible para que esta ley sea sancionada.

El texto a continuación es una cita textual de dos proyectos de ley presentados individualmente por los Diputados Nacionales Gerardo Fabián Milman y Alberto Emilio Asseff en el Congreso de la Nación durante el último año. Nínguno de los dos proyectos – los cuales se pueden encontrar en http://www.diputados.gov.ar, sus números de expediente son; 2518-D-2013 (Milman) y 3026-D-2013 (Asseff) – han sido tratados aún en comisión.

 

La corrupción mata porque la vida de personas deja de ser un bien supremo por proteger para convertirse en un bien de cambio con el cual lucrar. Ello se acaba de comprobar con la tragedia de la estación de Once, en la que 51 personas perdieron la vida debido a la discrecionalidad extrema del Estado, así como quedó demostrado en otro hecho masivamente trágico, el incendio del local "República Cromagnon", en el que fallecieron 200 personas, en su mayoría jóvenes, como consecuencia de numerosos hechos de corrupción. 

Ambos sucesos tienen como común denominador un Estado ausente en el control y cómplice de la codicia ilimitada. Ambos hechos demuestran que cuando en un suceso público y masivo acaecido en marcos de legalidad se presenta la fatalidad del destino o la imprudencia humana, hay altas probabilidades de que la potencial desgracia no pase de un susto o llamado de atención. Pero cuando la fatalidad se conjuga con la corrupción, aumentan las posibilidades de que ese hecho termine en tragedia. La corrupción pone a todos los ciudadanos a la intemperie de la ley, a los usuarios de los servicios públicos en estado de indefensión y a los espectadores de un evento en desprevenidos protagonistas de la tragedia inevitable.

La impunidad asesina porque el Estado funciona como garante del delito y el corrupto ejerce el monopolio de la violencia.

Un Estado que convive con la corrupción mata. Un Estado que facilita la impunidad asesina. Un Estado que promueve la corrupción estructural y facilita impunidad generalizada convierte a la sociedad que le delegó poder para ser protegida en víctima del propio poder delegado y en rehén de los representantes elegidos. 

Las sociedades que logran vencer a la corrupción son sociedades que participan más allá del voto, que controlan a sus gobiernos a partir de la democracia participativa y construyen institucionalidades que sostienen en el tiempo soluciones a los problemas y dilemas sociales más allá de los gobiernos de turno. Y las sociedades que destierran a la impunidad son sociedades que tienen en claro que cuando eligen a sus representantes están delegando representación, pero nunca poder. Son sociedades que actúan bajo el impulso de la memoria por las víctimas de las tragedias provocadas por la corrupción y desde el permanente recuerdo hacia aquellos que la combatieron y fueron asesinados por la impunidad. 

Transparencia Internacional, fundada en 1993, con sede en Berlín, Alemania, representada en Argentina por la Fundación Poder Ciudadano, es una organización internacional dedicada a combatir la corrupción política, teniendo como herramienta principal la divulgación de información. Esta organización define a la corrupción como “el abuso del poder encomendado para beneficio personal”. 
Anualmente Transparencia Internacional difunde el INDICE DE PERCEPCIÓN DE LA CORRUPCIÓN MUNDIAL. La Argentina ocupó en el 2012 el puesto 102 de la lista de un total de 174 países. Retrocedió dos puestos con respecto a 2011.

El fenómeno de la corrupción (ya sea en forma de tráfico de influencias, o en forma de obtención de favores ilícitos a cambio de dinero u otras ventajas) constituye una vulneración de los derechos humanos por cuanto que generalmente entraña una violación del derecho a la igualdad ante la ley, y en ocasiones, llega a suponer una vulneración de los principios democráticos, conduciendo a la sustitución del interés público por el interés privado de quienes se corrompen.- Por añadidura, el fenómeno de la corrupción lleva aparejado un elevado coste social y económico. La corrupción puede matar y puede segar el bienestar de millones de personas. Subsidios desviados para la ventaja personal de funcionarios determinan, como quedó patentizado en accidentes como el de Plaza Once, que importó 51 muertos, porque no sólo se trata de fondos que no llegan al destino establecido - en este caso, obras en el ferrocarril -, sino que son acciones delictivas que están acompañadas por el deliberado descontrol por parte del Estado, lo cual significa un gravísimo incumplimiento de los deberes de funcionario público y una desnaturalización de uno de los roles esenciales de todo Estado, esto es vigilar la vigencia de las normas.

