Que la Universitat Jaume I declare la emergencia climática

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Miguel Martínez Ramos
Miguel Martínez Ramos ha firmado esta petición

La salud de los ecosistemas, de los que humanos y todas las demás especies dependemos, se está deteriorando más rápidamente que nunca. Cualquier indicador del estado global de la naturaleza está empeorando, y ello se debe casi exclusivamente a la acción del ser humano.

Estas son las principales conclusiones del IPBES (Grupo científico de la ONU sobre biodiversidad) en un informe encargado por la ONU y hecho público el 6 de mayo, en el que se contabiliza en 1.000.000 el número de especies amenazadas por el deterioro medioambiental.

Antes, el 7 de octubre de 2018, el IPCC (Grupo científico de la ONU sobre cambio climático) mostraba que incluso el escenario más optimista, en el que la temperatura del planeta aumenta 1,5 grados centígrados (límite propuesto en el Acuerdo de París, 2015), tendría consecuencias fatales para la calidad de vida de millones de personas.

Ambos informes coinciden en que no es demasiado tarde. Pero para evitar mayores niveles de degradación, de consecuencias catastróficas, insisten en que se necesitan cambios transformadores sin precedentes, rápidos y de gran alcance a todos los niveles; especialmente en el modelo energético, en la agricultura, en la configuración de las ciudades, en el transporte y en la industria. Esos cambios transformadores implican “una reorganización fundamental de todo el sistema a través de factores tecnológicos, económicos y sociales, incluidos paradigmas, objetivos y valores”.

Las universidades, como representantes de la comunidad científica y principales formadores, y en su esperado papel como portavoces informados de las futuras generaciones y del resto de especies de la red de vida, tienen la responsabilidad de dar la voz de alarma ante la situación crítica que nos amenaza y de centrar su acción en trabajar para transitar hacia estilos de vida que respeten la justicia social, la complejidad y bienestar de los ecosistemas, y los límites del planeta.

Para contribuir a superar este enorme reto, a la Universidad le corresponde promover un nuevo modelo de sociedad, más justa, igualitaria, solidaria y sostenible en todos los aspectos, a través de la investigación, la educación, la transferencia de conocimiento y el propio ejemplo en su actividad.

Solo una sociedad bien informada, sobre la gravedad del deterioro del planeta y sobre las consecuencias de sus actos individuales y colectivos, podrá tomar conciencia y cooperar en la búsqueda de soluciones para cuidar y preservar al planeta que sustenta nuestra vida y la del resto de especies.

Una Universidad tiene la responsabilidad y la obligación moral de ser referente y guía de la sociedad a la que sirve, y no puede mantenerse más tiempo alejada de las evidencias científicas. La sociedad humana no será sostenible mientras la Universidad promueva insostenibilidad, ya sea por la inacción o por decisiones que no incorporen un análisis de riesgos integral.

Por ello, y recordando los compromisos declarados por la Universitat Jaume I en su código ético y en sus estatutos, pedimos a su Consejo de Dirección:

- Que declare la existencia de la emergencia climática y ecosistémica que viene evidenciando abrumadoramente la comunidad científica.
- Que reconozca que se debe actuar en todos los ámbitos universitarios de forma prioritaria, integral, contundente e inmediata, para minimizar las graves consecuencias previstas por los informes científicos.
- Que cree una estructura de alto nivel, dotada de presupuesto y personal suficiente, y participada por representantes de todos los colectivos de la Universidad, para enfrentar colaborativamente esta crisis.
- Que este organismo participativo elabore en el plazo máximo de un año un plan integral de actuación ante la emergencia ecosistémica y climática, con objetivos evaluables y alineados con las recomendaciones científicas.


El objetivo de estas peticiones es que la UJI se transforme antes de 2025 en una Universidad sostenible ejemplar:
- Minimizando su huella ambiental de acuerdo con la Propuesta de Huella Ambiental promovida por la Comisión Europea.
- Alcanzando emisiones netas cero de gases efecto invernadero, y una huella hídrica equilibrada.
- Impulsando la justicia social y la diversidad en toda su extensión, así como consolidando la igualdad de género.

El fin último de estas peticiones es que el cuidado del planeta, de las sociedades humanas y del resto de especies vivas se convierta en la principal prioridad de la UJI en todos los ámbitos universitarios, y que sirva de laboratorio viviente y de ejemplo y guía a toda la ciudadanía.