Evitemos la instalación de una planta fotovoltaica flotante en la Balsa de Zolina

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Hace menos de una semana ha llegado a nuestros oídos la intención que la empresa de energías renovables Acciona tiene de instalar una pequeña planta fotovoltaica flotante en la Balsa de Zolina, en Navarra. En principio no parece ser una instalación muy grande, pero tiene visos de que si el "experimento" da el resultado esperado, esos primeros 6.000 m2 se convertirían en algo descomunal para aprovechar los 800.000 m2 que la balsa tiene de extensión total. Además, supondría la construcción de la central de transformación y la instalación de más tendidos eléctricos, y eso supondría el principio del fin de este humedal.

Para poner en antecedentes a los que no conozcan la Balsa de Zolina, se trata de la mayor masa de agua de la comarca de Pamplona. Su origen es minero, ya que era el vaso de decantación y recogida de lodos salinos y lixibiados de la explotaciones mineras de potasas de Subiza y Beriain. El aporte continuado de agua a la balsa, procedente de la actividad de las minas y las precipitaciones hicieron que el vaso fuera creciendo hasta tener la extensión que tiene hoy en día. 

Y es precisamente el origen salino de estas aguas, ahora más dulcificadas por el aporte regular de las lluvias, lo que hacen de este enclave uno de los escasos humedales salinos del norte de la península Ibérica, transformándolo en un tipo de hábitat de gran valor natural y de muy escasa presencia en el resto de la comunidad foral.

IMPORTANCIA PARA LAS AVES

El humedal se ha convertido con el transcurso del tiempo en un lugar de vital importancia para las aves, si bien en sus orígenes la presencia de las mismas era muy escasa, seguramente debido a la altísima salinidad de sus aguas y también probablemente por ser un enclave totalmente nuevo creado por el ser humano.
Paulatinamente esta presencia, tanto en cantidad como en variedad de especies, se ha ido incrementando con los años, hasta llegar a lo que es hoy en día, un humedal asentado y presente en la estrategia de supervivencia de las aves que la utilizan tanto para criar, como lugar de reposo ocasional o de invernada prolongada y también de parada puntual durante la migración.

Este enclave es un lugar lleno de vida los 365 días del año, y en momentos puntuales, sus aguas pueden albergar miles de aves de muy diversas especies. En total, en este humedal se han detectado 241 especies de aves diferentes, algunas en números que han superado el millar, como la focha común (Fulica atra) o las grullas (Grus grus). Esto hace que sea, junto con la laguna de Pitillas y la laguna de Las Cañas, uno de los mejores y más importantes humedales de Navarra. Además, es el único punto de Navarra donde cría con notable éxito uno de nuestras anátidas más singulare, el Tarro Blanco (Tadorna tadorna), además de otras 14 especies.

No deja de ser sorprendente el ver como una empresa "verde" y "limpia" como Acciona pretende invadir un humedal tan importante y valioso como la balsa de Zolina, imprescindible para las aves que lo pueblan y de un incalculable valor medioambiental, paisajistico y de ocio para los vecinos de los pueblos de la zona. Ya han sido muchas las balsas que en las últimas décadas han sido desecadas en Navarra para edificar sobre ellas, y no se puede tolerar que la más grande e importante de toda la comarca de Pamplona sea invadida por placas solares, lo que provocaría la marcha de las aves y que un enclave natural con el que nadie contaba hace 30 años se convierta en una simple lámina de agua sin vida gracias a una empresa de energías renovables.

Por eso, pedimos al Gobierno de Navarra y a su presidenta Dª. Maria Chivite, a la Directora General de Industria, Dª Yolanda Blanco, al Director General de Medio Ambiente, D. Pablo Muñoz, al presidente de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, D. Aritz Ayesa y la empresa Acciona que reculen en este proyecto, que conozcan de primera mano la Balsa de Zolina y su importancia medioambiental y que busquen alternativas menos agresivas con el Medio Ambiente para seguir apostando por la energía solar en Navarra. En lugar de destruir enclaves naturales, Navarra debería apostar por preservar, potenciar, proteger y presumir de los que ya tiene, como ya hacen nuestros vecinos en Vitoria con el parque de Salburua o en Irún con Txingudi y Plaiaundi. Acaso vamos a ser menos que ellos?