Exigimos pronunciamiento por parte de Instituciones y Representantes de Psicología

0 personas han firmado. ¡Ayuda a conseguir 200!


 

24 de Junio de 2016

Sres

Nosotros los abajo firmantes, profesionales de la psicología,  docentes activos y jubilados y estudiantes de las diversas escuelas de psicología de la República Bolivariana de Venezuela,  altamente preocupados por la salud mental de:

1.     El pueblo venezolano en general, ante la permanente violación a los derechos humanos de los que son víctimas por parte del Estado, como resultado de la significativa escasez de medicinas y alimentos, que se agravan  con la ineficacia de los servicios públicos;  

2.    De quienes han sido víctimas directas e indirectas de las protestas que se han generado como resultado del descontento popular; 

3.    De quienes, desde las fuerzas de seguridad del Estado, se ven sometidos a diferentes presiones para agredir al pueblo;  

4.    De aquellos que en las manifestaciones, en sus viviendas o en sus  negocios, han sido agredidos por las fuerzas de seguridad del Estado sin que existan razones justificadas para ello; y

5.    De todo el pueblo que no tiene acceso a información amplia y variada, ya que a través de los canales públicos del Estado se ofrece información parcializada, con un sesgo político/partidista en favor del partido de Gobierno venezolano.  

 

En nombre de todos ellos, acudimos ante ustedes para solicitar su atención y pronunciamiento frente a esta compleja situación, que amenaza la integridad y el prestigio de nuestra disciplina ante el país Venezolano y el mundo en general.


En primer lugar, quisiéramos exponer los hechos:

Como es del conocimiento público a nivel nacional e internacional, desde hace casi tres meses, se desarrollan en Venezuela una serie de protestas en contra de la conculcación de las leyes que garantizan el Estado de derecho, la democracia, las libertades individuales y la justicia.

 

En este marco de referencia, hasta junio de 2017, según el Foro Penal Venezolano, 77 venezolanos han perdido la vida durante estas protestas (entre los que se cuentan algunos manifestantes; en su mayoría, jóvenes estudiantes universitarios, algunos miembros de la Guardia Nacional y personas de la sociedad civil que ni siquiera estaban involucradas en la protesta); al menos 2.000 heridos; 2.990 personas han sido arrestadas en las manifestaciones; 1.251 personas permanecen tras las rejas; y se han registrado 391 presos políticos.


En este contexto y como respuesta a esta situación, el lunes 12 de junio se instaló en Caracas el I Foro Internacional de Psicología, Violencia y Operaciones Psicológicas auspiciado por el Ministerio para la Comunicación e Información y la Cancillería de la República, con la participación del Colectivo de Psicólogas y Psicólogos por el Socialismo.

 

Si bien, reconocemos y aceptamos derechos universales como la libertad de pensamiento y filiación política, demandamos que estas se cumplan siempre y cuando se lleven a cabo sin perjuicio de los Derechos Humanos de aquellos que piensan diferente.

 

Deseamos que quede claro que las aseveraciones hechas por el grupo psicólogas y psicólogos por el socialismo expresan solo las opiniones parcializadas político-partidistas de este grupo. Que las mismas no representan la opinión de la mayoría de los profesionales agremiados en las diversas asociaciones legítimas que agrupan a los psicólogos de Venezuela y, en este sentido, suscribimos el pronunciamiento acerca de la pretención de usar a la psicología venezolana para propósitos ideológicos, emitido por la Federación de Psicólogos de Venezuela.

 

Rechazamos que un grupo de psicólogos avale una política de Estado totalitaria y violatoria de los derechos humanos; la cual, haciendo un uso perverso de la psicología, pretenda deslegitimar la disidencia y legitimar el discurso que trivializa las demandas de los manifestantes de la oposición, calificándolo como el resultado de un proceso de alienación y manipulación mediática por parte de organismos y países extranjeros.


Dado que el colectivo antes señalado hizo mención durante este evento a una serie de diagnósticos, con base en herramientas científicas de investigación social, como fundamento de sus recomendaciones, cuestionamos enfáticamente, los siguientes elementos: ¿Quién dirigió estas investigaciones? ¿Cuáles eran sus objetivos? ¿Cómo fue su planteamiento metodológico? ¿Qué preguntas se hicieron? ¿Cómo se eligió a los participantes? ¿Cuál fue el procedimiento seguido? ¿Cuáles fueron los datos brutos obtenidos?, ¿Quiénes fueron los responsables de construir, analizar e interpretar esa información? y todas aquellas interrogantes concernientes a la validez de esta investigación.


