Decision Maker Response

Dr Henrich’s response

Dr Henrich
Fundador Fundación ProVegan

Jul 3, 2017 — Declaraciòn de la Fundación ProVegan y de su fundador Dr.med. Henrich relativo a la finalizaciòn de la colaboración con Elena Tova / El Hogar


En primer lugar queremos aclarar que la Fundación ProVegan puso a disposición de El Hogar de manera gratuita todo el terreno (300.000 m2). El acuerdo era que la Fundación ProVegan facilitaba el terreno gratuitamente y que El Hogar cuidaba de los animales y se encargaba del mantenimiento de la propiedad. Además de este acuerdo, la Fundación ha pagado cerca de 100.000€ para cercas, remolque de transporte de animales para el rescate animal, a proporcionado un SUV para tirar del remolque, reparaciones de techos, creación de caminos, etc. aunque estas no fueran tareas de la Fundación ProVegan y deberían de haber sido realizadas por El Hogar.
El acuerdo contractual con El Hogar establece que el contrato podrá ser disuelto en un plazo de 6 meses. Sin embargo, ProVegan concede un período de 12 meses para que El Hogar / Elena Tova tenga tiempo suficiente para un traslado. Elena Tova había mostrado un nuevo terreno a Jonas ya antes de la finalización. Por lo tanto, el comportamiento actual de Elena Tova, hablando de 200 animales sin hogar, sorprende pero eso lo explicaré màs adelante.
Un simple anuncio de la separación de ProVegan y El Hogar / Elena Tova sin dar razones hubiera sido la mejor manera. En nuestra opinión, es la única forma correcta de poner fin a la cooperación con justicia y decencia. No tiene sentido desperdiciar fuerza y tiempo en peleas. Porque nuestra misión es trabajar por los derechos de los animales, los derechos humanos, el medio ambiente y la promoción de la salud. Una disputa pública sucia no sirve ni a los animales, ni a los seres humanos ni el medio ambiente, sino que daña masivamente. Porque una disputa pública no tiene ninguna ventaja, al menos que una de las partes se presente como víctima y desee generar donaciones de esta manera. Obviamente es lo que está pasando ahora con Elena Tova / El Hogar.
Por desgracia, la repugnante campaña pública de El Hogar / Elena Tova contra la Fundación Provegan (y el co-fundador de El Hogar Jonas Amadeo Lucas) nos obliga a publicar esta declaración:
La cooperación se inició de muy buena manera. Jonas y Elena Tova hicieron una muy buena impresión en su primera visita conmigo. Por lo tanto, la Fundación ProVegan estaba de acuerdo de poner un terreno en España a la disposición de El Hogar de forma gratuita, siempre y cuando las condiciones de la Fundación ProVegan se cumplían 100%: cumplimiento de los derechos de los animales, los derechos humanos, la protección del medio ambiente y el veganismo. Esto fue acordado por Elena Tova y Jonas sin reservas. La división de responsabilidades en El Hogar fue profesionalmente y muy bien organizado: Elena Tova era responsable de los animales, Jonas de toda la organización de las infraestructuras y el rescate de animales. La Fundación ProVegan facilitó el terreno con la propiedad de forma gratuita. El mantenimiento ulterior y la manutención eran tareas de El Hogar. Para eso, un contrato, con un preaviso de 6 meses, fue redactado por un abogado español.
