Victory
Petitioning gobierno de ESPAÑA and 1 other

Gobierno de España: Que España participe en el telescopio E-ELT


ESO (la organización europea para la investigación astronómica en el hemisferio austral) ha aprobado recientemente el programa E-ELT (European Extremely Large Telescope), cuyo objetivo es construir y operar el mayor telescopio óptico-infrarrojo del mundo. El E-ELT, telescopio de 39 metros de abertura, será una herramienta fundamental para investigar en Astronomía. Permitirá, entre otros objetivos, encontrar Tierras alrededor de otras estrellas, resolver la población de estrellas en otras galaxias, detectar la primera luz que produjeron las estrellas al principio de la historia del cosmos, descifrar los enigmas de la materia y energía oscuras o medir la expansión del Universo en tiempo real.

La Astronomía es la disciplina con mayor producción científica en España y nuestra entrada en ESO en el año 2006, después de largos años de espera, situó a la Astronomía española definitivamente en el lugar que le corresponde en el contexto europeo y mundial. Mantener este nivel de excelencia requiere tanto la participación como el acceso a los grandes observatorios astronómicos, algo para lo que el sistema español de I+D+i está en la actualidad particularmente bien capacitado.

Ser miembro de ESO ha comportado importantes beneficios, tanto por la pujante explotación científica de sus telescopios, como por la participación en el desarrollo de instrumentación tecnológica puntera así como en importantes retornos de alta calidad para la industria española. Años de experiencia en la utilización de instalaciones astronómicas en territorio español y la experiencia adquirida en la construcción del Gran Telescopio Canarias han contribuido a este remarcable éxito. Así, aunque España se incorporó a ESO 44 años después de su fundación, se encuentra actualmente entre sus estados miembros más activos y productivos.

El futuro de la Astronomía española pasa necesariamente por culminar nuestras actividades dentro de ESO participando en la construcción del E-ELT. No incorporarse ahora al E-ELT supondría no solo un desperdicio del esfuerzo realizado hasta ahora por España sino un retroceso irrecuperable.

Para participar en el Programa E-ELT, asegurando así un futuro de excelencia para la Astronomía española, el Gobierno de España tendrá que aportar unos 40 M€ durante el decenio 2012-2021. Esto vendrá acompañado de una apertura inmediata de la vía de acceso de las industrias españolas a participar, con excelentes expectativas, en la puja por contratos para la construcción de esta infraestructura, generando una importantísima actividad económica en el sector de la I+D+i. Industrias y centros de I+D españoles han participado en el diseño de componentes esenciales para el E-ELT y en su avanzada instrumentación. La industria española está por tanto excelentemente cualificada y posicionada para conseguir importantes contratos, cuya cuantía económica puede superar con creces la cantidad invertida.

Por el contrario, si España no participa en la construcción del E-ELT, los investigadores, centros de I+D y empresas españolas no podrán participar en las actividades del proyecto ni optar a los contratos que ESO otorgará para la construcción del proyecto. Con ello se habría malgastado una importante inversión pública y privada en actividades preparatorias durante la última década, así como todo el talento invertido por los investigadores.

Once de los catorce estados miembros de ESO ya se han comprometido con el E-ELT. España, octava potencia mundial en astronomía, es en estos momentos el único gran país europeo que no ha suscrito el programa. La participación en el E-ELT es una decisión de estado que afecta no solo a la ciencia sino a la economía, a la industria y por lo tanto a la creación de puestos de trabajo. Esperar a que Brasil anuncie la ratificación de su acuerdo de adhesión a ESO, lo que completará la viabilidad financiera del proyecto, no conducirá más que a una progresiva degradación de la posición científica, tecnológica e industrial de España en el programa.

Los firmantes, ciudadanos que apoyamos la petición de los investigadores en Astronomía en instituciones españolas, pedimos al Gobierno de España que suscriba el programa E-ELT de ESO a la mayor brevedad posible. Nuestra participación en la construcción del E-ELT genera unas oportunidades sin precedentes para la actividad económica en la I+D+i española, rentabiliza los esfuerzos realizados hasta la fecha por todos los estamentos en el sector de la Astronomía, y asegura un futuro para la investigación nacional en esta disciplina.

