Suprimir Ley de Memoria Histórica

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Viviendo en un país democrático que aún quiere mantener sus valores conservadores y que, lejos de oponerse al progreso, trata de conservar su tradición única, objeto de la admiración mundial, ¿cómo es posible la ejecución y mantenimiento de una ley que suponga la destrucción física y moral del pasado histórico que a todos nos confiere la envidiable seña de identidad de ser ciudadanos españoles? ¿Cómo es posible que nuestro gobierno consienta las barbaridades que se llevan a cabo contra nuestro patrimonio, a la vez que se critica con dureza la masiva destrucción que el Estado Islámico realiza contra el suyo propio?


A mis 19 años me siento avergonzado de pertenecer a una sociedad que por el simple hecho de querer pertenecer a la categoría de "progresista" es capaz de atentar contra su propio pasado, capaz de no ver que el progresisimo es prescisamente aquel que partiendo de su historia busca vías de mejora con el conocimiento previo de los errores precedentes, capaz de vivir en un constante sentimiento de rencor y odio hacia un conjunto de personas, periodos temporales, principios e ideas que son alimentados y radicalizados en la actualidad como consecuencia de dicho odio y del rechazo a la aceptación. 


Me gustaría invitar a todo lector de la presente petición a reflexionar sobre ello. A tratar de entender por qué las miras de nuestros dirigentes se orientan a destruir monumentos, renombrar calles y exhumar cadáveres, gastando indecentes cantidades de dinero para ello mientras cientas de familias viven en condiciones de miseria, demostrando la lamentable ignorancia de no ser conscientes del efecto rebote que esto provoca en los ciudadanos que sienten cada instante de su historia con admiración y afecto, de la existente oposición que trata de frenar sus actos con ideas y acciones cada vez más radicales. ¿Realmente no parece un poco absurdo todo esto?


No pretendo pedir madurez y coherencia, pues es algo que tanto en la clase política como en buena parte de la sociedad visible destaca por su ausencia, pero sí un poco de lectura y reflexión, que hasta el menos astuto puede llevar a cabo.


La historia si por algo puede definirse es por imborrable, para desgracia de algunos. No son materiales los medios a través de los cuales se difunden los principios, valores e ideas que terminan por configurar los aspectos morales de una persona, hemos sido conscientes de ello a lo largo no solo de nuestra historia, sino de muchas otras. Y lo que para mí es más importante, hay que tratar de entender siempre el porqué de cada momento y de cada persona, las razones que motivaron a una persona a promulgar unas ideas y las que motivan hoy en día a cada una de las personas a creer en ellas y defenderlas. 


La base de todo ello es el respeto hacia las creencias y principios de cada individuo, siempre y cuando sean recíprocos y no obstaculicen los demás, y puedo decir con total certeza que va intrínseca a dicho respeto la no destrucción de elementos de tan importante identidad para todos los ciudadanos españoles, así como el enfoque más humano y solidario que damos a los recursos tanto materiales como temporales de los que disponemos y más concretamente, de los que disponen nuestros dirigentes.


Únicamente pretendo hacer razonar al defensor de la Ley de Memoria Histórica cuál es la verdadera finalidad de la misma. ¿Qué es lo que realmente se consigue cada vez que un monumento es derribado?, ¿cuántas personas realmente sienten "alivio" por hacer desaparecer un símbolo de la dictadura o un nombre en una placa?, ¿cuántos ciudadanos son conscientes del verdadero significado del nombre de la calle en la que residen?, ¿cuántos ciudadanos antepondrían los gastos realizados para la aplicación de dicha ley a la ayuda de personas con enormes carencias básicas?


Ahora bien, considere los siguientes interrogantes: ¿cómo cree que se siente una madre o un padre al ver que el dinero que podría dar de comer a sus hijos durante años se destina a cambiar el nombre de una calle por otro?, ¿cómo cree que se siente el ciudadano solidario que observa cómo los impuestos que paga a diario se destinan a fines tan burdos y tan materialistas como tales?, ¿realmente le parece justo el uso que se le está dando su dinero?, ¿realmente le parece moralmente aceptable que estos sean objetivos primordiales en momentos como el que atraviesa España en la actualidad?


Por último quisiera plantear una última pregunta, cuya respuesta creo conocer, a aquellos que "nos representan" y deciden por nosotros: ¿en favor de quién toman ustedes decisiones como esta, de sus ciudadanos... o de ustedes?


Muchas gracias por su tiempo y su atención.



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