MALTRATAR ESTÁ PREMIADO EN ESTE SISTEMA JUDICIAL!!! YO NO VIVO EN UN ESTADO DE DERECHO!!

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PEDIMOS AYUDA HUMANITARIA:

La verdadera cara de la violencia de género que nadie ve son las historias, las personas detrás de cada cifra, los hijos detrás de cada madre maltratada.

La verdadera cara de la violencia de género que nadie ve es la parte humana, el desgarro que supone cada fin de semana con el maltratador, la incomprensión de una vida manejada por un sistema judicial incompetente.

La verdadera cara de la violencia de género que nadie ve, son las personas que están tras ella, como mis hijos Javier de 11 años y Álvaro cuando tenía 15 años.

Javier y Álvaro al igual que muchos otros niños y niñas, les intentan arrebatar de los brazos de su madre tras ser diagnosticada por el falso SAP (Síndrome de Alineación Parental), QUE NO ACEPTA LO OMS porque ningún organismo de terapeutas punteros lo ACEPTA, y se aplica en España, NO RESPETANDO a este organismo mundial. 

Con ese FALSO diagnóstico, un juzgado decide “que lo mejor para nuestros hijos es arrancarlos de sus vidas (sus casas, sus juegos, sus colegios, sus amigos, su todo) y alejarles lo más posible de sus madres”.

Este es el modus operandi de un sistema judicial que oprime, coacciona y mata en vida a sus menores. Esta es la vida, llena de dolor, que se les obliga a vivir a muchos niños y niñas. Vida que muchas veces, por ser obligados a ir con el maltratador, no vale la pena vivir.

El sistema judicial hace oídos sordos entregando custodias a maltratadores y luego sorprendiéndose cuando, de pronto, estos nos arrebatan a los niños y niñas.

Menores maltratados y coaccionados, madres desesperadas que no saben ni a dónde ni a quién acudir. Madres como yo, que no ven la luz. Y mientras, el psicólogo, juez/a, perito o abogado/a de turno, dormirán esta noche, cenarán con su familia, relajados, sin ser conscientes (o siéndolo) del dolor que el sistema judicial dependiente de ellos, está provocando.

Obligados a ir a terapia para recuperar una relación paternal que nunca existió, obligados a escuchar que todo era producto de su imaginación y de una madre manipuladora. Terapia tras terapia, no encuentran solución. Se ven envueltos en un sistema judicial y los juegos de niños se convierten en sobrevivir, los profesores en terapeutas que les dicen a quién deben querer, y su felicidad, en la angustia que supone vivir una vida así.

En mi caso, no les intervinieron porque gracias a Dios, invertí mi dinero en terapeutas que, aunque ayudaron y se posicionaron, se frustraron por la presión de miembros no neutrales de los SERVICIOS SOCIALES.

Vivimos en un país donde la justicia hace débil a la víctima y fortalece al culpable. 

Esta es la dinámica del sistema judicial español. Con una teoría legislativa que, aparentemente, mejora, y con una práctica que no hace más que pisarse los pies.

Así son tratados las menores víctimas de la violencia de género en España. Esta es su realidad y no la falsa publicidad y las cortinas de humo que el ESTADO ESPAÑOL intenta vender.

Me llamo EVA MARIA DE TORRES TRAPERO y tengo 50 años. Mi exmarido maltrató a mis hijos y a mí durante años, psicológicamente, hasta que después de pasar un cáncer de pulmón decidí divorciarme, tras abandonarnos en el proceso de recuperación.
Durante unos diez años he sufrido las consecuencias de un sistema judicial injusto e incompetente, del cual el maltratador se sirve para seguir ejerciendo el daño a mi persona y a mis hijos, las víctimas más indefensas y de las que nadie habla.

Creo que las mejores medidas que los políticos pueden tomar contra la violencia hacia la mujer pasan, primero, por informarse, tomar conciencia y empatizar con las víctimas.

