Petición cerrada

No permitan que CaixaBank me siga aterrorizando

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Un hispanoparlante aterrorizado y deshumanizado por CaixaBank, pide al Fiscal General del Estado abrir una investigación por conspiración.

J.A. Galindo, un hispanoparlante residente en Cataluña y cliente de Caixabank donde tiene una cuenta corriente, está aterrorizado ante lo que cree ser un grupo extremista que opera dentro del banco y que se ha confabulado para hundirle económica, moral y psicológicamente.

Galindo, que usa junto a su mujer una cuenta corriente en dicha entidad bancaria para poder pagar los servicios básicos de supervivencia, luz, gas, agua y alguna tarjeta de crédito junto con algún que otro préstamo de terceros, se llevó una desagradable sorpresa a primeros de este año 2017, cuando le pasaron por su cuenta corriente una comisión de más de 650 € incluyendo gastos de descubierto, por unas acciones que compró hace algún tiempo.

Los bancos así como Brokers y otras entidades financieras suelen cobrar semestralmente una comisión de custodia de valores por las acciones que sus clientes tienen en cartera, normalmente mediante un porcentaje que se cálcula sobre el valor actual de los títulos. En este caso Galindo pagaba unos 14 € cada semestre por unas acciones que cotizaban en bolsa y que tenían un valor aproximado de unos 3.000 €, y que en su día compró junto a su mujer con unos ahorros que tenían con la esperanza de que se revalorizasen en un futuro y pudiesen tener un dinero extra para su jubilación.

Desgraciadamente las acciones, quebraron a finales del 2015 dejando de cotizar y se quedaron en un saldo de 1.000 €. Galindo fue al banco para ver si le podían informar sobre el asunto y si había algún modo de recuperar al menos esos 1.000 €. Uno de los gestores que tenía en ese momento le dijo que no se preocupase, que un banco (Banco Santander) había comprado esa empresa y que en breve se pondrían en contacto con él para informarle adecuadamente sobre la situación. Viendo que todavía quedaba la esperanza de poder recuperar algo de dinero, Galindo esperó a recibir noticias al respecto, noticias que nunca llegaron.

Mientras pasaban los meses, esas acciones que ya no cotizaban en bolsa pero que se mantenían en su cuenta de valores, seguían pagando sus comisiones de custodia semestrales, que en este caso como ya se ha dicho antes solían rondar los 14 € sobre la valoración actual, unas cantidades que un ciudadano medio se puede permitir. Sin embargo en el segundo semestre del 2016 al mirar a primeros de mes en la cuenta para ver los recibos pagados, luz, agua, gas etc. Se da cuenta de que le han pasado 50 € de comisión de custodia por esos mismos valores y sorprendentemente calculado sobre una base de custodia de 150.000 €, lo cual tampoco era correcto, ya que sobre ese cálculo tendrían que haberle cobrado 635 €. Galindo inmediatamente se puso en contacto con su gestor, que era el mismo que le comentó con anterioridad que se pondrían en contacto con él para solucionar el asunto de los valores, y en conversación telefónica le dijo a que se debía que le cobrasen 50 € de comisión sobre unas acciones que estaban quebradas y supuestamente solo valían 1.000 €. "El gestor le dijo que era debido a que las tarifas nacionales eran más caras que las internacionales y que sus acciones que eran de una bolsa internacional, ahora habían pasado a ser nacionales, y que por eso era más cara la custodia". A Galindo eso no le cuadraba, primero por que las tarifas nacionales son más baratas que las internacionales, segundo por que el cálculo realizado sobre el porcentaje tampoco era correcto, y tercero porque las tarifas oficiales que hay en CaixaBank y en su propio contrato de valores así lo atestiguaban, además de que al preguntarle al gestor que significaban los 150.000 € que figuraban en el recibo de la comisión y sobre el que en realidad se tendría que haber calculado la comisión dando un total de 635 € incluido el IVA, en vez de 50 €, cuando las acciones estaban valoradas y calculadas sobre 1.000 € y se pagaban unos 14 € de comisión, esté le respondió que donde había visto eso, Galindo le contestó que lo tenia delante de la pantalla de su ordenador dentro de la web del banco, a lo que el gestor le dijo que no podía verlo y que ya le llamaría, llamada que nunca llegó. (Galindo dispone de todos estos documentos impresos)

