¿Qué opina sobre las condiciones laborales de sus empresas, Don Florentino?

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Aunque complicado, sería de gran agrado que el Sr. Pérez se postulara sobre las cuestiones que recoge esta petición (que podría ser de cualquier trabajador/a de alguna de las empresas que comprenden su gran grupo, ACS). Te pido que firmes esta petición, no con el objetivo de solucionar la explotación laboral, que es algo ingente que abarca muchísimos aspectos y, por desgracia, algo generalizado y  no cosa de una sola empresa; te pido que firmes esta petición para hacerle llegar el mensaje a Florentino Pérez, e intentar al menos, una respuesta por su parte; te pido que la firmes para intentar darle publicidad a una injusticia cada vez más extendida; para intentar remover la conciencia de las personas; para recibir, en caso de obtener respuesta, un poco de dignidad y de atención. Si lo intentamos, quizás no lo consigamos; pero si no lo intentamos, es seguro que no. Intentémoslo.

A/At del presidente de ACS:

hola, mi nombre es Manuel, y trabajo en Moncobra, una de las filiares de su multinacional. Me dirijo a usted para enviarle una carta de "Fulanito", que bien podría ser cualquier trabajador/a de casi cualquiera de sus empresas. No tiene correo electrónico ni se maneja muy bien con esto de las tecnologías, así que le hago el favor. Dice así...

 

Querido Sr. Florentino Pérez:

mi nombre es Fulanito, soy trabajador de una de las empresas de su gran grupo y me gustaría escribirle esta carta a usted para decirle que soy un gran fan suyo y, como no podía ser de otra manera, del Real Madrid, el mejor equipo del Mundo. Y aunque se que es usted un hombre muy ocupado, no quisiera desperdiciar la oportunidad de estar trabajando para usted e irme sin pedirle una camiseta firmada de Sergio Ramos, mi ídolo. Me han dicho que usted trata bien a las personas de su entorno que se portan bien.

Yo me he portado genial. Fíjese hasta que punto. Al entrar en la empresa, me dieron un solo uniforme, ¡y con él hasta la fecha!, como nuevo. Lo cuido muchísimo. Intento no mancharlo porque tengo que ponérmelo todos los días, de lunes a viernes , al menos ocho horas, aunque es cierto que últimamente andamos saliendo un poco más tarde. Pero bueno, el encargado nos ha dicho que es solo algo puntual, y nos ha prometido que si sigue así la cosa, va a contratar a más gente. Porque algún sábado que otro también he tenido que trabajar, usted sabe, para adelantar faena, que luego se viene encima la semana y no damos a basto, pero como la tela del uniforme es buena, me tira bien dos o tres días sin dar mucho olor. Al cuarto ya intento ponerme un poquito más de colonia, ¡y solucionado! Lo que sea por ahorrarle a usted el mayor número de gastos. Soy consciente de que somos muchos, de que tiene usted mucha competencia, y que no puede haber de todo para todos. Aunque no se crea que no me da “pelusilla” ahí cuando veo algún partido del Madrid como al final tiran algunos jugadores la camiseta a la grada. Algunos compañeros míos dicen que solo esa camiseta cuesta más que todo un juego completo de uniforme nuestro, pero yo no me lo creo. Y bueno, el fútbol ya se sabe. Lo nuestro le deja a usted menos dinero, ¡si es que le deja!

Luego, no he cogido prácticamente ni un día de permiso. Ni cuando ingresaron a mi hijo el mayor, total fue poca cosa; ni cuando se casó mi hija, la pequeña. Si viera que guapa el día de su boda, Don Florentino. Si me dice usted donde, ya le mando alguna foto. Vamos, que he ido prácticamente todos los días a trabajar. Bueno, uno si me tuve que coger, “pobrecita” mi madre. Le dió una angina de pecho y ahí se quedo. Además tampoco me cogió desprevenido, porque ya la semana anterior me andaba llamando cada dos por tres, que ya iba regular, pero como yo andaba con tanta faena, no pude ir a verla. Pobre. Pero fíjese, Don Florentino, que majo el encargado que me llamó para preocuparse. Bueno, también para decirme que por favor no tardara mucho, que andaba la cosa apretada. Mis compañeros me dijeron que me correspondían más días, porque ella vivía en el pueblo, pero bueno, yo lo tenía ya todo firmado y, ¿qué iba a arreglar ya, verdad?

