MODIFICACIÓN Y ACTUALIZACIÓN DE LAS FORMAS DE TITULACIÓN EN LA FACULTAD DE LETRAS UMSNH...

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MORELIA, MICHOACÁN A 18 de enero de 2018

CARTA ABIERTA A LA PRENSA:

 Estimados medios de comunicación y sociedad, nos dirigimos respetuosamente a ustedes para poner sobre la mesa las inquietudes de un grupo que regularmente permanece invisible a los ojos de los conflictos políticos, económicos y sociales. Es decir, los estudiantes.

Sabemos que uno de los patrimonios más importantes de nuestra ciudad es la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Se trata de un centro de conocimientos que ha permanecido a través del tiempo, sin embargo, actualmente atraviesa una crisis que es más que visible a los ojos de todas las personas. ¿La razón? No es una, son muchas, pero en esta carta no deseamos concentrarnos en ello, sino en explicar una problemática que nadie ve, y si la ven, a nadie importa.

¿Cuál es el bien más valioso de un centro educativo? ¿El mobiliario? ¿Los profesores? ¿el personal administrativo? ¿los sindicatos? ¿cuál será? ¿sin qué elemento no puede existir dicho centro educativo? Ah, cierto… debe existir un eje central que permita la excusa de que los demás elementos que hemos mencionado se pongan en funcionamiento… ¿acaso serán? ¡Claro! ¡Por supuesto! Los alumnos. Sin alumnos no puede existir una escuela. ¿Por qué será que entonces los intereses de los alumnos son los últimos en las listas de prioridades?

Claro, en papeles y discursos se ensalza a los alumnos y se dice que todas las acciones tomadas son para su bien. Pero ¿qué hay de las acciones?

Por ejemplo, podríamos mencionar la paralización de las instalaciones que actualmente congela las actividades de la universidad, o también, la intimidación de algunos maestros hacia sus alumnos, el acoso sexual que se da en muchas escuelas, el desprecio y la falta de información del personal administrativo hacia los alumnos, la falta de reconocimiento de talentos, la falta de interés a las necesidades e inquietudes (no hay interés en regularizar y apoyar a quienes asisten a clases y no les va muy bien en las evaluaciones), la violencia velada e imposición de normas arbitrarias en numerosas facultades, etc.

No obstante, el problema que nos ocupa en esta carta no es, por el momento, ninguno de esos (aunque no les restamos importancia y sabemos que se deberá, en su momento, hacer una aproximación a estos en reflexiones posteriores). Se trata del drama de las titulaciones en la universidad. Y quizás, muchos de los problemas anteriormente mencionados, son también elementos que inciden en este conflicto.

Quienes redactamos esta carta somos, principalmente, alumnos de la Facultad de Letras, ya saben, esa con muy pocos alumnos, la que confunden con filosofía y que nadie está muy seguro de qué se hace ahí realmente o dónde se encuentra. Pero tengan por seguro que es una rama sumamente importante del conocimiento humano y muy necesaria en nuestra realidad actual, como lo son todas y cada una de las Facultades de nuestra amada Universidad. El que las desprestigien ciertas personas o discursos es algo muy diferente.

Verán, en nuestra Facultad hay un problema importante en cuanto a las titulaciones. Sabemos de buena fuente que desde el año 2015 hasta la actualidad el porcentaje de titulaciones ha disminuido considerablemente.  

¿A qué se debe esto? Pasamos a explicar las razones que nosotros, como alumnos, observamos desde la perspectiva más cercana que puede haber del fenómeno: la de los principales afectados.

a)      Un “seminario de tesis” totalmente ineficiente que se imparte HASTA EL ÚLTIMO SEMESTRE como si todos en esta vida naciéramos con habilidades de investigación, que se lleva a cabo, si la fortuna es benevolente, cuatro horas a la semana, muchas de las cuales se van en escuchar proyectos de alumnos que no saben muy bien qué es lo que están haciendo o en narrar vidas y experiencias personales de los docentes.

b)      Existe un secretismo voraz y falta de disciplina entre el personal administrativo. No es secreto que muchos de ellos son bastante groseros, no proporcionan la información correcta (porque tal vez no la conocen ni les interesa conocerla) y uno no está muy seguro de realmente a qué se dedican o cuál es su función.  

c)      Información bastante confusa, si no es que errónea o engañosa, en la página de internet y del SIIA. Uno de los ejemplos principales de tal información extraña es un “curso de titulación” que supuestamente está presente como opción para titularse, y del cual, en ocasiones se corren rumores de que está activo, a veces se dice que no existe, pero en la página de internet aparece como opción. Así que es, como decíamos, bastante confuso.

