No a la reforma de la Educación de tapadillo durante el coronavirus #SuspensoEnEducacion

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Desde hace ya un par de meses, los españoles estamos centrados en cosas tan básicas como nuestra salud, nuestra familia, nuestro puesto de trabajo… Y mientras hacemos frente a la mayor emergencia sanitaria, económica y social de nuestra historia reciente, el Gobierno está impulsando en el Congreso la tramitación de la nueva Ley de Educación, popularmente conocida como Ley Celaá.

¿Tiene algún sentido tramitar una ley como la de Educación en medio de una pandemia?

Cualquiera que sea un poco mal pensado, podría pensar que el Gobierno está aprovechando que estamos todos pendientes de la emergencia del coronavirus, sin posibilidad de manifestarnos o protestar en la calle, para que no haya posibilidad de debate ni lugar para la discusión democrática o la búsqueda de consensos en esta Ley.

¿Tiene algún sentido que, cuando todavía ni siquiera sabemos si las clases podrán reanudarse con normalidad en septiembre, se tomen decisiones sobre el sistema educativo?

Yo creo que no, y estoy seguro de que miles de españoles están de acuerdo conmigo. Por eso he iniciado esta petición para pedirle al Gobierno que suspenda la tramitación de la nueva Ley de Educación mientras dure la emergencia del coronavirus. 

Los españoles estamos cansados de que cada vez que un nuevo Gobierno llega al poder, apruebe una ley educativa a su medida (así nos va, campeones europeos en abandono escolar). Ya van siete leyes en las últimas décadas y que estén intentando sacar adelante una octava en las circunstancias actuales es profundamente antidemocrático, y desde luego no es algo propio de un gobierno que se dice progresista.

La LOMLOE no puede ser la enésima reforma educativa que se apruebe sin el más mínimo consenso y con una situación económica que no es la más propicia para sacar una ley con un adecuado apoyo presupuestario. Tramitarla de este modo es la justificación perfecta para que vengan otros y la vuelvan a cambiar en cuestión de pocos años.

La nueva Ley de Educación influirá en el futuro de las nuevas generaciones y deberá responder a los desafíos que nos va a dejar el coronavirus. Por eso no podemos permitir que se apruebe de tapadillo sin diálogo y sin las aportaciones de la sociedad civil, de padres y madres, de profesionales de la Educación.

A nuestros políticos se les llena siempre la boca sobre ideas y pactos para acercar el sistema educativo español al de los países nórdicos. Pues hay un primer paso que es muy sencillo: respetar a los ciudadanos y detener la tramitación de la Ley hasta que pase la emergencia del coronavirus.

Te pido que firmes y compartas esta campaña para pedirle al Gobierno que paralice la tramitación de la Ley de Educación hasta que haya pasado la emergencia del coronavirus y podamos, entre todos, decidir sobre algo tan importante como la Educación.