Rectificación de Cuatro tras la emisión del programa “Partos Peligrosos”

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  Exigimos a la cadena de televisión Cuatro que:

- Pida disculpas públicamente por la falta de veracidad y por el sesgo político de su programa “En el punto de mira: partos peligrosos”.
- Rectifique de forma inmediata las acusaciones de peligrosidad vertidas sobre el parto domiciliario.
- Se informen debidamente de las consecuencias de la violencia obstétrica y dejen de normalizar la patologización, la medicalización y el sobreintervencionismo de nuestros partos.
- Emita una información completa y veraz que incluya los riesgos del parto hospitalario y que recoja datos reales sobre peligrosidad de parto en casa vs. parto en hospital.
- Para futuros reportajes similares, se presente información contrastada y acorde a la evidencia científica.

Anoche, una vez más, las mujeres volvimos a ser víctimas del rédito mediático, político y social que algunos medios de comunicación de masas obtienen de la patologización, medicalización e híperintervencionismo de nuestros procesos reproductivos.

Esta vez le ha tocado a la modalidad de parto domiciliario, y el verdugo no ha sido otro que la cadena de televisión Cuatro, a través de su programa sensacionalista “En el punto de mira” Completo aquí . Sobra decir que el contenido que pudimos ver anoche se encontró totalmente carente de profesionalidad y rigor periodístico, cayendo nuevamente en la tendenciosidad y el fanatismo por negar a las mujeres nuestra autonomía y nuestro derecho a hacernos responsables de nuestras propias decisiones.

A nivel general, el programa cae en el error de contraponer las modalidades hospitalaria y domiciliaria de parto, como si fueran opciones antagónicas sin ningún tipo de complementariedad. Nada más lejos de la realidad, una de las primeras cosas que deben aprender estos “periodistas” es que el parto domiciliario no es contrario al hospitalario, y que nadie que defienda esta modalidad ha negado jamás los beneficios del avance y del progreso en investigación médica. Enfrentar comparativamente estas dos modalidades de parto es la base sobre la que se asienta el sensacionalismo de este programa, pero sobre esta base han elaborado además un “reportaje” cargado de prejuicios, contradicciones y metiras.

Tras un breve resumen en el que se introduce el programa contraponiendo la asistencia domiciliaria al parto a la hospitalaria, el programa se mete en el parto de una mujer en un hospital, siendo atendida por dos matronas y un ginecólogo. Lo primero que vemos es una mujer en posición litotómica, una postura que más allá de ser humillante y cosificadora, reduce las capacidades de la mujer para parir al mínimo, siendo una postura que no beneficia en nada el descenso del feto por el canal de parto. Pero en su afán por la tendenciosidad, aseguran que ese parto casi acaba en cesárea, continuando con la pregunta: “¿qué habría ocurrido si ese parto se hubiera dado en casa?” Esta pregunta es el reflejo perfecto de la desinformación de este equipo de “periodistas”. Si se hubieran molestado en leer algo más, sabrían que con mucha probabilidad esa “casi cesárea” fue provocada por la inducción a la que sometieron a esa mujer sin justificación y basándose exclusivamente en protocolos patologizadores, que únicamente entienden el embarazo y el parto como enfermedades, y nuestros cuerpos como contenedores defectuosos incapaces de dar a luz. En España se inducesistemáticamente por gestación cronológicamente prolongada a las 40 o 41 semanas más algunos días, aunque no es motivo de riesgo en embarazo. La mayoría de los protocolos de los hospitales dan a elegir entre inducción y manejo expectante hasta mínimo la 42, con lo que con toda probabilidad esa inducción injustificada, con la evidencia científica en la mano, fue la causante de la “casi cesárea”. Pero esto no se explica en el programa, y tampoco las graves consecuencias en las que puede derivar una inducción, como rotura uterina, pérdida de bienestar fetal, etc. El riesgo de inducción de un parto por ese motivo es muchísimo mayor que esperar unos días. Una alta tasa de complicaciones en los partos se da por la cadena imparable de intervenciones innecesarias nada más entrar en el hospital: vías, epidural, Hamilton, rotura artificial de bolsa, oxitocina sintética, entre otras. Una vez se empieza, es imparable hasta llegar a la cesárea y de ahí nuestra alta tasa de cesáreas alertadas ya por la OMS.

