Exigimos el reconocimiento legislativo de las personas no binarias

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AVISO DE CONTENIDO SENSIBLE: transfobia explícita hacia gente no binaria, suicidio. Si eres sensible a estos temas recomendamos no leas esta descripción.

Soy una persona trans, de género no binario. Las personas no binarias no sentimos afinidad completa hacia los géneros hombre/mujer. Somos transgénero porque nuestro género no coincide con el que nos fue asignado al nacer.

Desde siempre he sentido que ningún desarrollo sexual iba conmigo. He sentido que no debía tener características sexuales de ningún tipo. Pensé durante años en suicidarme por la negación constante de mi identidad no binaria y la imposición social y sanitaria de los "dos géneros disponibles", agravada esta situación por los sanitarios que supuestamente me deberían ayudar o derivar a quien sepa de estos temas. Por mi identidad de género he sufrido comentarios de distintos psicólogos y psiquiatras tales como "que debía escoger ser hombre o mujer", que "era una mujer trans confundida" o que "yo era un hombre dudando de su identidad". No contemplan algo aparte de hombre/mujer ni aunque lo afirmes de manera incontestable. Tengo que seguir un tratamiento con espironolactona (un DIURÉTICO que tiene como efecto secundario bajar la testosterona) y estradiol valerato (estrógenos para MUJERES MENOPÁUSICAS), ambos a bajas dosis, para suprimir mis características sexuales secundarias e intentar no inducir los de mi género opuesto al que los médicos dijeron en el nacimiento.

Me reviso todos los días delante del espejo con un miedo racional de que me induzca algún carácter sexual tales estrógenos, porque no hay medicamentos ni estudios sobre hormonas para personas que buscan la androginia. Solo recetan con un mínimo de certeza tratamientos hormonales para mujeres trans y hombres trans (personas transgénero binarias).

Nuestros derechos fundamentales, protegidos en la Constitución Española (arts. 9.2, el 10, el 14 y el 18, entre otros), son vulnerados todos los días que transcurren sin poder cambiar nuestro género administrativo. Muchas personas no binarias seguimos con un nombre y un género en nuestro DNI con el que no nos identificamos, algunas incluso con pensamientos autolíticos. Nuestra dignidad se ve vulnerada sistemáticamente al no poder cambiar nuestro género legal asignado a aquel con el que realmente nos identificamos, sufriendo daño en nuestra salud psicosocial y situaciones de violencia. Tampoco somos iguales ante la ley porque las personas transgénero binarias pueden cambiar su género legal mientras que nuestro colectivo no.

Tanto la sociedad como la sanidad desoyen este problema, hacen como si no existiera. De hecho, se aprobó una Ley Trans que sustituyera a la actual de rectificación de sexo registral que contemplaba la legalización de nuestras identidades, pero nunca llegó a ponerse en vigor. Las personas no binarias vemos este acto como una falsa esperanza por parte de los partidos que la aprobaron pero jamás la promulgaron.

Existimos, estamos ahí, y nos quebramos bajo la incomprensión de la gente que nos rodea, de quienes ponen barreras burocráticas y sanitarias a nuestro objetivo vital, que no es otro que el que se reconozca quienes somos realmente.

También vemos en numerosos textos de carácter legislativo y jurídico la defensa y la promoción de la "igualdad real entre hombres y mujeres", dejando de lado la posibilidad de que a la gente no binaria se nos incluya para que tengamos los mismos derechos efectivos que los hombres y las mujeres.

El eje sobre el que se sostiene el Estado de Derecho es la libertad y la dignidad de la persona, y todas las personas tenemos derecho a sentirnos libres y cómodas en nuestra propia piel y, sobre todo, a que legalmente seamos reconocidas como lo que somos, de género no binario. Porque poder tener una vida digna y el derecho a la identidad son Derechos Humanos que bajo ningún concepto se deben violar.

Actualmente la situación no es la más propicia. El COVID-19 es la principal preocupación en estos momentos; debemos entenderlo y aplaudir a quienes nos cuidan y nos velan.

Por ello, exigimos que, tras la reconstrucción de nuestro país por el COVID-19, se aplique CON CARÁCTER DE URGENCIA el reconocimiento legal de un tercer género administrativo y legislativo (DNI, pasaporte, tarjetas sanitarias, etc), la reforma de cuantas leyes se necesiten para incluir a las personas no binarias en materia de "igualdad entre hombres y mujeres" y su blindaje frente a cualquier cambio legislativo que contemple suprimir de nuevo nuestras identidades; es decir, que podamos permanecer en las instituciones españolas independientemente de la ideología política que esté gobernando, al igual que los géneros administrativos hombre/mujer.

LA SALUD MENTAL Y LA DIGNIDAD DE MUCHAS PERSONAS ESTÁ EN JUEGO. NECESITAMOS 500.000 FIRMAS. TU APOYO ES IMPORTANTÍSIMO.