PLAN DE ACCIÓN URGENTE PARA SALVAR A GUAYAQUIL DEL COVID-19

0 personas firmaron. ¡Ayuda a conseguir 25,000!


1.- Declaratoria de utilidad pública de todo el sistema de salud.

Ante una crisis humanitaria como la que vive Guayaquil todos los recursos sanitarios deben ponerse al servicio del interés general, lo que significa que el Hospital Naval y el Hospital de la Policía, así como las clínicas privadas Kennedy, Alcívar, Guayaquil y OMNI deben, en un acto de solidaridad y conciencia social, atender gratuitamente a todos los guayaquileños mientras dure la emergencia sanitaria, a fin de que se garantice el derecho a la salud establecido en nuestra Constitución.

2.- Dotar de recursos materiales y protección necesarios a todos los trabajadores y trabajadoras de la salud, quienes diariamente prestan sus conocimientos y esfuerzos a los pacientes contagiados, para ganar la lucha contra el coronavirus.

No hay tiempo para engorrosos procesos de compras públicas, nuestros profesionales de la salud requieren de manera urgente, insumos de protección para sus actividades diarias. Además, recordemos que nuestras Fuerzas Armadas pueden realizar las requisiciones (expropiaciones) que sean necesarias para garantizar de forma inmediata los recursos y protección que demanden nuestros profesionales de la salud. De otro lado, deben emitir licencias obligatorias a las farmacéuticas nacionales para que produzcan todas las medicinas que se requieran para enfrentar el COVID-19.  

3.- <<Bono Vicente Rocafuerte>> consistente en una renta básica de cuarentena de $726 dólares para quienes no tengan ingresos.

La única forma de garantizar que el pueblo guayaquileño se quede en sus casas, cuando la mayoría trabaja para el día a día, es pagando un bono o renta básica de cuarentena de $726 que equivale a la Canasta Básica Familiar suficiente para cubrir las necesidades más elementales, en términos de bienes y servicios, de una familia guayaquileña. Esta rentallevará el nombre de Vicente Rocafuerte, líder histórico de la ciudad que enfrentó con firmeza la fiebre amarilla cuando fue Gobernador del Guayas en 1842, teniendo entre sus acciones la recaudación de 4.000 pesos a los más ricos para ser distribuidos en la población más pobre de Guayaquil.  

Para financiar estas urgentes políticas se plantean dos fuentes de recursos. Por un lado, una contribución extraordinaria de las Grandes Empresas en Guayaquil que, aún siendo el 4% del total de empresas en la ciudad, acaparaban el 80% del total de ventas (a diciembre 2018). En ese sentido, gravando apenas el 0,73% del ingreso por ventas se podría financiar esta renta para los asalariados de las micro, pequeñas y medianas empresas las cuales conforman el 60% del total de asalariados.

Por otro lado, se encuentran los trabajadores independientes, cuyo contexto los vuelve más vulnerables a las fluctuaciones del mercado y los vaivenes de la economía, y por ende huelga una acción inmediata y certera de parte del Estado. En Guayaquil, este grupo representa aproximadamente 500.000 trabajadores (cerca del 40% de las categorías ocupacionales a diciembre 2018). Al respecto, se propone una contribución de la banca privada, que solo en el período 2016-2019 presentó una ganancia neta acumulada de 177% y cuyos ingresos en 2019 aumentaron un 12,1% con respecto al año anterior llegando a $5.060 millones. Para cubrir las acuciantes necesidades diarias de este grupo tan vulnerable la aplicación de un impuesto extraordinario del 6% sobre sus ingresos sería suficiente.

Para estos efectos el dinero electrónico deberá volver al Banco Central y el Bono Vicente Rocafuerte será depositado en la billetera móvil que se creará a cada uno de los beneficiarios.

4.- Plan de ayuda médica internacional <<Hideyo Noguchi>>  

Guayaquil vive una crisis humanitaria que demanda ayuda internacional. No es momento de egos. Nuestros gobernantes locales y nacionales, deben solicitar inmediatamente y de manera formal, ayuda sanitaria a China, Rusia, Cuba y la Cruz Roja Internacional (cabe recalcar que en el caso de China, Rusia, y Cuba ya han expresado su predisposición y voluntad para trasladar la ayuda humana y material que requiera Ecuador, sin embargo el Gobierno Nacional no ha ejecutado la petición formal). Estas misiones médicas llevarán el nombre de <<Noguchi>> en honor al médico y científico Hideyo Noguchi que ayudó a Guayaquil a vencer la fiebre amarilla conocida como vómito prieto.

Estas misiones médicas internacionales, en conjunto con nuestros médicos, conformarán brigadas que visitarán el 100% de las casas guayaquileñas para cumplir con la recomendación de la Organización Mundial de la Salud de realizar pruebas masivas de COVID-19 gratuitas a toda la población, así como la creación de cercos epidemiológicos y aislamiento de personas contagiadas.  

5.- Suspensión del pago de alquiler, de la hipoteca y de los servicios básicos (luz, agua e internet) a todos los guayaquileños mientras dure la emergencia sanitaria; dejando aclarado que bajo ningún concepto se podrá dejar de proveer de estos servicios básicos a todas las familias Guayaquileñas

Se declara prohibido todo tipo de desahucio de inquilinos mientras dure la pandemia, congelamiento del canon de arrendamiento y moratoria del pago de la renta. La moratoria será extensiva a los servicios básicos de luz, agua e internet y pagos de créditos al sistema financiero.    

