Petición para mantener y ampliar la Ley de Vacunación Obligatoria 22.909

0 personas han firmado. ¡Ayuda a conseguir 100!


DECLARACIÓN DE MANTENIMIENTO DE LAS VACUNAS OBLIGATORIAS
Los abajo firmantes, como argentinos, hombres y mujeres libres, en tanto hombres sujetos a derecho y preocupados por una sociedad justa, reconocemos la autoridad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y/o el Estado Nacional de la República Argentina para ordenar vacunaciones forzosas generales. Nuestros cuerpos y el de nuestros hijos no son solo nuestros en cuanto al no vacunarlos son vectores perjudiciales para el resto de la población. Debido a que nustros derechos terminan donde empiezan los de los demás, consideramos obligatorio, al vivir en una sociedad organizada, intentar por todos los medios neutralizar la propagación de enfermedades por desidia y total desinterés por el prójimo. Estamos pidiendo así a nuestros gobiernos electos, que rindan cuentas en esta defensa social con una emisión de aviso: una demanda colectiva preventiva que se sirve en el caso de que nuestros derechos inalienables a estar protegidos socialmente, están desamparados.

Mentener la vigencia de la Ley de Vacunación Obligatoria 22.909.

Si bien la Ley Nacional de Vacunación Obligatoria 22.909 es un decreto de 1983, aprobado durante la última dictadura militar, desecharla en virtud de su origen es una falacia estilo ad hominen. La vacunación obligatoria, como toda norma social, NO se contrapone con el Protocolo de Nüremberg, el derecho a la integridad física, el derecho a la vida, el derecho a la patria potestad y el derecho al consentimiento informado contemplado por la Ley Nacional 26.529, los artículos 42 y 43 de la Constitución Nacional y la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos, entre otros derechos naturales.

Por otro lado, citar fuentes médicas desacreditadas que argumentan que los médicos mienten es un contrasentido evidente, que impide tomar a los opositores de la vacunación con el mínimo de credibilidad indispensable para debatir. Ya existen estudios claros sobre la falacia sobre el mercurio y otros presuntos tóxicos inexistentes.

Creer que las vacunas son perjudiciales (es una creencia, sin pruebas científicas) es volver a prácticas medicina medieval con todos los trastornos a la salud que eso implica motiva en la falta de cultura científica de un grupo de personas que ponene en riesgo la salud poblacional.



Hoy: Daniel Eduardo cuenta con tu ayuda

Daniel Eduardo Alonso necesita tu ayuda con esta petición «Congreso : Petición para mantener y ampliar la Ley de Vacunación Obligatoria 22.909». Únete a Daniel Eduardo y 57 personas que ya han firmado.