A Galindo no le convenció en absoluto la conversación en tono burlón mantenida con su gestor, y se percató rápidamente de que le estaba tomando el pelo. No obstante, después de largo tiempo mirando las tarifas en la web de CaixaBank, vío en algún punto que las acciones no cotizadas tenían una comisión fija de 50 €, por lo que pensó que quizá se debiese a eso, aunque igualmente el cálculo era erróneo y ni su gestor ni nadie del banco se lo confirmó nunca. Por lo que decidió esperar hasta finales de año, para ver si definitivamente se arreglaba el tema de las acciones y dejaba liquidado el asunto, durante los 6 meses siguientes hasta finales del 2016, ni su gestor ni nadie de CaixaBank se volvió a poner en contacto con él.

La sorpresa fue mayúscula cuando el día 1 de Enero del 2017 mira en su cuenta corriente para ver los recibos y comprueba que le han cobrado 635 € de comisión de custodia por esos mismos valores, ahora eso sí, bien calculados según el porcentaje de la comisión de custodia suponiendo que las acciones valiesen 150.000 €, unas acciones que según figura actualmente en su cuenta de valores valen 0 €, es decir, ya no valen ni los 1000 € que figuraron anteriormente. Galindo que usaba esa cuenta para pagar junto a su mujer los gastos básicos del hogar y que ingresaba en ella unos 500 € mensuales para estos gastos, se encontró con que tenia un saldo descubierto negativo de -280 € y todos los recibos devueltos, por lo que tuvo que cambiarlos de banco ese mes y además pagar todos los recargos por devolución de recibos que le cargaron los proveedores de servicios. Galindo sumamente enfadado llamó al gestor para preguntarle a que se debía ese cargo, el gestor que en este caso ya no era el mismo que el del año pasado, si no otro, le dijo que lo iba a consultar y que le llamaría más tarde para decirle alguna cosa. Al día siguiente le llamó y le dijo que no había ningún error, que todo estaba correcto. Galindo, a quien en ningún momento habían informado sobre la evolución de los valores ni dado ningún tipo de información al respecto y cuyo valor actual refleja 0 €, le dijo que eso era una estafa, a lo que el gestor hizo caso omiso.

Pero lo peor y más escalofriante de todo y lo que ha dado precisamente lugar a que Galindo cuente esta historia al mundo esperando que incluso los profanos en el tema que no hayan entendido ni la mitad de lo que se ha contado más arriba, vean la mala fe y la alevosía con la que CaixaBank ha actuado contra él, es lo que a continuación muestra en primera persona, sobre la conversación telefónica que mantuvo con el gestor que lleva su cuenta desde la oficina de la "Calle Santa Clara", en la ciudad de Gerona.

Conversación telefónica entre Galindo y el gestor de su cuenta:

"Recibí una llamada a media mañana y el gestor de CaixaBank en tono burlesco y entre risas me dijo. Hola Sr Galindo, le llamo por el asunto de los valores, decirle que sus acciones no lo valen eh Sr Galindo, no valen 150.000 €, pero si quiere le podemos cobrar la mitad de la comisión, 300 € (con IVA incluido), a lo que yo le respondí. ¿Pero si no valen esas cantidades porque me estáis cobrando esta comisión de 635 €? A lo que el gestor entre risas contestó ¡ YA ! y acto seguido me dijo, y la persona que hay aquí a mi lado dice que en Julio le volverá a pasar lo mismo eh Sr Galindo jajaja.

