Ley de Modernización, democratización y transparencia sindical.

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Junto a  36 legisladores de Juntos por el Cambio que me acompañaron presenté el proyecto de ley de Modernización, democratización y transparencia sindical en la Cámara de Diputados de la Nación.

“Me comprometí con una reforma sindical que el país necesita. Por ello, presenté un proyecto de ley de modernización, democratización y transparencia sindical. Es un proyecto de futuro, para trabajar, producir, circular y estudiar sin mafias, patotas ni matones”.

Establece mandatos en las asociaciones sindicales de 3 años, imposibilidad de más de una reelección y que luego de esta tampoco puedan ser candidatos esposas/os, parejas, hijos, padres de quiénes llevan dos períodos.

Asimismo el proyecto establece que los sindicalistas presenten en forma obligatoria a través de la presente ley, sus declaraciónes juradas y se vean obligados a brindar todo tipo de información de sus asociaciones, en los términos de la ley de acceso a la información pública.

Impone, asimismo, como requisito legal que las elecciones de asociaciones sindicales sean con boleta única papel y que se aplique la idea de ficha limpia , no pudiendo ser candidato quién esté procesado o investigado por delitos graves, sexuales, de género y cualquier otra causa. 

El proyecto impide jefes sindicales eternos, que llevan 40 y hasta 50 años al frente de asociaciones sindicales, que son reyes sin control.

En el país es más difícil presidir una asociación sindical que ser presidente de la Nación.

Esto debe cambiar. Es una reforma estructural necesaria para producir, exportar y trabajar sin el yugo sindical que expulsa y extorsiona empresas y ahuyenta inversiones.

Tenemos sindicalistas que tienen Ferraris, pero no tienen vergüenza,.

No representan a los trabajadores, a la producción y el trabajo sino a sus intereses y negocios.

El proyecto confía en que la sociedad argentina, verá lo positivo de hacer realidad está idea de Raúl Alfonsín, que no es sólo una deuda de la política sino una deuda de la democracia.

Es difícil, habrá resistencias, pero nuestra obligación es plantear el tratamiento del presente proyecto de ley en beneficio del país, que lo espera y demanda.

Argentina necesita una reforma sindical urgente.