Presentamos la imagen que lo comprueba:

d)      La sobre saturación que está presente. Explicamos. Los profesores interesados o calificados para asesorar una tesis, tesina, memoria profesional, etc. son pocos para la cantidad de alumnos y de necesidad que existe. Es imposible que cumplan con muchos de sus compromisos y, sin embargo, son nuestra única opción en variadas ocasiones.

e)      Hay una situación bastante triste e injusta y penosa. Se trata del hecho de que en esta Facultad (como, estamos seguros, ocurre en muchas otras no sólo de la Universidad sino de otras instituciones educativas) hay casos bastante evidentes de favoritismo, falta de apoyo y desinterés para con alumnos que no cumplen las expectativas de algunos profesores. Sabemos que a pesar de ser una Facultad de Letras muchos de nosotros entramos a la carrera con pésima ortografía, sintaxis, gramática, y, en general, expresión escrita. Eso lo reconocen los profesores incluso desde el momento en que ingresamos a la institución. Sabemos que no es problema de la Facultad propiamente, sino del sistema educativo deficiente que, en general, enferma a nuestro país.   Sin embargo ¿cuál debe ser el interés de un verdadero profesor? ¿Con qué se logran mejores resultados? ¿Acosando y humillando a las personas? ¿O enseñándoles pacientemente y con amabilidad lo que no se sabe? Basta con consultar a algunos de los pedagogos más reconocidos para saber cuál es la respuesta correcta. Así pues, la actitud agresiva y apática de muchos profesores (no de todos, en la Facultad de Letras también existen excelentes docentes) es un factor que influye en el desaliento y el desánimo de bastantes alumnos y también en la deserción escolar.  

f)       Aunado a esto, existe una preocupante falta de moralidad, ética e interés para  con las personas y también en y al fomentar la cultura, la investigación, las artes y el desarrollo humano de los alumnos.

Por lo tanto y debido a esto, nos atrevemos a proponer las siguientes medidas que pueden tomarse para paliar los problemas existentes y crear una mejor Facultad de Letras, y, con ello una mejor Universidad:

a)      Implementar un seminario de tesis desde el primer semestre, para aprender a redactar, investigar y desarrollar un proyecto durante los cuatro años de la carrera. Esta debe ser una formación constante.

b)      Si los profesores no tienen tiempo de asesorar a todos sus alumnos, elaborar un programa donde los alumnos o ex alumnos más adelantados o con mayor facilidad para ello asesoren a quienes están trabajando en su proyecto de investigación. Y ni siquiera tendrían que pagarles, podrían contarlo como horas curriculares o darles un diploma al finalizar sus asesorías, o contar esta labor como servicio social.

c)      Que tomen en cuenta el hecho de que las modalidades de titulación de muchas escuelas han evolucionado,  para adaptarse a los tiempos  y circunstancias actuales. Pregúntenle a cualquier biólogo o historiador, esto es algo, incluso, natural. Tener únicamente la opción de elaborar un trabajo de investigación (llámese tesis, tesina, o memoria profesional) no es algo práctico para todos los tipos de personas, menos aún, si hay escasez de asesores y montones de tomas al año. Por ello, consideramos apropiado que TODAS las modalidades mencionadas en el SIIA puedan ser válidas para titularse. Incluyendo el seminario de titulación, pues el que esté como opción en el SIIA no parece ser casualidad y el que esté mencionado y no se implemente es información falsa. Y también sugerimos que consideren el examen CENEVAL,  pues hay carreras de ciencias sociales que ya lo manejan como opción de titulación.  También, sabemos que, entre nuestros compañeros existe gente con mucha capacidad que, actualmente, está haciendo cosas muy importantes y se destacan en ámbitos como literatura, docencia, comunicaciones y promoción cultural. ¿Por qué no tomar en cuenta su esfuerzo, dedicación y trabajo para que se puedan titular de alguna otra manera?

d)        Que los profesores, el rector, el personal administrativo, y demás personas que trabajan y han hecho de la universidad su medio de vida tomen conciencia de que los alumnos somos personas. Estudiamos en una universidad pública debido a que es nuestra única opción para recibir educación universitaria de calidad, muchos de nosotros tenemos problemas en casa de diferente índole.  Tenemos diferentes culturas, educación, circunstancias, clases sociales, religiones, antecedentes, etc. Y la universidad DEBE estar preparada para sacarnos adelante a todos y cada uno de nosotros. Pues como centro educativo ES SU OBLIGACIÓN. Y es la única por la que debe responderse a sí misma.

Echar la culpa a los alumnos por la ineficiencia y la baja en las titulaciones es mediocre y no corresponde a una institución como la Universidad. Tal vez corresponde al nivel ético y moral de muchos de quienes la componen, pero no debería ser así y todos debemos apoyar, de hecho y de palabra, a nuestra Escuela para que salga adelante, pues todos deseamos, de alguna forma, beneficiarnos de su bienestar.

Gracias por leer nuestra carta. Deseamos que, por favor, sea tomada en consideración.

ATTE: Alumnos de la Facultad de  Letras, Historia, y demás que padecen por estar sin titular debido a que las formas para hacerlo no se actualizan y a que no hay el personal suficiente para asesorarnos (que no consiguen trabajo, que se matan de meseros, limpiando casas, de cajeros, en calls centers, en tiendas departamentales, que sufren la burla en sus familias, que sufren el escarnio por ser alumnos de la UMSNH, que están cansados, que se encuentran sin rumbo, que están asustados, que en ocasiones piensan que fue un error haber estudiado.) .

 

*En el link de dropox aparece el texto completo con imágenes. 

https://www.dropbox.com/s/71c1kd236zhy7hi/CARTA%20ABIERTA.docx?dl=0



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