Yo completamente sorprendido, asustado y casi sin palabras para terminar e intentando controlar las emociones le dije. Bueno pues el día del juicio, porque os voy a llevar a juicio, cuando tú y el que está a tu lado vayáis a declarar, le decís al Juez lo mismo que me estáis diciendo a mi, a ver que le parece. A lo que el gestor asintió con un murmullo burlón y acto seguido colgué el teléfono "

Esa fue la última conversación que tuvo con su gestor, ya que no volvió a llamarle ni a él ni al banco nunca más de lo atemorizado y avergonzado que se quedó. Galindo se había quedado totalmente aterrorizado. En ese momento se dio cuenta de que en efecto, tal y como imaginaba esas acciones que habían quebrado y que se quedaron en 1.000 € al dejar de cotizar, no podían valer de repente en unos pocos meses 150.000 € sin recibir ni siquiera información respecto a su evolución en ese tiempo, de hecho lo supo mucho antes, ya se lo imaginó cuando le cobraron los primeros 50 € un semestre antes y sospechó que el gestor le estaba tomando el pelo, ya que cuando una persona tiene en una oficina 150.000 €, ya sea en metálico o en alguna clase de activos, no suelen llamarla precisamente para reirse en su propia cara, cosa que en realidad no es totalmente exacto, puesto que lo hicieron escondiéndose detrás de un teléfono, a sabiendas de la gravedad de lo que estaban haciendo.

¿Que estaba pasando, estaba realmente despierto o aquello que acababa de oír era tan solo una pesadilla? ¿Por qué una entidad bancaria tan poderosa y reconocida a nivel mundial, le estaba atacando de esa manera, que podían querer de él, de un simple ciudadano normal y corriente que tan solo trata de ganarse la vida honradamente? ¿Quien era esa persona a la que ni siquiera conocía y que estaba junto al gestor, intimidándole y atemorizándole con cobrarle esas cantidades de dinero cada 6 meses? ¿Acaso se habían vuelto completamente locos, o lo que es más terrorífico, acaso estaban tratando de volver loco al propio Galindo?

Después de esto, Galindo pidió una cita previa con su gestor a través de la web del banco para poder personarse en la oficina y aclarar el asunto, a día de hoy casi 12 meses después, Galindo no ha sido en ningún momento recibido en la oficina de la sucursal y la cita sigue todavía "Pendiente de Confirmación". Esto está probado mediante un pantallazo en el que puede verse el acuse de recibo automático que genera la web, junto con toda la documentación que obra en su poder. Desde entonces nadie de CaixaBank se ha puesto en contacto con él, ni siquiera el propio director de la oficina para interesarse por esta situación y al que nunca ha visto ni conoce. Por otro lado tampoco conoce al gestor, ya que lo cambiaron y no sabe ni como es, tan solo habló con él por teléfono. Además la oficina no es de las que uno puede presentarse y entrar en ella libremente, debes pedirle a un conserje o guardia de seguridad que vas con una cita previa y una vez la confirma entonces te dejan entrar. Parecía que lo tenían todo muy bien estudiado, un gestor que Galindo nunca había visto y que no hubiese podido conocer por la calle si se hubiese cruzado con él, lo mismo con el director de la oficina, a sabiendas de que lo que le estaban haciendo era tan grave, tan humillante y tan denigrante, que cualquier persona que hubiese sufrido lo que ha sufrido Galindo y se los hubiese encontrado por la calle o en la puerta del banco, podría haber llegado a agredirles de forma tan brutal, que podría haber tenido consecuencias físicas irreparables para ellos y penas de cárcel para su agresor. Por lo que los conspiradores se aseguraron de que eso no ocurriese. Sin embargo Galindo, ni siquiera se presentó en el banco a sabiendas de que no le dejarían entrar y encima le harían vivir esa vergüenza. El, humilde, honrado y buen trabajador allí donde los haya, decidió tomar el camino correcto y hacerlo todo a la manera de un buen caballero, de forma legal y correcta.