Y segundo, por actuar, de verdad, formando a profesionales aptos, dando a los niños/as la voz que, por DERECHO que son promulgados en la OMS, deben utilizar para poder expresarse sin obligarles a irse con los maltratadores.

EL HECHO DE QUE NO VIVAIS LA REALIDAD MARCADA POR EL DOLOR, EL MIEDO, EL SUFRIMIENTO Y LA ANGUSTIA DE ESTOS NIÑOS/AS COMO MIS HIJOS, NO SIGNIFICA QUE NO EXISTA. Casi a diario matan a las mujeres, dejando a los niños/as sin sus madres. Destrozando sus vidas y quitándoles la infancia, la inocencia, el derecho de crecer sanos y seguros.

Detrás de cada mujer como yo, hay unos hijos, hijos cuyas vidas corren un serio peligro, hijos que sufren, que tienen miedo, y que no encuentran ayudas, y a los que nadie da respuestas.

El 25 de Abril de este año recibo un escrito del juzgado donde se pone de manifiesto mi mala actuación como madre. Yo dejo de asistir al control de la educadora social en Octubre porque después de dos años no emiten informe alguno y de pronto, realizan el informe en Marzo después de la visita de mi exmarido en Febrero. Sin contar conmigo, hacen un informe negativo porque me siento como en una cárcel, y después de casi medio año sin verme. Sin hacer un seguimiento a mi exmarido como a mi, durante casi dos años, dicen que él es muy acto para actuar como padre cuando en 17 años no ejerció como tal. 

Crio a unos hijos con un sacrificio enorme, yo sola. Renunció a mi profesión y no se me indemniza para empezar una nueva vida con mis hijos. Me dicen que no tengo trabajo para mantenerlos y que soy una mantenida. Se permiten el lujo de criticarme como madre por el absentismo de mi hijo pequeño generado por el trauma y miedo que tiene a su padre. Se me machaca mi autoestima y dicen que me ofrecen un espacio para mejorar como madre. No soy ni drogadicta, ni salgo de fiesta y me dedico exclusivamente a mis hijos y a mi casa.

Han terminado conmigo. Me han echado en cara de depender del dinero que mi exmarido hizo a costa mía porque se dedicaba exclusivamente a su trabajo y a llevar vidas paralelas.

No había tiempo para mis hijos. Y solo me ha quedado a mis 50 años media casa con unos gastos tremendos, un CV obsoleto en un país de tres millones de parados. La presión a la que he sido sometida no lo soporta nadie.

Ahora, Javier con 13 años y Álvaro desde los 16 años, han aceptado el SISTEMA DE EDUCACIÓN A BASE DE AMENAZAS PORQUE EL MALTRATADOR CONSIGUE TODO LO QUE SE PROPONE. Javier y Álvaro son parte del maltratador que hace que me pierdan, mis hijos, el respeto y mi autoridad. Ayudado siempre por el SISTEMA JUDICIAL INCOMPETENTE, que hace todo lo que el maltratador les pide.

Me han arrinconado y excluído, no cumplen régimen de visitas, y yo destrozada ya no sé qué puedo hacer. Ya no espero nada de nadie y lo único que pido es curarme aunque no signifique nada para esta cruel SOCIEDAD.
Han acabado con mi autoestima y lo que es peor, mis hijos son futuros MALTRATADORES como lo han hecho con su madre. Y el maltratador está féliz con acabar con la vida de una mujer que dio todo lo que tenía por formar una familia y cuidar a sus hijos. Un trabajo que nadie valora...pero es el mejor para que exista una SOCIEDAD DIGNA. 

ESPERO QUE SEA ESCUCHADA POR ALGUIÉN JUSTO. HASTA AHORA NADIE ME HA DADO LA OPORTUNIDAD.

MUCHAS GRACIAS,

EVA MARIA DE TORRES TRAPERO