Puesto que participaron, además de algunos psicólogos venezolanos, colegas de países como Guatemala, Argentina, Honduras, Brasil, El Salvador, México, Cuba, Bolivia, Ecuador, Argentina, Chile y Francia, extendemos esta denuncia a los Colegios Profesionales y las Asociaciones que agrupan a los psicólogos de estos países. Llamamos la atención acerca de la representación de estos miembros en este encuentro y las responsabilidades con relación a los pronunciamientos que se hicieron durante este foro.

Estos Psicólogos que participaron en el foro le llamaron congreso a al mismo “congreso”, por lo cual nos gustaría conocer ¿qué especie de congreso se lleva a cabo a puerta cerrada y únicamente con 11 participantes?, al igual que quisiéramos conocer ¿por qué no fueron invitados a participar otros profesionales del comportamiento y la salud mental?, y saber ¿desde cuando se estuvo organizando este mitin? ¿No concebimos la psicología académica y práctica como una disciplina pública?


Como último dato a ser destacado, el día de la clausura de este foro, producto de las conclusiones y recomendaciones de los especialistas, el Presidente Maduro anunció la instalación de un “laboratorio de paz” con el que se pretende “tratar” a los jóvenes que por pensar y actuar de forma distinta a la deseada por el gobierno han sido detenidos, juzgados y condenados, y sobre quienes en este momento existe la intención de aplicar algún plan de “recuperación” de estas personas.

 

Frente a esto exigimos se examine ¿Cuáles son los objetivos a alcanzar por estos laboratorios de “paz”?, ¿Qué métodos emplearán para alcanzar estos objetivos?, ¿Respetarán estos procedimientos los derechos humanos de los prisioneros o está contemplado el uso de estrategias que incluyan el empleo del estrés extremo, la negación de alimentos, la privación del sueño, la pérdida de la noción del tiempo, el aislamiento, etc. como una forma de quebrar las convicciones de los detenidos?

 

La reeducación o reingeniería psicológica no son un invento de este gobierno quienes trataron de imponer en 2008 bajo una reforma de ley de la salud mental, que fue rechazada por el gremio -quienes desconocieron su existencia hasta la versión 16 de la misma-. Para nombrar algunos ejemplos de experimentos de reeducación y control a través de laboratorios “sociales”:

En los años 50 en los Estados Unidos se comenzó un programa secreto e ilegal de control mental conocido como MK Ultra, allí se realizaban ensayos y experimentos con humanos con la finalidad de identificar y desarrollar sustancias y procedimientos para así utilizarlos en interrogatorios y torturas, su finalidad era debilitar al individuo -sujeto en contra de su voluntad-, forzándolo así a confesar a partir de técnicas de control mental, como la alteración de sus funciones cerebrales con el uso de drogas y químicos, el uso de hipnosis, privación sensorial, aislamiento, abusos verbales y abusos sexuales. La mayoría de los registros de este programa de control fueron destruidos intencionalmente por parte de la Compañía de Central de Inteligencia (CIA), por lo que se desconocen los resultados – incluso los resultados mortales- en los que pudieron derivar estas prácticas.

De las manos de los comunistas entre los años 40 y 50 se llevó a cabo un experimento en la cárcel de Pitesti, Rumania, a donde llevaron a estudiantes nacionalistas y cristianos, a los cuales mediante la tortura física y psicológica, trataron de convertir en personas “nuevas”, es decir, en comunistas, trabajaban para y sobre la psicología de los jóvenes, para lograr en estas una transformación total. Testimonios de historiadores, documentadores y sobrevivientes a los terrores vividos en Pitesti declaran “En Pitesti se daban los malos tratos extremos de las otras cárceles comunistas rumanas: palizas frecuentes, falta de alimento, frío constante, aislamiento”, “pero además los detenidos tenían que torturar a otros en las celdas. Se alimentaban el uno al otro con heces, los sacerdotes eran obligados a celebrar la liturgia ante una cruz hecha con excrementos bajo la mirada sádica de los guardianes”, “Los detenidos debían admitir culpas que no tenían. Primero les minaban los fundamentos de la familia y la religión. Destruían estos sentimientos para destruir el alma. A partir de esas confesiones, se detenía a familias enteras. Arrestaron incluso a un niño de 9 años, hermano de un estudiante, y murió allí. Su hermano, bajo tortura, había dicho que le había ayudado a esconder armas en el jardín".

