Por un sistema de acceso justo y la estabilización de los docentes interinos

Por un sistema de acceso justo y la estabilización de los docentes interinos

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Plataforma Docentes en Acción CyL ha iniciado esta petición dirigida a CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN y

Ante la situación actual, en la que el Gobierno pretende, tal y como señala en la disposición adicional séptima de la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOMLOE), elaborar una propuesta normativa que regule el acceso a la función docente en el plazo de un año desde la entrada en vigor de la mencionada LOMLOE; y ante el temor de que muchos interinos con años de servicio en la administración pública puedan “quedarse en la calle” tras conocer el borrador presentado desde el Ministerio de Política Territorial y Función Pública para la reducción de la temporalidad en el empleo público;

desde la Plataforma Docentes En Acción de Castilla y León queremos dar visibilidad a determinados aspectos subjetivos, injustos y poco transparentes vividos en los procedimientos selectivos de ingreso al cuerpo de maestros en los últimos años y en sus distintas especialidades (Audición y Lenguaje, Educación Física, Educación Infantil, Educación Primaria, Lengua extranjera: Inglés, Música y Pedagogía Terapéutica), y reivindicar una solución digna para la estabilización real de los interinos, así como unas oposiciones justas, objetivas y transparentes. Por ello, DENUNCIAMOS:

1.    La obligatoriedad de repetir el proceso una y otra vez para obtener la plaza, aun habiendo aprobado en anteriores convocatorias. Es elevado el número de aspirantes que aprueban sus oposiciones con buenas notas y no obtienen plaza por diversos motivos: baja puntuación en los méritos por falta de experiencia, escaso número de plazas ofertadas… Las buenas notas conseguidas en cada oposición se esfuman en las siguientes convocatorias, quedando su utilidad relegada a la posibilidad de ascender posiciones en las listas de interinos, ya que para optar a la plaza se debe repetir todo el proceso, obligando a los opositores a volver a aprobar la oposición que ya se aprobó con anterioridad. De esta manera se engrosan las listas de aspirantes, que hastiados de aprobar la oposición y quedarse sin plaza, deciden ir únicamente a firmar. Es totalmente incomprensible que haya un número tan elevado de maestros interinos con contratos temporales, con años de experiencia trabajados y oposiciones aprobadas en diversas convocatorias, que se vean obligados a seguir superando las oposiciones para optar a una plaza.

2.    Las distintas pruebas del proceso de selección cuya resolución es abierta, dando lugar a diversas interpretaciones y a una valoración subjetiva. Denunciamos la inexistencia de un temario elaborado, cerrado y único para cada especialidad; el desarrollo de pruebas como un supuesto práctico que no valoran la capacidad docente sino la capacidad de improvisación (algo totalmente absurdo ante la importancia y la necesidad de planificar las clases con anterioridad para evitar al máximo posible la improvisación en las aulas) para cuya resolución se nos da un tiempo que consideramos escaso (un hora y media); la elaboración y defensa de una programación y una unidad didáctica en cuya valoración influyen las preferencias sobre un modelo u otro de enseñanza de los miembros del tribunal (tenemos constancia de la gran diversidad de opiniones, y por lo tanto calificaciones, que puede haber entre los propios miembros de un mismo tribunal para evaluar la prueba de un opositor, siendo un claro indicativo de la subjetividad del proceso).

3.    Unos criterios de evaluación ambiguos, subjetivos y no cuantificables, como el contacto visual con los miembros del tribunal o la presentación oral adecuada del texto escrito. Esta falta de concreción y de claridad obliga a los tribunales a hacer interpretaciones personales. En los centros escolares, desde Inspección Educativa se nos insiste en evaluar al alumnado mediante rúbricas claras y cuantificables, pero en las oposiciones dichas rúbricas son inexistentes. Además, los criterios de evaluación, en los que deben apoyarse los tribunales, son publicados unos días antes de la realización de la primera prueba, obligando a los opositores a modificar sus temarios y programaciones a última hora debido a los cambios introducidos respecto a convocatorias anteriores.

4.    La gran influencia de la suerte y el azar: la nota del opositor se ve condicionada por la suerte de ser evaluado por un tribunal u otro, ya que se aprecian importantes diferencias en el nivel de exigencia y las notas asignadas a cada opositor en los distintos tribunales, pudiendo encontrar tribunales en los cuales la calificación más alta sea un 7 y otros con abundantes calificaciones de 8 y 9. Por otro lado, la nota del opositor se ve influenciada por el azar ante el hecho de ir a leer el examen o a defender la programación en los primeros días o en los últimos. Del mismo modo, no se puede asegurar la igualdad de condiciones entre el primero en leer o el último de un mismo día. El cansancio de los tribunales y su imposibilidad humana de mantener el mismo nivel de atención durante 6 horas seguidas es una variable a tener en cuenta.

