Dar a conocer la precariedad laboral de los/as enfermeros en el área V de Asturias

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El invierno llega y con él afloran los frecuentes colapsos, tanto en hospitales como en Centros de Salud. Camas supletorias, listas de espera, horas de demora para recibir atención sanitaria, escasez de recursos…situaciones que, según parece, solamente son propiciadas por la falta de personal. Y ¿cuáles son algunas de las causas de la falta de personal?

 

Quizá influya en algo los contratos precarios que se ofertan, las condiciones en las que se ofrecen o un régimen de llamadas más bien opaco, donde el cumplimiento del Pacto de Contrataciones se exige unidireccionalmente.  Puede que por estos motivos, muchos profesionales que estarían dispuestos a trabajar en el área V, opten por emigrar a otras áreas o comunidades, en las que el trato como profesionales es más satisfactorio.

 

Poco se habla de los contratos de un sólo día de duración o de los que se ofertan dos horas antes de la entrada a dicho turno. Y no sólo ocurre que se contrata personal a escasas horas de comenzar el turno de trabajo, si no que en ocasiones se nos llama a las 9:30h para entrar al turno que ya comenzó a las 8:00h, lo cual nos obliga a llegar al trabajo intentado solventar el atraso generado, que repercute sin lugar a dudas en el paciente.

 

Pero eso no es todo, nos vemos obligados a aceptar o rechazar contratos “a ciegas”, sin saber si es en el hospital, en un Centro de Salud de la ciudad o en un pueblo.  Tan sólo se nos comunica la ubicación si aceptamos dicho contrato.

Nos vemos en la tesitura de aceptar “ese algo” y luego quizá, no disponer de transporte para acudir al lugar de trabajo, o de rechazarlo por no arriesgarnos a no tener tiempo de encontrar una solución, con la consiguiente penalización que eso nos acarrea.

 

Existen contratos de corta duración para empezar dentro de 15 días, 15 días en los que estás fuera del “busca de empleo” y por lo tanto, sin opción a trabajar. También contratos polivalentes en los que durante un turno de trabajo puedes estar en tres o más servicios diferentes.

 

Se nos exige cumplir unas normas como demandantes de empleo, pero nosotros pedimos que también se cumplan las normas a la hora de ofertar contratos. Que se siga un criterio fijo y establecido, que predomine la transparencia.

Es injusto que nos veamos envueltos, en muchas ocasiones, en disputas por ofertar contratos de días de duración a las 11:00h a los primeros de la lista de demandantes de empleo y horas más tarde llamen a los que tienen menos puntuación para ofrecer bajas.

No puede ser que nuestro trabajo dependa del azar.

A parte de ser demandantes de empleo, también somos personas con una vida privada fuera del trabajo que, en la medida de lo posible, nos gustaría planificar. Esto, obviamente, no es incompatible con querer trabajar.

 

Que esta situación sea general no quiere decir que se normalice, ni mucho menos que sea lo correcto. Nosotros no vamos a levantar el dedo y acusar a nadie personalmente, como se ha hecho con nosotros recientemente en los medios de comunicación, ese no es nuestro estilo. Sólo queremos tener voz, queremos que se conozca la precariedad laboral a la que nos encontramos sometidos.

 

Con esto, además de dar como resultado la falta de personal, se consigue tener al profesional quemado. Se consigue que se vaya apagando la vocación. Se consigue afear esta profesión tan bonita.

 

Quizá haya quien se tome esto como una crítica, pero más bien debería verse como la perspectiva que tenemos los profesionales sanitarios de la situación que estamos viviendo, y que entre todos se podría mejorar, de manera primordial por el bien del paciente.

Se podrían facilitar las cosas únicamente con un mínimo de planificación, empatía y buen hacer.