Letter to
gobierno de ESPAÑA
Ministerio de Economía y Competitividad Luis de Guindos
Solicitar que España participe en el telescopio E-ELT.

ESO (la organización europea para la investigación astronómica en el hemisferio austral) ha aprobado recientemente el programa E-ELT (European Extremely Large Telescope), cuyo objetivo es construir y operar el mayor telescopio óptico-infrarrojo del mundo. El E-ELT, telescopio de 39 metros de abertura, será una herramienta fundamental para investigar en Astronomía. Permitirá, entre otros objetivos, encontrar Tierras alrededor de otras estrellas, resolver la población de estrellas en otras galaxias, detectar la primera luz que produjeron las estrellas al principio de la historia del cosmos, descifrar los enigmas de la materia y energía oscuras o medir la expansión del Universo en tiempo real.

La Astronomía es la disciplina con mayor producción científica en España y nuestra entrada en ESO en el año 2006, después de largos años de espera, situó a la Astronomía española definitivamente en el lugar que le corresponde en el contexto europeo y mundial. Mantener este nivel de excelencia requiere tanto la participación como el acceso a los grandes observatorios astronómicos, algo para lo que el sistema español de I+D+i está en la actualidad particularmente bien capacitado.

Ser miembro de ESO ha comportado importantes beneficios, tanto por la pujante explotación científica de sus telescopios, como por la participación en el desarrollo de instrumentación tecnológica puntera así como en importantes retornos de alta calidad para la industria española. Años de experiencia en la utilización de instalaciones astronómicas en territorio español y la experiencia adquirida en la construcción del Gran Telescopio Canarias han contribuido a este remarcable éxito. Así, aunque España se incorporó a ESO 44 años después de su fundación, se encuentra actualmente entre sus estados miembros más activos y productivos.

El futuro de la Astronomía española pasa necesariamente por culminar nuestras actividades dentro de ESO participando en la construcción del E-ELT. No incorporarse ahora al E-ELT supondría no solo un desperdicio del esfuerzo realizado hasta ahora por España sino un retroceso irrecuperable.

Para participar en el Programa E-ELT, asegurando así un futuro de excelencia para la Astronomía española, el Gobierno de España tendrá que aportar unos 40 M€ durante el decenio 2012-2021. Esto vendrá acompañado de una apertura inmediata de la vía de acceso de las industrias españolas a participar, con excelentes expectativas, en la puja por contratos para la construcción de esta infraestructura, generando una importantísima actividad económica en el sector de la I+D+i. Industrias y centros de I+D españoles han participado en el diseño de componentes esenciales para el E-ELT y en su avanzada instrumentación. La industria española está por tanto excelentemente cualificada y posicionada para conseguir importantes contratos, cuya cuantía económica puede superar con creces la cantidad invertida.

Por el contrario, si España no participa en la construcción del E-ELT, los investigadores, centros de I+D y empresas españolas no podrán participar en las actividades del proyecto ni optar a los contratos que ESO otorgará para la construcción del proyecto. Con ello se habría malgastado una importante inversión pública y privada en actividades preparatorias durante la última década, así como todo el talento invertido por los investigadores.

Once de los catorce estados miembros de ESO ya se han comprometido con el E-ELT. España, octava potencia mundial en astronomía, es en estos momentos el único gran país europeo que no ha suscrito el programa. La participación en el E-ELT es una decisión de estado que afecta no solo a la ciencia sino a la economía, a la industria y por lo tanto a la creación de puestos de trabajo. Esperar a que Brasil anuncie la ratificación de su acuerdo de adhesión a ESO, lo que completará la viabilidad financiera del proyecto, no conducirá más que a una progresiva degradación de la posición científica, tecnológica e industrial de España en el programa.

Los firmantes, ciudadanos que apoyamos la petición de los investigadores en Astronomía en instituciones españolas, pedimos al Gobierno de España que suscriba el programa E-ELT de ESO a la mayor brevedad posible. Nuestra participación en la construcción del E-ELT genera unas oportunidades sin precedentes para la actividad económica en la I+D+i española, rentabiliza los esfuerzos realizados hasta la fecha por todos los estamentos en el sector de la Astronomía, y asegura un futuro para la investigación nacional en esta disciplina