5.    La falta de formación de los tribunales respecto al proceso de selección y la sobrecarga de trabajo a la que se ven sometidos. Los miembros de los tribunales son funcionarios de carrera (maestros con su plaza fija) que se ven obligados a ser tribunal, ya que son elegidos al azar. En la mayoría de los casos, disponen de un corto espacio de tiempo para actualizarse con el temario, la legislación, los criterios de evaluación, etc., y no reciben ningún tipo de formación que les instruya en el ejercicio de la evaluación y selección de aspirantes a maestro. Además, se ven sometidos a una sobrecarga laboral ya que, desde el inicio de las pruebas de selección hasta que concluye el proceso, llegan a mantener jornadas laborales que exceden sobradamente lo establecido en la ley.

6.    El plazo que prevé la Administración para tener la fase de oposición concluida. Aun sin saber el número de opositores que aprobará la primera prueba, la Administración ya es capaz de prever la fecha en la que finalizará la fase de oposición. Entendemos que, indirectamente se limita de forma drástica el número de aprobados de la primera parte para que el proceso no se alargue y finalice en tiempo. Teniendo en cuenta la amplia ratio de opositores por tribunal (unos 100 aproximadamente), deberían pasar a la segunda prueba entre 20 y 30 opositores máximo para poder cumplir los plazos. Dichos números coinciden con los datos publicados por los sindicatos respecto al número de aprobados por tribunal que superaron la primera prueba en las últimas oposiciones de 2019. Ante esta situación, un número elevado de opositores con conocimientos suficientes para superar la primera prueba se ve fuera del proceso, sin la posibilidad de acceder a la fase de concurso, en la que se determina la selección final de aspirantes.

7.    La falta de transparencia ante las revisiones de las pruebas y las respuestas a las reclamaciones. A los opositores no se les facilita la realización de una revisión presencial de sus exámenes escritos; para poder acceder a dicha revisión es preciso realizar las reclamaciones y recursos de alzada correspondientes, llegando a ser necesaria la interposición ante el tribunal contencioso para poder tener acceso al examen y a las puntuaciones desglosadas otorgadas por cada uno de los miembros del tribunal. Y respecto a la segunda prueba, los opositores únicamente pueden agarrarse al documento de programación presentado para fundamentar su reclamación, ya que no tienen ninguna forma de demostrar el desarrollo de la exposición oral. Por otro lado, las respuestas recibidas a las reclamaciones son genéricas, elaboradas en base a un mismo modelo establecido para todos los opositores, cambiando únicamente los datos personales; llegando en ocasiones a venir confundidos dichos datos personales (nombre de otro opositor, errores en el género…). En algunas especialidades dichas respuestas no fueron motivadas, no hicieron referencia a los criterios de evaluación publicados, incumpliendo así el artículo vigésimo de la ORDEN EDU/71/2019, de 30 de enero de convocatoria (BOCYL no 25, 6 de febrero de 2019), donde dice “La reclamación será contestada por el tribunal, mediante resolución motivada…”. Todo ello genera a los opositores una gran indefensión ante la reclamación de unas notas injustas.

8.    Las diferencias en el proceso de oposición observadas entre las provincias de la misma comunidad: Las oposiciones de las distintas especialidades del Cuerpo de Maestros se celebran en diferentes provincias, determinando mediante la ORDEN EDU/71/2019, de 30 de enero de convocatoria, qué provincia celebrará las pruebas de cada especialidad. En este proceso de oposición de 2019, según la provincia se ha procedido de diferentes maneras, siendo los exámenes escritos previamente escaneados y proyectados a la vez que los opositores realizaban la lectura de los mismos. Este hecho, el cual no fue previsto en la convocatoria sino comunicado a posteriori, se ha producido únicamente en Burgos y en Ávila, donde se desarrollaron las pruebas de las especialidades de Educación Primaria y Música, por lo que es considerado un importante agravio comparativo.

9.    La baremación de los méritos realizada de manera irregular, en base a una normativa que no había sido publicada en la ORDEN EDU/71/2019, de 30 de enero de convocatoria. Sólo en algunas provincias, como Burgos, León o Palencia donde se desarrolló el proceso de selección de los maestros de Educación Primaria, Inglés y Educación Física respectivamente, se aplicó un criterio destinado a los funcionarios de carrera recogido en una normativa autonómica, mientras que la baremación de la oposición se rige por un decreto nacional. A mayores, dentro de la misma provincia y especialidad, no todos los opositores se vieron afectados de igual forma por este despropósito: algunos tenían mal baremada la puntuación para interinos, otros solo la del concurso para optar a la plaza, a algunos se les corrigió la puntuación errónea en la baremación definitiva, a otros no, etc. Este hecho provocó grandes desigualdades, llegando a dejar a algunos opositores fuera de las posiciones de acceso a la plaza.

