Frenar la destrucción de Zaldunborda

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Zaldunborda, junto a Desguaces Vidaurreta, es un paraje de campiña y bosquete que forma parte del corredor ecológico Aiako Harria-Jaizkibel que permite que la fauna de ambos espacios naturales declarados zonas de especial conservación (ZEC) se comuniquen y eviten así su aislamiento y consiguiente desaparición.

El proyecto destructor de Zaldunborda empieza en 2004 cuando Txinzer o Servicios del Txingudi, cuyo presidente es el alcalde Santano de Irun y el vicepresidente el de Hondarribia Sagarzazu, adquiere la finca con la intención de construir en ella una incineradora. El 20 de junio de 2016 Hondarribia Lantzen, perteneciente al ayuntamiento homónimo, ha comprado la finca por un total de 6 veces su valor y se ha comprometido a descontaminarla, ya que anterior a todo esto había un vertedero.ilegal. En septiembre de ese año iniciaron el proceso de licitación, siendo solo una empresa llamada Higertoki la única que se presentó. El asunto en sí es bastante sospechoso, ya que esta empresa fue creada el 30 de mayo (3 semanas antes de la compra) por Esergi Inversiones (gasolineras Avia) con sede en el puerto de Bilbao.

A fin de cuentas, Txinzer está obteniendo 500.000€ gracias a la venta y además se libra de descontaminar el terreno. Total: ganancias por valor de 4,5 millones de euros.

Fue entonces cuando el ayuntamiento de Hondarribia decidió cambiar el Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) para transformar esos suelos de agrícolas a apto para actividades económicas. El alcalde Sagarzazu ha vendido el proyecto de 'outlet vilage' de 40.000 m2 y 100 tiendas como una oportunidad para crear puestos de trabajo en Hondarribia. Lo cierto es que este tipo de proyectos destruyen 2 empleos por cada uno que crean. Además, no es justo que los pequeños tenderos y comerciantes irundarras y hondarribitarras paguen por los caprichos y corruptelas del alcalde Sagarzazu. Exigimos que Sagarzazu, así como el resto de gobernantes de todos los niveles en Euskadi, sean de verdad consecuentes con sus palabras y apoyen (en vez de rematar) el pequeño comercio de la comarca.