Victoria

Admitan a los niños autistas en el colegio que elijan sus padres. Ellos no pueden elegir.

¡La petición ha conseguido su objetivo gracias a 2.300 firmas!


LO PEOR DEL AUTISMO: LA LUCHA CONTRA LA ADMINISTRACIÓN

 

Por favor leer y difundir esto lo máximo posible aunque hoy no sea 2 de abril, porque todos mis días son el día del autismo.

 

Lo peor del autismo no es el momento en el que nos dicen que nuestro hijo nunca será como los demás. No es tampoco lo peor ver como su cuerpo va creciendo pero su mente sigue parada en alguna edad entre 1 y 3 años. Lo peor del autismo no es volver a planificar completamente la vida de la familia en torno a nuestro hijo autista, incluso dejando de trabajar alguno de sus miembros para atenderle y haciendo frente a un fuerte gasto añadido que se va en terapias, logopedias y actividades diversas. Lo peor del autismo no es ver como nos mira la gente por la calle pensando que no sabemos educar a nuestro hijo, cuando hace movimientos extraños o no se comporta como corresponde a su edad física y pensamos que no tenemos por que llevar escrito en la frente “Mi hijo es autista” para obtener la comprensión de la gente. Podría extenderme así con mil y una situaciones incómodas que para nosotros solo son rutina diaria pero que en ningún caso son lo peor del autismo.

 

Lo peor del autismo es: La lucha que emprendemos contra la administración para que nos dejen a los padres elegir lo mejor para el. La lucha en la que actualmente estamos con la delegación de educación de Cádiz para que nos deje diseñar el mejor futuro posible para nuestro hijo. La lucha contra esos funcionarios unos y políticos otros que solo nos ponen trabas mientras tenemos que oír cada poco tiempo como nos piden el voto para ayudar a los más débiles. Y cuando tienen la oportunidad de hacerlo, de demostrarlo, todo son trabas, problemas insalvables que en realidad no son más que burocracia y protección para ellos mismos.

 

Mi hijo acaba de cumplir 16 años. Se llama Marco y le apasionan las lavadoras. Es capaz de pasarse todo el tiempo del mundo recogiendo la ropa para lavarla, mirando como el tambor da vueltas mientras lava y tendiendo la ropa cuando termina el lavado. Es conocido que los autistas tienen “manias” y la suya, su pasión, son las lavadoras.

 

Como nos preocupa mucho su futuro, sobre todo para el día en que nosotros ya no podamos atenderlo, nos pusimos en marcha y encontramos en un colegio de El Puerto de Santa María, un Programa de Transición a la Vida Adulta precisamente donde le podrían enseñar a trabajar en una lavandería. Su felicidad y la nuestra sería la máxima posible si algún día el pudiera desarrollar ese trabajo.

 

Hablamos con la dirección del colegio, que nos enseño el recinto y nos dió todo tipo de facilidades y consejos y nos animó a matricularlo allí para el próximo curso ya que había plazas libres de sobra. Así lo hicimos y cuando llegó el momento de publicar las listas de admitidos nos llaman de la Delegación de Educación de Cádiz para decirnos que no es posible admitir su matrícula porque no hay plazas disponibles. A cambio nos remiten al centro de educación especial de Jerez, donde residimos. Este centro, que por cierto está a 500 metros de nuestra casa, no dispone, no ya del Programa de Lavandería que buscamos, sino que no dispone ni de una cuarta parte de los servicios que necesita Marco y que si tiene el colegio de El Puerto “Mercedes Carbó” conocido como el colegio de Afanas. En la misma situación están otros tres niños más cuya situación es muy parecida a la nuestra y para los que tampoco tienen plaza en El Puerto pero si en Jerez, siempre según la delegación de educación de Cádiz que quiere relanzar el colegio en decadencia de Jerez.

 

Solicitamos una reunión con los responsables de ordenación educativa y planificación que se niegan rotundamente a admitir nuestra solicitud y que se revelan como un muro infranqueable al que el bienestar de los niños parece importarles bien poco. Para ellos solo existe, la norma, la ley y que las plazas que están disponibles en el centro “Mercedes Carbó” de El Puerto de Santa María, 21 plazas libres en total según ellos mismos son para discapacitados Psíquicos y plurideficientes.

 

Pues señores, funcionarios, políticos y demás personas que viven del sueldo que se paga con nuestros impuestos, mi hijo, Marco Linares Martos, tiene un certificado de discapacidad en el que figura un 75% de discapacidad psíquica. ¿Por qué no puede mi hijo ocupar una de las 21 plazas libres que hay en el colegio que necesitamos para sus necesidades? Ya que ustedes no son capaces de dirigir su desarrollo por el camino correcto, al menos no nos pongan la zancadilla a los padres que intentamos elegir lo mejor para ellos. No hagan que tengamos que pensar que ustedes son lo peor del autismo.

 

Y ahora… no se olviden de venir a pedirnos el voto.

 

Fdo: Ignacio Linares Pavón

Padre de: Marco Linares Martos



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Ignacio Linares necesita tu ayuda con esta petición «Delegado de Educación en Cadiz: Juan Luis Belizon Guerrero. : Admitan a los niños autistas en el colegio que elijan sus padres. Ellos no pueden elegir.». Únete a Ignacio y 2.299 personas que ya han firmado.