Adicionalmente los centros de educación privada deberán emitir becas de matrículas y de dos pensiones mensuales al menos a todas las madres solteras de la ciudad de Guayaquil.

6.- Cero despidos. Se debe garantizar el derecho al trabajo y a una remuneración digna  a favor de la clase trabajadora guayaquileña.  Es inadmisible que esta tragedia sanitaria se utilice como justificación para dejar sin trabajo a ciudadanos guayaquileños, por lo que las instituciones pertinentes, principalmente el Ministerio del Trabajo, debe prohibir los despidos y la terminación de contratos laborales por motivos de fuerza mayor. Así mismo se debe garantizar el pago del 100% del salario, para lo cual la Banca Privada debe otorgar créditos de emergencia a los empleadores a 0% de intereses, dando cumplimiento al principio “In dubio pro operario” establecido en el artículo 33, y numeral 3 del artículo 326 de la Constitución del Ecuador.

7.- Apoyo a las y los trabajadores de entregas a domicilio UBER, DELIVEROO, GLOBO, entre otros.

Afiliación a la seguridad social obligatoria por parte del Estado mientras dure la emergencia. Superada la crisis, el país deberá reflexionar sobre la realidad laboral de estos jóvenes que hacen entregas a domicilio, ya que por la naturaleza de su trabajo, no son trabajadores autónomos como equivocadamente se los cataloga, debiendo ser contratados con todos los beneficios de ley por éstas millonarias aplicaciones como “UBER EATS”.  

8.- <<Bono 15 de noviembre>> de $ 200 mensuales a nuestros héroes de la clase trabajadora.

Los compañeros y compañeras que día a día realizan el trabajo de hormiga para mantener limpia la ciudad de Guayaquil, aquellos trabajadores que realizan la limpieza de los centros de salud, los guardias de seguridad, los profesionales de la salud, los bomberos, y los cajeros de los supermercados y farmacias, deberán recibir un bono mensual de $200 adicional al salario fijado, el mismo que deberá ser pagado por sus empleadores mientras dure la emergencia sanitaria en la ciudad de Guayaquil.  Este bono llevará el nombre de “15 de noviembre de 1922”, en honor a todos los trabajadores guayaquileños que murieron en la masacre de las cruces sobre el agua, ya que gracias a su sacrifico y heroísmo se conquistó la reducción de la jornada laboral a 8 horas diarias en el Ecuador.  

9.- Vivienda digna y adecuada para las personas en situación de calle, refugiados y hermanos migrantes.

Apertura de albergues municipales y estatales, y cualquier instalación privada que pueda ser utilizada y adecuada como albergue, para todas las personas que no puedan ejercer su derecho a la vivienda en medio de esta crisis sanitaria, pero que están necesitando un lugar donde refugiarse

10.- Congelamiento de precios de producto de la canasta básica.

Garantizar una cadena de abastecimiento de alimentos de primera necesidad en conjunto con productores, mercados, tiendas de barrio y supermercados. El Gobierno Nacional velará por el control de precios de los productos básicos que deberán estar congelados mientras dure la crisis, a fin de garantizar la soberanía alimentaria de todos los guayaquileños.

11.- Transparencia en la información y creación de centro de datos para la toma de decisiones.

Información diaria, didáctica y rigurosa de la situación real, de obligado cumplimiento por los medios de comunicación, bajo prevención de ley. Adicionalmente se deberá crear un centro de datos entre el INEC y la ESPOL, para contribuir con información certera para la toma de decisiones por parte de nuestras autoridades, que debe estar centralizada en un mando único de emergencia en la ciudad. La información es poder, y gran parte de la crisis humanitaria que vive nuestra ciudad de Guayaquil se debe a la falta de información o en su defecto al pésimo manejo de la misma, por ello se requiere que profesionales expertos puedan identificar de manera técnica los focos de infección para que las autoridades puedan tomar acciones más exactas y eficientes.

12.- Las Fuerzas Armadas deben poner a disposición de Guayaquil toda la capacidad logística con la que cuentan en el país

Con la disciplina, organización y capacidad logística de las Fuerzas Armadas del Ecuadorse debe hacer cumplir la cuarentena y toque de queda, respetando irrestrictamente los derechos humanos de los guayaquileños. Adicionalmente nuestras Fuerzas Armadas aportarán en la elaboración y entrega de kits alimenticios a las familias que no cuenten con ingresos suficientes para garantizar su soberanía alimentaria.  

13.- Que la Junta de Beneficencia de Guayaquil haga honor a su nombre.  

Teniendo en cuenta que la Junta percibe asignaciones de la lotería nacional, interpelamos para que, haciendo honor a su nombre, garantice de forma gratuita los servicios mortuorios, sepultura y cremación de todos los guayaquileños y guayaquileñas que lamentablemente fallezcan en medio esta crisis sanitaria que vive la ciudad. Adicionalmente, pondrán a disposición del COE cantonal, provincial y nacional toda su infraestructura hospitalaria y mobiliaria a favor de los guayaquileños, para enfrentar la crisis.