La primera mala sorpresa llegó cuando Elena Tova dimitió la veterinaria María quien trabajaba en El Hogar y que tuvo que abandonar el santuario, aunque era una excelente veterinaria vegana y representaba una ganancia inesperada para un santuario. La pérdida de la veterinaria por causa principalmente de las disputas con Elena Tova fue un desastre profesional y financiero. Porque los veterinarios externos son muy caros y en su mayoría no tienen conocimiento de una alimentación vegana. He conocido la veterinaria María en persona. La considero alguien amable y muy competente. Aunque me quedé impresionado por la pérdida de María y consideré esta decisión totalmente equivocada, no quería involucrarme en ese momento porque la buena cooperación me importaba mucho.
Los problemas enormes comenzaron cuando Elena Tova y Jonas Amadeo Lucas quien eran entonces pareja, se separaron y luego se divorciaron. Los conflictos privados resultantes llegaron tan lejos que llamaron a la policía. Me quedé horrorizado pero actué deliberadamente neutro, aunque en ese momento Elena me habló, así como a otras personas, varias veces muy mal de Jonas, tratando de sacarlo del santuario, igual que lo había hecho previamente con la veterinaria María. Los invité a los dos a una reunión y exigí de los dos que el proyecto conjunto del santuario no sufriera de las disputas privadas o incluso pudiera ponerlo peligro. Les dije que sólo trabajaría con personas que ven a los animales y al bienestar animal como lo más importante incluso sobre las disputas privadas. Porque el respeto y el comportamiento justo hacia los demás seres humanos es parte de los derechos humanos, que para mí y la Fundación ProVegan son igualmente importantes como los derechos de los animales. Por eso, los derechos humanos tienen una posición importante en la página web de ProVegan y en el folleto vegano de la Fundación. Lo que ya había notado entonces: Jonas estuvo de acuerdo, mientras que Elena siguió hablando mal sobre Jonas. Por eso he repetido varias veces más mi llamada por la justicia, la decencia, el respeto mutuo y esperé que Elena Tova entendiera mi llamada y entrara en razón, especialmente porque presuponía entonces que al final, Elena Tova iba a anteponer el bienestar de los animales.
Pero en los siguientes meses, las peleas y el acoso aumentó. Me pasó repetidamente con varios voluntarios del santuario: Elena Tova decía cosas malas sobre Jonas para dejarle mal y hacer mobbing para que se fuera del santuario.
Siguieron otras llamadas, también a través de Skype. Siempre pidiendo a Elena Tova un comportamiento justo y decente. Lo mismo le pedi a Jonas, porque sólo con una colaboración profesional y con la exclusión de todas las disputas privadas, nuestro proyecto común para los animales podría tener una oportunidad en el futuro. Elena Tova luego hizo la propuesta, que Jonas podría trabajar para la Fundación ProVegan. Lo consideré y consentí, porque esperaba que así la situación en el santuario iba a calmarse porque Jonas iba a trabajar mucho fuera del santuario. Como Jonas era responsable de toda la organización de la infraestructura física y del rescate de animales y había hecho un excelente trabajo, se acordó que trabajara mitad del tiempo para El Hogar y la otra mitad del tiempo para la Fundación ProVegan.
Porque el santuario actual es, ante todo, el mérito de Jonas: el también buscó y encontró el terreno, organizó la infraestructura edificatoria con cercas, caminos, refugios para animales, reparaciones y renovaciones, transporte de animales rescatados, etc. Es también gracias a Jonas solo, que la Fundación ProVegan siguió masivamente apostando ayuda financiera más allá de la prestación del terreno y de los edificios.
En otras palabras, sin Jonas no habría ningún tipo de cooperación, ni habría el santuario en Marca.