Aterrorizado y viendo claramente que estaba siendo víctima de un fraude o de algún tipo de extorsión, no le quedó otro remedio que ponerse en contacto con un abogado para que le asesorara sobre este asunto. El abogado le recomendó que hiciese un escrito de reclamación de cantidad con una fecha máxima para que contestaran y así tener la prueba por escrito en el caso de que se tuviesen que emprender acciones judiciales. Galindo aceptó y su abogado realizó un escrito de reclamación que llevó personalmente al banco a finales del mes de Enero y en el que se instaba a CaixaBank a dar una respuesta a la situación que se estaba viviendo en un plazo de 30 días, respuesta que casi 7 meses y medio después no había llegado, manteniendo durante todo ese tiempo a Galindo en un estado de shock y de terror. Después de los 30 días, su abogado empezó a llamar y a enviar correos electrónicos al gestor, a lo que el gestor en una ocasión llegó a decirle al propio abogado que tenía y tiene la orden de no hablar con él, por lo que se dedicó también a darle largas al propio abogado del Sr Galindo. En un momento dado, el gestor le dice que el caso está en atención al cliente y que ellos contestarían al Sr Galindo.

Después de bastantes días haciendo sentir a Galindo con la soga al cuello, este recibe un correo electrónico de atención al cliente en el que le dicen lo siguiente.

(Correo integro obtenido del portapapeles de la cuenta de correo electrónico de Galindo, se han ocultado algunos números).

servicio.cliente@caixabank.com
sáb 18/03/2017 9:31
Para: xxxxx@hotmail.es
Distinguido Sr./Sra.:
Le informamos que estamos tramitando su queja/reclamación con número de registro 8-35530XXXXX.
En breve le notificaremos la correspondiente resolución.
Sin otro particular,
Reciba un cordial saludo

Después de 4 meses de esta notificación, Galindo decide hacer público este caso en Change.org y es cuando de repente recibe una contestación de Atención al Cliente indicándole que van a devolverle todo el dinero y que no pudieron contestarle antes porque tenían mucho trabajo. Sin embargo hoy por hoy Galindo sigue sin tener una respuesta de CaixaBank, del porque no le han llamado nunca de su oficina para disculparse y darle alguna explicación del porque le han tenido aterrorizado durante meses, y cree seguir siendo víctima ya no solo de su propio gestor y el director de la oficina, si no de un grupo interno que controla todas las actividades de CaixaBank, teniendo que soportar día a día el terror que ese silencio sepulcral por parte del banco le produce y la tortura psicológica y moral a la que está siendo sometido por este grupo. La única respuesta que ha obtenido en estos meses han sido las cientos de llamadas telefónicas de empresas de impagos, amenazándole con denuncias por un dinero que era suyo y reclamándole un día si y otro también por la cantidad de 280 € que quedaron en el descubierto de la cuenta, a la espera de que le diesen una explicación. Mientras tanto, CaixaBank o la misteriosa persona que había riéndose al lado del gestor, cumplieron su amenaza y volvieron a pasarle el 1 de Julio de 2017, una nueva comisión de custodia de 635 € más comisiones de descubierto por su cuenta, por lo que la cantidad que le llegaron a cargar en la cuenta sin explicación alguna de forma ilegal llegó a ascender a más de 1.300 €, llevando literalmente a Galindo a vivir sumido en un estado de miedo y de terror emocional sin precedentes ocasionado por un banco a un cliente, mientras que este grupo que opera dentro de CaixaBank seguía riéndose de él.  

Su abogado ha seguido insistiendo llamando por teléfono al gestor y enviándole correos electrónicos. A día de hoy el gestor ya ni le coge el teléfono, ni le devuelve las llamadas ni le responde a los correos. Su abogado se ha quedado estupefacto.

Estamos seguros de que ya da igual la excusa que pueda tener CaixaBank sobre este asunto, porque no se puede decir que no hayan tenido tiempo para solucionarlo, por lo que esto no hace más que constatar, que en efecto, la amenaza del gestor fue real y el terror que siente Galindo también.