 

CONCEPTOS DE SU SANTIDAD EL PAPA FRANCISCO: JORGE BERGOGLIO: "La corrupción, más que perdonada, debe ser curada". (Publicado en. Corrupción y pecado, 2006)

El pecador acepta que ha hecho un mal, realiza un examen de conciencia, se arrepiente, pide perdón y se propone no volver a hacerlo; se esfuerza en ello con humildad. En cambio, un corrupto es capaz de hacer de sus actos un triunfalismo y un acto de soberbia y autoengaño. Y continúa la reflexión del hoy Papa Francisco sobre la corrupción.

El corrupto ya no reflexiona sobre sus actos, porque su corazón se aferra a sus falsas riquezas, está dispuesto a hacer lo que sea con tal de mantenerlos o conseguirlos al precio que sea. Entonces el fin justifica los medios. Y agrega:"El corrupto no conoce la fraternidad o la amistad, sino la complicidad. Para él no vale ni el amor a los enemigos o la distinción que está en la base de la antigua ley: o amigo o enemigo. Sino que se mueve en los parámetros de cómplice o enemigo. Por ejemplo, cuando un corrupto está en el ejercicio del poder, implicará siempre a otros en su propia corrupción".

Es un egoísta consumado, el mundo se tiene que adaptar a las cosas como las quiere ver y, si no, te conviertes en su enemigo. O te haces cómplice o tendré que luchar contra ti. Y fácilmente pierde la dimensión de lo que está bien o mal. Se trata de hacer lo necesario para conseguir lo que se quiere o se necesita: si estorbas, te elimino o te corrompo. Los amigos, familiares y socios no existen. Sólo son un medio útil para alcanzar el fin deseado. Los corruptos viven de sus propias mentiras, se engañan a sí mismos y desde luego que hacen lo posible para culpar a los demás de sus maldades.

No toleran juicios en su contra y además están dispuestos a defenderse y a justificar todo cuanto hacen. Pues, en última instancia, tienen el recurso de echarle la culpa a los otros y ver el mal sólo en las conductas ajenas. Están enfermos, por eso no funciona su propia conciencia de lo ético.

 

A decir de Montesquieu "Cuando la virtud desaparece, la ambición entra en los corazones que pueden recibirla y la avaricia en todos los corazones. Los deseos cambian de objeto: se deja de amar lo que se amó, no se apetece lo que se apetecía; se había sido libre con las leyes y se quiere serlo contra ellas; cada ciudadano es como un esclavo prófugo; cambia hasta el sentido y el valor de las palabras; a lo que era respeto se le llama miedo, avaricia a la frugalidad. En otros tiempos, las riquezas de los particulares formaban el tesoro público; ahora es el tesoro público patrimonio de los particulares. La República es un despojo, y su fuerza no es ya más que el poder de algunos ciudadanos y la licencia de todos."

Letter to
senadora Marta Borello
Senador Ernesto Sanz
Senador Adolfo Rodriguez Saa
and 9 others
Senadora Norma Morandini
Senador Gerardo Morales
Senadora Roxana Latorre
Senador Ruben Giustiniani
Senadora Maria Eugenia Estenssoro
Senador Artaza Eugenio
Presidente Honorable Cámara de Diputados de la Nación Sr. Julian Dominguez
Vicepresidencia de la Nación Vicepresidente Amado Boudou
Senador Anibal Fernandez (Senador)
Diputados/as y Senadores/as de la Nación:

Me dirijo a Ustedes en mi carácter de habitante de la República Argentina, para hacerles saber que considero de suma importancia que los funcionarios corruptos sean juzgados por sus delitos sin importar cuanto tiempo haya pasado desde que los cometieron.

Por ello es que les solicito que por favor aprueben los proyectos de ley que promueven la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción que a continuación detallo:

-"INCORPORACIÓN DEL ARTÍCULO 62 BIS SOBRE IMPRESCRIPTIBILIDAD DE LA ACCIÓN PENAL PARA DELITOS DE FRAUDE CONTRA LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA...", expediente número 2518-D-2013, firmante: Milman, Gerardo Fabián

-"INCORPORACIÓN DEL ARTÍCULO 62 BIS, SOBRE IMPRESCRIPTIBILIDAD DE LOS DELITOS DE CORRUPCIÓN", expediente número 3026-D-2013, firmante: Asseff, Alberto Emilio