10.     Durante los años en los que España vivió la crisis económica, se redujo notablemente la tasa de reposición de maestros convocando un número ínfimo de plazas (así sucedió por ejemplo en 2013 cuando se convocaron 176 plazas a repartir entre las distintas espacialidades). Ampliando la ratio de alumnos por aula, aumentando las horas semanales laborales y abusando de las vacantes cubiertas por interinos fuimos sobrellevando esta situación. Las consecuencias se traducen en el engrosamiento de las listas de interinos y los constantes cambios en las plantillas docentes de los centros que implican cambios anuales de tutores para el alumnado e imposibilitan la continuidad de las metodologías, afectando al aprendizaje del alumnado y reduciéndose inevitablemente la calidad de la educación pública.

 

Situaciones muy similares a las anteriormente expuestas, también se producen en las demás Comunidades Autónomas de España y en el sistema de acceso a la Enseñanza Secundaria. Por lo cual, consideramos que este sistema arcaico y obsoleto no valora la capacidad real de los docentes ni los selecciona de forma equitativa y justa. Por todo lo anteriormente expuesto, REIVINDICAMOS:

1.    Una doble vía de acceso que facilite un porcentaje de las plazas para aquellos que se presentan por primera vez o decidan hacerlo vía oposición, y otro porcentaje de las plazas para aquellos que, habiendo aprobado ya en anteriores convocatorias sus oposiciones y formen parte de la lista de interinos, puedan acceder mediante concurso sin necesidad de repetir la oposición.

2.    Temarios oficiales, elaborados, cerrados y únicos para cada especialidad; y no una simple lista con los títulos de los temas.

3.    La realización de pruebas objetivas y evaluables en base a unas rúbricas claras y concretas, que especifiquen una serie de indicadores correspondientes a cada calificación. Ante los diversos debates sobre cómo deberían ser las pruebas (no eliminatorias, tipo test para la parte teórica, comenzar con las programaciones donde realmente se demuestran las habilidades docentes, etc.), demandamos un acuerdo que se rija por los principios de objetividad, equidad, igualdad de oportunidades y transparencia.

4.    Mejora de la ratio de opositores por tribunal. Un mayor número de tribunales y una menor ratio de opositores que libere a los tribunales de la excesiva carga de trabajo y facilite la igualdad de condiciones entre los opositores.

5.    Dotación de transparencia al proceso mediante la realización de revisiones presenciales de las distintas pruebas de la oposición, el acceso a la puntuación otorgada por cada uno de los miembros del tribunal diferenciando la asignada a cada una de las partes de ambas pruebas, ofrecimiento de la posibilidad (sin obligar a ello) de grabación de la defensa de la programación y la exposición de la unidad previo consentimiento del opositor, y la emisión de respuestas personalizadas y realmente motivadas a las reclamaciones, especificando los errores para poder corregirlos en futuras ocasiones.

6.    La publicación de las resoluciones, tanto provisional como definitiva, de los baremos de méritos desglosando la puntuación en los distintos apartados que se valoran; habiendo concretado previamente en la convocatoria la normativa que regulará la contabilización de los méritos.

7.    La regularización de los interinos según las directivas europeas. Demandamos una mayor estabilidad para los maestros, sus alumnos y los centros escolares, el fin de los abusos en el empleo temporal de los interinos y una reposición real de todas las vacantes de maestros que se eliminaron durante los años de la crisis. Apoyados en el artículo 61.6. del EBEP (Estatuto Básico del Empleado Público), en el cual se abordan los sistemas selectivos de funcionarios de carrera y en el que se concreta que, además de los accesos de oposición y concurso-oposición, “sólo en virtud de ley podrá aplicarse, con carácter excepcional, el sistema de concurso que consistirá únicamente en la valoración de méritos”, solicitamos que este sistema de acceso se ponga en marcha; ya que la situación actual de engrosamiento de las listas de interinos con oposiciones aprobadas y abuso de contratos temporales, derivado de la reducción de la tasa de reposición y la eliminación de puestos de trabajo durante la crisis, es sin lugar a dudas una situación con carácter excepcional.

Atentamente y con la esperanza de que nuestra voz sea escuchada, los integrantes de esta plataforma.

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