EXIGIMOS SALUD Y PENSIONES DIGNAS Y GARANTIZADAS, NO MÁS UN NEGOCIO DE LAS ARS Y LAS AFP

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EXIGIMOS SALUD Y PENSIONES DIGNAS Y GARANTIZADAS, NO MÁS UN NEGOCIO DE LAS ARS Y LAS AFP !!

En República Dominicana las personas tenemos miedo a enfermarnos, a quedar en una discapacidad, a que el proveedor de la casa fallezca y a envejecer porque cuando eso ocurra, nuestro Estado no nos cuidará, y tendremos que sobrevivir por nosotros mismos y escuchar de una ARS o una AFP que lo que nos pasa "no tiene cobertura".

Ahora los ciudadanos y ciudadanas levantamos nuestra voz para repudiar este estado de cosas, y exigir su transformación al servicio del buen vivir y la vida digna de las personas y la sociedad.

Actualmente se están gastando más de 200 mil millones de pesos en la atención de salud cada año, más de un 6% del PIB, y hay ahorrado para las pensiones casi un 15 % del PIB. Pero las personas no tienen derecho real a gozar de protección a su salud y de pensiones dignas, porque los negocios y contubernios hoy valen más que el ser humano. La salud y las pensiones se convirtieron en una mercancía del negocio financiero. En lugar de Salud, Seguridad Social, Derechos Fundamentales y Estado social y democrático de Derecho, somos una finca para que un grupo tenga riquezas y poder hasta el infinito.

Los dominicanos y dominicanas tenemos proyectadas las peores pensiones de América Latina, a la vez que estamos pagando 5 veces por una salud que termina recayendo sobre nuestras espaldas, sin ninguna garantía, dependiendo del bolsillo, el ingreso y la clase social, mientras los servicios públicos se abandonan y deterioran. Mientras las ARS y AFP engordan, y ya suman más de 100 mil millones de pesos entre utilidades y gastos operacionales. En vez de invertir en políticas para que vivamos saludables, el negocio es que tengamos un sistema de salud curativo para personas enfermas, bajo la ley de "sálvese quién pueda" y nos dediquemos a gastar más y más dinero en salvarnos. 

Esto no es casual. En 2001, con la ley 87-01 se impuso en República Dominicana un sistema de salud y de pensiones que le quita al Estado su deber de garantizar derechos y convierte la atención de salud y las pensiones en una mercancía que se compra y se vende. No somos ciudadanos, somos clientes, que valemos por nuestra cartera y el color del carnet que nos den. Y para una gran parte del pueblo apenas un "seguro subsidiado" que es en realidad salud pobre para pobres, que además es dinero que termina en gran parte en manos privadas. El Estado apenas quedó como un proveedor más, dividiendo el sistema en múltiples partes para someterlo a la mercantilización. Todos los mitos se cayeron: que los centros de salud se iban a financiar mejor, que la administración privada y los seguros traerían competencia y calidad, y que el dinero era nuestro y se iba a invertir en nuestro bienestar. FALSO. 

Este sistema que destruye la salud y la vida sólo beneficia a las ARS, los empresarios de la salud y las AFP. Esto se debe a que fueron las grandes familias y grupos dueños de los bancos y las empresas financieras quienes diseñaron este sistema para ganar inmensas riquezas. Esto no va a funcionar, no va a cambiarse con un milagro ni con parches, pues ha sido un fracaso en todo país donde se ha impuesto, desde Estados Unidos y Chile, hasta República Dominicana. 

Hoy en día, los hospitales públicos están en estado de catástrofe. Los dominicanos no alcanzan a tener ni 1 cama hospitalaria por cada mil habitantes. La mortalidad materno-infantil es escandalosamente alta. Es el país con la segunda tasa más alta de niños y niñas muertos menores de un año, solo superado por Haití. Los profesionales y trabajadores de la salud pública viven con bajos salarios y pésimas condiciones laborales. Los centros de Primer Nivel de Atención recibe apenas un 5% de la inversión. Los hospitales se privatizan bajo la llamada "autogestión". El gasto estatal en salud se dedica a grandes obras de infraestructura sin planificación alguna de salud, pensando en los réditos de los constructores y los votos.

Asimismo, las personas son obligadas a pagar un seguro todos los meses para que constantemente le digan que su seguro no les cubre lo que necesitan, y padezcan enfermedad y muerte de manera cruel. Más del 40% del costo lo tienen que pagar de su propio bolsillo en hospitales, clínicas y farmacias. Quienes tienen un "seguro subsidiado" apenas tienen la atención como limosna, pues son "caros" para este sistema. 

Por el lado de las pensiones, solo el 21% de los dominicanos podrá completar el calvario de 360 cotizaciones. El resto nunca verá una pensión. Nuestro país tendrá las peores pensiones de América Latina, y la mayoría que no gana más de 25 mil pesos con suerte tendrá pensiones de 6000 pesos mensuales. Las personas con discapacidad o las familias del proveedor que falleció son afectados con miles de obstáculos para que no accedan a una mínima pensión mensual. 

Por todo esto, EXIGIMOS que se termine con este sistema perverso y:

1- Se le quite a las ARS y sus socios empresariales-financieros el poder sobre el derecho a la salud, y que el Estado recupere su responsabilidad con la salud y las pensiones, en un sistema universal, solidario, no empresarial, y que el financiamiento no vaya a carnet de seguros sino a los centros de atención, garantizándole a las personas servicios gratuitos, dignos y de calidad.

2- Que la financiamiento de la salud alcance el 6% del presupuesto nacional, como dice la END y los pactos internacionales, descargando a los ciudadanos del pago a ARS privadas y que nuestras cotizaciones e impuestos vayan a un sistema que garantice servicios, cobertura y protección sin diferencia de clase social, zona del país ni género. Si las personas con mayores ingresos desean cotizar además para seguros privados y ahorros individuales para su pensión, que sea optativo y no sustituya la obligación de contribuir a un verdadero Sistema de Seguridad Social justo y digno para todos y todas.

3- Que el modelo supere su carácter meramente hospitalario y sea realmente de atención integral, no solo para curar la enfermedad, garantizando condiciones de vida saludables y servicios oportunos y de calidad, donde las comunidades tengan derecho a la participación y ejerzan el control social.

4- Que se recupere la infraestructura pública de Primer, Segundo y Tercer nivel de atención en Salud, con equipamiento y condiciones dignas de atención, estrategias de prevención, y condiciones laborales y salariales dignas para todos los profesionales y trabajadores del Sistema.

5- Que el sistema de pensiones no pertenezca más -directa ni indirectamente- a los bancos y las grandes familias, y tengamos un sistema nacional como en los países que son referencia en este tema, donde tengamos garantizada una pensión digna de acuerdo a nuestro esfuerzo y el costo de la vida, y las personas pobres no queden desprotegidas. Que tengamos un porcentaje digno garantizado de nuestro ingreso mensual, que cubra el costo de la vida, y que existan pensiones de protección social para aquellas personas que lo necesiten, como las madres jefas de hogar con hijos menores de edad. 

EXIGIMOS SALUD Y PENSIONES DIGNAS Y GARANTIZADAS, NO MÁS UN NEGOCIO DE LAS ARS Y LAS AFP !!