 

La relación entre psicología y los DDHH ha sido ampliamente investigada por Ferrero (2000), quien plantea que la psicología se encuentra vinculada a los mismos, en tres niveles de compromiso distintos:


Un primer nivel correspondería al psicólogo como ciudadano. Desde este punto de vista, existirían razones de orden moral y legal por las cuales todo ciudadano estaría interesado en defender los derechos humanos. Las primeras aluden a los condicionamientos sociales que hacen que nos sintamos mal cuando vemos que alguien sufre. Mientras que las segundas (las legales), hacen referencia a que al velar por los derechos humanos preservamos la sociedad de la decadencia y la extinción (Dussich, 2002).

 

Un segundo nivel estaría relacionado con el compromiso que se establece entre el psicólogo y los derechos humanos, partiendo del hecho de que el psicólogo es un profesional de la salud y en este sentido, debe regirse por los principios derivados del Código de Nuremberg, el Código Internacional de Ética Médica, la Declaración de Tokio-Helsinki y la Declaración de Hawai. Que establecen que: 

1.    Los profesionales de la salud deben respetar los derechos individuales

2.    Estos profesionales están obligado a prestar asistencia en caso de ser necesario

3.    El paciente no puede participar en ningún tratamiento o investigación sin que se le informe acerca de las características y consecuencias de los mismos y se cuente con su consentimiento. y,

4.    Adicionalmente, el paciente tiene derecho a negarse a participar en cualquier tratamiento o experimento


Por último, un tercer nivel, establecería el compromiso entre la Psicología y los Derechos Humanos a partir de las regulaciones específicas de naturaleza deontológica vinculadas con el ejercicio de la psicología. En este sentido, los psicólogos venezolanos nos guiamos por: el Código de Ética del Psicólogo Venezolano, los Principios Éticos para el Ejercicio Profesional de los Psicólogos del MERCOSUR  y por los lineamientos de la APA que incluyen entre otros:

1.    El velar por el respeto a la integridad de la persona humana en los distintos ámbitos donde se desempeñe como profesional.

2.    El asumir que incurre en grave falta a la ética el Psicólogo que individualmente o en colusión cause daño al consultante o a terceras personas mediante el uso de la profesión

 

Se debe tomar en cuenta que, en esta situación, muchas de las personas que protestan están siendo juzgados en tribunales militares, a pesar de ser civiles; lo que contraría los principios y mandatos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en lo que se refiere al derecho de tener un juez natural. En estas condiciones, cuestionamos la actuación de psicólogos en estas instituciones militares porque, de acuerdo con el desacertado diagnóstico que se les está haciendo a los manifestantes, parece probable asumir que van a ser tratados como insanos mentales 


Más allá de las regulaciones escritas, lo que debe quedar claro es que es imposible ejercer la Psicología de manera ética en contextos no éticos: la estructura jerárquica que caracteriza a las instituciones militares, así como el contexto de indefensión y fragilidad emocional en la que se encuentran las personas detenidas, lleva a concluir que la sola presencia o asesoría de psicólogos/as en este tipo de laboratorios para la paz es contrario a su ethos profesional ya que no es éticamente lícito utilizar técnicas y procedimientos que vayan en contra de la autonomía, la libertad, la dignidad, la voluntad de la persona y sus valores.


Es por esto que en defensa de los valores y principios universales de la psicología, acudimos a Ustedes a fin de que nos apoyen en esta lucha ética y científica, levantando su voz contra este tipo de procedimientos atentatorios de la democracia, de la libertad, de la justicia y de los derechos humanos y con la expectativa que den a conocer su opinión ante el país y el mundo.


Atentamente,
Los aquí firmantes, Psicólogos en ejercicio, en formación y jubilados.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               



Hoy: Psicólogos por la Democracia cuenta con tu ayuda

Psicólogos por la Democracia necesita tu ayuda con esta petición «Exigimos pronunciamiento por parte de Instituciones y Representantes de Psicología». Únete a Psicólogos por la Democracia y 155 personas que ya han firmado.