Y con las vacaciones fíjese que me siento hasta culpable ¡dos semanas llevo ya! El resto ya me han dicho que no me preocupe que ya verán como me las pagan. Además no tengo ni que preocuparme por elegirlas. El encargado, que es “majísimo”, ya le he dicho, me las da en cuanto puede. Me llama un día cualquiera y me dice: “oye Fulanito, mañana no vengas, que no hay faena”. Hay que ver lo que son las cosas, ¿eh? Unas veces estamos hasta las diez de la noche desde las siete de la mañana, y otro día nada. Si es que son más puñeteros los clientes. Los quebraderos de cabeza que le darán a usted, ¿verdad? Y hasta en esto se quejan mis compañeros. Que no se organiza bien el trabajo, dicen. ¿Cómo va a ser eso?, con la titulación, los conocimientos y los años de preparación que tiene allí el personal. El encargado el que más, un fiera. A mi me ha cogido un cariño increible, tanto que hasta me grita como mi señora esposa cuando se cabrea. ¡Que “jodio”! También entiendo que el pobre anda sometido a mucha presión, y así claro, es normal que nos ande gritando de vez en cuando. Bueno, la verdad es que no hay día que no se le escape una voz. La última fue el otro día que le pedí las últimas nóminas. Yo normalmente no las pido, Don Florentino. Para que quiere uno tanto papel en casa. Pero de coger tanto mi furgoneta para trabajar, anda regular ya, y me gustaría cambiarla. Y nada, que se han empeñado en el concesionario en que les tengo que enseñar las nóminas.

Pero bueno, no me enrollo más Sr. Pérez, que andará usted con sus cosas. Pienso que es usted un ángel y que esta poco valorado aquí. Aprovecho para despedirme y mandarle mi más sincero, cariñoso, cordial y efusivo abrazo, con su permiso. ¡A por la 34!

Atentamente: “Fulanito”.

 

Como puede ver "Fulanito" es un trabajador modelo, de esos que a cualquier empresa de las del tipo que usted dirige le gusta tener en sus filas. Yo opino “ligeramente” diferente, y al igual que Fulanito aprovecha para pedirle una camiseta, a mi no me gustaría despedirme sin hacerle unas cuantas preguntas que me han rondado la cabeza todos los años que he trabajado para usted:

¿Qué opina sobre que su empresa le facilite uno o dos uniforme al año a trabajadores con jornadas de más de 10 horas diarias?, sabiendo que jugadores de su club lanzan en ocasiones camisetas a la grada que cuestan casi 100 euros.

¿Qué le parece que la empresa disponga a su antojo de las vacaciones de los trabajadores?, teniendo en cuenta que, a veces les obligan a cogerlas avisándoles justo el día antes; o que no pueden disfrutarlas hasta el año siguiente por carga de trabajo.

¿Y que la empresa, a través de jefes de obra, delegados, cargos intermedios, etc; presione a la plantilla para que no disfrute de los permisos que le corresponden por ley?

¿Qué opinión le merece saber que hay muchas personas de sus grupos de empresa que están disponibles las 24 horas del día a las que no se les paga dicha disponibilidad?

¿Sabía que en alguna de sus empresas se utiliza la prevención y seguridad como herramienta punitiva y de persecución contra trabajadores “non gratos”?

Y por último y no menos importante, ¿no siente cierto remordimiento al presentar cada año balance de beneficios sabiendo que se consiguen, en gran medida, gracias a la explotación sistemática de los trabajadores y trabajadoras de sus empresas?

Me despido pidiéndole que recapacite sobre si merece la pena intentar acuñar y amasar tanto, para lo poco que va a transcender usted en la historia del mundo y teniendo en cuenta que terminará en el mismo sitio que Fulanito, en el mismo sitio que todos/as.

Sin más, reciba un cordial saludo.

 

Pd: puede contestarme, si se dignara, a la dirección       “queopinaflorentinoacs@gmail.com”