Pero esto tampoco trajo ninguna mejora a la situación. Al contrario. Últimamente, la situación fue a peor en cuanto la colaboradora más cercana a Elena Tova anunció, delante de los voluntarios, que el folleto Vegan – escrito por mí y publicado por la fundación - era “una grande mierda”, y “sería mejor hacer una gran hoguera en el santuario y quemarlos todos". Fue precisamente esta colaboradora, la más cercana a Elena Tova, quien resultó ser la persona que – junto a Elena – más difamó a Jonas. Todo esto me fue contado por voluntarios del santuario en entrevistas personales.
Para los que no conocen los folletos veganos: a día de hoy se han enviado 220.000 folletos veganos en España y en Alemania se distribuyeron casi 3 millones de copias. Todos los días recibimos mensajes de personas que se hicieron veganas gracias a este folleto. El inmenso coste de producción no puede ser cubierto por las donaciones. Más del 98% esta pagado por mí.
Ahora no sólo Jonas era el objetivo del acoso, sino también la fundación y yo mismo. Y eso, a pesar de que había puesto mis mejores esfuerzos para aportar paz a la situación general durante meses. Obviamente, los colaboradores habían oído hablar de una campaña de acoso, contra Jonas y la fundación, que no solo satisfacía a Elena Tova, sino la fundación tampoco había tomado partido sancionando ese comportamiento. La situación se agravó tanto y llego a ser tan insoportable que le pedí a Elena Tova separarse de esta colaboradora. Así me vi obligado a actuar para salvar lo salvable. Elena Tova pidió un período de reflexión de dos semanas. Yo estaba de acuerdo, porque en ese momento el rescate de la vaca Margarita era inminente, que por cierto ha sido Jonas el que ha ido a buscarla y traerla al santuario, como en la gran mayoría de los rescates. Por desgracia, Elena Tova tampoco se adhiero a este acuerdo y no respondió. Después de aproximadamente 4 semanas, me enteré a través de voluntarios del santuario, de nuevos acosos masivos de la parte de Elena Tova y su colaboradora. De nuevo, le pedí cuentas a Elena Tova a través de Skype, así como una decisión final. Como sólo daba excusas, e incluso amenazas, y dijo que la colaboradora debía quedarse, le informe entonces que la Fundación ProVegan pondría fin a la cooperación. Le recordé que había pedido en múltiples ocasiones anteponer a los animales y no su guerra privada contra Jonas. Le dije que ya le había explicado varias veces que para mí y para la Fundación ProVegan los derechos humanos tienen un papel importante y que esto necesariamente incluye un trato justo a los seres humanos, que además también luchan por la causa de los animales y el veganismo. Viendo que un sin fin de llamamientos no habían dado sus frutos, y ahora incluso la fundación era atacada por las mismas personas que disfrutaron de un terreno y una casa como residencia personal, facilitado por la fundación, había que seguir con la finalización de la cooperación.
Además, no siempre estaba satisfecho con el tratamiento de los animales. Cuando pregunté por ayuda para rescatar a un perro en peligro, Elena Tova lo ignoró. Ahora me había quedado claro que a Elena Tova le importaban principalmente casos espectaculares de animales, mejor para recoger donaciones en los medios sociales. Aun así lo he aceptado. Después, dos vacas murieron en un solo día en el santuario en circunstancias inexplicables y extrañas. Cualquiera que sea la razón, en mi opinión, esto no debería ocurrir con un cuidado adecuado y una buena supervisión.
Los voluntarios me dijeron recientemente, que un día una señora de limpieza (¿por qué un santuario necesita una señora de limpieza pagada por donaciones?) vino con un bebé conejo herido y pidió ayuda para el animal. En lugar de primero ayudar al animal, Elena Tova se enojó e hizo graves acusaciones a la mujer porque trajo el animal pues "ahora tenía mucho trabajo". Pero ¿qué otra cosa es la tarea de Elena Tova y El Hogar, si no es ayudar a los animales con necesidad? Esto es muy sorprendente.
Siento mucho que Elena Tova se haya mostrado como una persona con dos caras: una cara pública amable, y una cara que es irreconocible cuando intenta hacer brutalmente valer sus propios intereses. La lista de razones por la finalización de la cooperación podría ampliarse a gusto.
Surge naturalmente la pregunta de por qué Elena Tova realiza públicamente esta campaña de difamación contra mí y la fundación. Porque es absurdo pensar que, debido a una campaña de desprestigio, alguien acceda aun a recompensar a los que le desprestigian. Sólo se puede especular sobre las razones. Desde Elena Tova, como se mencionó anteriormente, ya había encontrado otro terreno, ahora es probablemente una cuestión de presentarse a sí mismo como víctima para despertar la compasión para recoger donaciones. No le encuentro otro sentido.

Dr. med. Ernst Walter Henrich, fundador y financiados de la Fundación ProVegan