En un ánimo por parecer objetivos, hacen una comparativa del material médico-quirúrgico que se puede encontrar tanto en un kit de asistencia domiciliaria como en el hospital. Por supuesto, pintan la asistencia al parto en casa como carente de recursos, incapaz de solventar una complicación y peligrosa para la vida de las mujeres y sus criaturas. Esto, más allá de la impresión sesgada que dan de este tipo de parto, es un ataque con mayúsculas a la profesión de las matronas que asisten partos en casa, vanagloriándose al mismo tiempo de la heroicidad del personal de salud que “salva vidas” en los hospitales. Una vez más, si esos “periodistas” tuvieran un mínimo de dignidad y realmente buscaran realizar un trabajo periodístico profesional, se habrían informado de las numerosísimas complicaciones devenidas del sobreintervencionismo y medicalización de los partos en el contexto de las instituciones sanitarias. Esos también son partos peligrosos, y desgraciadamente hemos sido testigos de demasiados casos de morbimortalidad perinatal debida a la intervención innecesaria.

Bochornoso ha sido también el tratamiento y la manipulación de la información relativa a la profesión de las doulas. Desde El Parto es Nuestro creemos en un acompañamiento adecuado que transmita confianza y seguridad a las mujeres, y las doulas son profesionales sobradamente preparadas para ejercer dicho acompañamiento. Por ello, nos limitamos a referirnos al comunicado de La Asociación Española de Doulas publicado durante la mañana del 17 de octubre, Completo aquí en el que defienden impecablemente la honorabilidad y profesionalidad de su labor.

Por otro lado, para poder tener un criterio certero acerca de los Derechos en el Parto de una Mujer lo ideal hubiera sido contar con una Abogada especialista en Derecho Sanitario, Derechos de los Pacientes, Negligencias Médicas, y no con una Abogada de Familia, que sobre esta materia pocos conocimientos tendrá. Para empezar tenemos que defender ALTO Y CLARO que para proteger la vida de una persona no se puede poner en peligro la de otra, es decir, no podemos sacarle el hígado a un padre para dárselo a su hijo que lo necesita, no podemos inducir el parto a una mujer con los riesgos que supone para su salud y su vida únicamente para salvar la vida del no nacido. Esto debe ser entendido de una vez por todos y todas. El no nacido o nasciturus, según nuestro ordenamiento jurídico, no tiene los derechos que las últimas decisiones judiciales les están otorgando: interés supremo del menor por ejemplo, porque para ello ha de cumplir con los requisitos exigidos por nuestro Código Civil para adquirir la personalidad (y en todo caso se trata de derechos en otras materias, no desde luego derechos que se anteponen a la vida de la mujer que lo está gestando).

Que se haya obviado olímpicamente la Ley 41/2008 de Autonomía del Paciente, nos muestra claramente la tergiversación y manipulación de los datos que les han interesado para elaborar el reportaje. Nuestro Tribunal Supremo ya ha sido claro al respecto en diversas sentencias: para cualquier intervención médica que se quiera hacer sobre el cuerpo de la mujer que está pariendo, se ha de obtener su consentimiento informado como en cualquier otro supuesto médico, aspecto del derecho sanitario de las mujeres que estos “periodistas” parecen casualmente haberse saltado.

Recordar también al programa que las matronas son las profesionales adecuadas e idóneas para asistir partos, NO LOS GINECÓLOGOS, cuya función en los mismos ha de quedar relegada al momento en que surge una complicación. El parto en casa efectivamente no está regulado en España tal como lo está en países vecinos. Pero tanto parto hospitalario como parto en casa son opciones ambas permitidas (aunque la segunda haya que costearla del bolsillo de quién la desee) e igual de idóneas, dependiendo únicamente de la voluntad de la mujer, y una no conlleva más riesgo que la otra ni a la inversa.

El programa en ningún momento menciona el Informe de la Relatora Especial de la ONU, Dubravka Simonović sobre la violencia contra la mujer en los servicios de salud reproductiva, con especial hincapié en la atención al parto y la VIOLENCIA OBSTÉTRICA. La Abogada experta en Derecho de Familia que tan incompetentemente señala que la justicia puede obligar a una mujer a someterse a una intervención médica sin su consentimiento tampoco menciona nada de esto, con lo que la información jurídica al respecto de los derechos en el parto vertida en el programa es ridícula e insultante.

La manipulación, la tergiversación y la desinformación mediática en favor de intereses propios que hemos podido ver en este programa son gravemente perjudiciales para los derechos de las mujeres embarazadas, y desde aquí señalamos la irresponsabilidad y la falta de profesionalidad de las personas que se encuentran detrás de esta emisión.