Pero la cuestión ahora es. ¿Que pasará con Galindo, un ciudadano al que un banco tiene aterrorizado?. El cree que todo puede deberse a que es hispanoparlante y debido a la situación tan inestable que hay en Cataluña por el asunto de la independencia, algún grupo extremista dentro del banco le ha cogido manía y se están cebando con él tomándolo como chivo expiatorio, ya que nunca ha tenido ninguna relación de trabajo con CaixaBank ni ninguno de sus empleados y tan solo es un cliente normal con una cuenta corriente, por lo que descarta una venganza personal. Por otro lado, en la mayoría de las empresas que ha trabajado siempre se le ha considerado un trabajador responsable y eficiente que incluso ha llegado a aportar ideas y sugerencias con muy buena voluntad por su parte. Tampoco es un hombre de ideas políticas o religiosas extremistas, ya que no sigue muy de cerca la política y se considera tanto catalán como español, es tan solo un barcelonés que ama tanto a España como a Cataluña y que de niño fue educado en castellano, por lo que no entiende por que le están haciendo esto y tratando de esa manera. La cuestión es que está tan aterrorizado hasta el punto de que incluso teme por su propia vida, que pueda ser víctima de un accidente o de un atentado por parte de algún grupo criminal o extremista si hace público este caso, y así se lo hizo saber a su propio abogado en un correo electrónico que le envió antes de decidir sacar a la luz este caso.

Advertir también que Galindo después de no obtener respuesta alguna y ver la mala fe con la que el banco estaba actuando, se dignó a enviar un correo electrónico a CaixaBank indicándoles que haría público este caso. CaixaBank, nuevamente hizo caso omiso.

Galindo también quiere hacer público este caso para que en el supuesto de que le ocurriese algún accidente o una muerte repentina, quede constancia de todo lo que está contando, ya que está totalmente atemorizado y no hay día que salga a la calle sin mirar de un lado a otro o hacia atrás temiendo por su propia vida.

Galindo quiere pedir al Fiscal General del Estado mediante la organización Change.org, que por favor abra una investigación sobre este caso de conspiración que va más allá de un simple gestor y un director de oficina, para poder esclarecer que es lo que está sucediendo con él. A sí mismo, también enviará esta información a los diferentes Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, como son, la Policía de la Comunidad Autónoma de Cataluña, la Guardia Civil y la Policía Nacional, para que tengan conocimiento de que hay un ciudadano que teme por su vida, y que está denunciando públicamente ser víctima de lo que cree ser un grupo extremista que opera dentro de CaixaBank, el cual le da la sensación de que está incluso por encima de la ley, y le mantiene en un constante estado de terror e intimidación.

Teme además, que teniendo toda la documentación con las pruebas a su favor, se llegue incluso a fallar en su contra, ya que es consciente de que el Derecho no es una ciencia exacta, por lo que además de tenerse que costear un juicio que le puede suponer entre 2.000 y 6.000 €, tal y como ya le ha dicho su propio abogado, perderlo también le supondría todas las costas judiciales, algo que según él, cree que es precisamente lo que este grupo está en este momento esperando que haga para hundirle todavía más, ya que no se entiende como es posible, que teniendo todas las pruebas en contra, absolutamente nadie de la oficina donde tiene su cuenta corriente, se haya preocupado por un asunto tan grave como este, ni se haya dirigido a él como cliente en los 24 meses que lleva la incidencia abierta, a no ser que se haya dado la orden expresa de no atender a Galindo, desde lo más alto de la cúpula de CaixaBank. Por lo que quiere pedir por favor también a las debidas instituciones judiciales, que de acorde a la envergadura de este caso, ya de por si, convertido en un "Caso de Estado", le proporcionen un abogado de oficio desde el Consejo General del Poder Judicial, para garantizar a Galindo un juicio justo dentro del Estado de Derecho, del que es miembro soberano por derecho propio como ciudadano del Reino de España.

Dicho esto, también enviará esta información al Gobierno central, a la Generalitat de Catalunya y a los diferentes partidos políticos del país, así como a medios de comunicación, organizaciones de derechos humanos y de consumidores y al público en general, para que su caso sea conocido y pueda al menos tener una posibilidad de poder recibir alguna protección u asistencia legal, por parte de instituciones que pudiesen estar interesadas en brindarle ayuda y apoyo ante está situación tan horrible a la que CaixaBank le está sometiendo sin ninguna razón de ética y moral que lo justifique, teniendo en cuenta que es una entidad que se siente muy orgullosa de servir a la sociedad mediante su obra social "la Caixa" a los más desfavorecidos, mientras que a espaldas de la gente se dedica a hundir a personas humildes que tan solo tratan de ganarse la vida honradamente.

Que Dios le asista.



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