No más extorsión en el transporte público

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En un autobús que va de Metro Instituto Politécnico Nacional a Cuautitlán Izcalli, cuatro sujetos aparentemente sin armas suben intempestivamente mientras uno de ellos grita: "Pa' pronto, te vamos a dar un chocolatito y nos vas a dar $10.00. No digas que no, ni nos dejes con la mano estirada, porque no quiero empezar a pedir carteras y celulares." Todos en el autobús entregamos los $10.00 y amenazados tomamos el pequeño chocolate.

A esta actividad se le conoce comúnmente como "asalto psicológico", aunque en realidad es extorsión. Quienes abordan el transporte, regularmente utilizan su imagen, vocabulario soez y número de integrantes para intimidar a los usuarios y obtener su dinero. Negarse siquiera a tomar los objetos que te dan o colocan encima tuyo, es ya suficiente para que te agredan.

Dicho fenómeno social no esta tipificado en las leyes de nuestro país, de manera que, no es asunto de la agenda política, sin embargo, hace casi una década que quienes hacemos uso del trasporte público en la Ciudad de México y zonas del Estado de México como Ecatepec,Cuautitlán, Naucalpan, Nezahualcóyotl y Tlalnepantla, lo padecemos a diario.

Las autoridades se niegan a prestarte auxilio, argumentando que, si no se hace uso de armas y ellos te entregan un producto, no es delito. Los conductores de los autobuses les permiten el acceso, ya sea por descuido, por miedo a represalias o porque están coludidos con ellos, de manera que, sólo tenemos dos alternativas: ceder ante la extorsión o negarnos y correr el peligro de ser violentado.

Para abrir otra posibilidad es necesario equipar al transporte público con torniquetes, de manera tal que, ninguna persona pueda acceder al servicio si no ha realizado el pago correspondiente. No parece haber información estadística oficial sobre asaltos y extorsión en las rutas de autobuses que ya cuentan con torniquetes, sin embargo, la experiencia de quienes hacemos uso del trasporte público, nos muestra que la probabilidad de padecerlos es menor. No sube gente a vender, pedir limosna, cantar o tocar algún instrumento musical, y además todos nos vemos obligados a bajar por la puerta trasera.

Ya que 72 de cada 100 personas en México nos vemos en la necesidad de utilizar a diario el transporte público, y pagamos por tal servicio, exijamos poder hacer nuestros traslados sin sobresaltos ni siendo coaccionados a entregar el poco dinero que hemos ganado honradamente.

Por eso te invitamos a que firmes nuestra petición para solicitar a las autoridades competentes, que sea obligatorio para las empresas de transporte público (autobuses y microbuses) la instalación de alcancías con torniquetes en todas sus unidades.



Hoy: Guillermo cuenta con tu ayuda

Guillermo Esparza Ramírez necesita tu ayuda con esta petición «Comisión de Seguridad Pública de la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México: Torniquete para autobús obligatorio en la Ciudad de México y Estado de México». Súmate a Guillermo y 48 persona que han firmado hoy.