Alcalde Dávalos, ¡Detenga el desarrollo no sustentable! (Stop Unsustainable Development

0 persona firmaron. ¡Ayudá a conseguir 5,000!


Arturo Dávalos, alcalde, fue elegido para ayudar a resolver los problemas de nuestra ciudad, no para  crear nuevos. La reciente explosión inmobiliaria no tiene precedentes, es contraproducente y ha dañado cualquier esperanza del pueblo de Puerto Vallarta por un futuro sustentable. Llegó a manera de inundación apocalíptica con aguas negras y sustancias químicas que han contaminado intensamente el Estero El Salado, la única área natural protegida de la ciudad —un manglar de gran importancia y fragilidad, un oasis de vida salvaje. El desastre ahora se esparce por la Bahía de Banderas, poniendo en riesgo nuestro ecosistema y la vida pública. Decenas de miles de animales han perdido la vida o emigrado —esto es tan solo la punta del iceberg. Inmediatamente, el Alcalde Dávalos solicitó discreción a los medios para no lastimar el negocio. Señor Alcalde: malo para el negocio será el desarrollo no sustentable que supera el nivel de infraestructura del municipio. Su administración nos está llevando rápidamente a un final catastrófico para cualquier negocio, haciendo de Puerto Vallarta una ciudad invivible. 

Sumado a la contaminación del Estero El Salado, ahora, la insuficiencia de agua se avista en un futuro cercano. El agua empezará a escasear en menos de dos años gracias a la velocidad del desarrollo urbano. El Río Cuale, primer fuente de agua para Puerto Vallarta, está tan tapado y explotado que sus aguas apenas llegan a la Bahía. El inicio de las guerras por el agua en Puerto Vallarta se ve tan cercano como el año próximo. Las inmobiliarias, que promocionan grandes torres y otros desarrollos no sustentables, son cómplices de una nueva norma de fraude en Puerto Vallarta. Los residentes de la ciudad están conscientes del problema ambiental—es imposible no verlo. Los niños ya no pueden ni jugar en los charcos cuando llueve. ¿Qué haremos cuando la guerra por el agua inicie y sea inseguro incluso salir de nuestros hogares?


A pesar de nuestros problemas de suministro y tratamiento de agua, el gobierno le ha otorgado ilegalmente carta blanca a los desarrolladores para construir, construir, construir; sin antes asegurar los recursos naturales y proveer la infraestructura necesaria para el suministro, tratamiento y protección de nuestra agua y ecosistema. Los derrames de aguas negras y otras emergencias públicas son los desafortunados resultados de la falta de planeación y avaricia de los desarrolladores y sus aliados políticos.  En cuanto a los medios, su obligación de informar/alertar a la comunidad sobre amenazas a la salud es innegociable. Nuestros líderes “electos” no están para establecer reglas a su conveniencia, existen para servir a la comunidad.
Incluso antes del desastre en el Estero, el pico inmobiliario ya había sobretrabajado el sistema de drenaje municipal, anticuado, inadecuado y defectuoso, superando su capacidad y ocasionando que las aguas no tratadas alcancen un nivel sin precedentes en la Bahía de Banderas. Con esto, la ciudad “lava con verde” convirtiendo a nuestro paraíso en un sucio pozo con playas galardonadas “Blue Flag”,certificación para las playas más limpias de México. Para los Vallartenses conocedores, algo turbio sucede con las noticias oficiales. La horrible e inconveniente verdad es un secreto que el Alcalde Dávalos y sus amigos en el negocio de la construcción no quieren que sepamos. No es necesario entrar al Estero para oler las aguas negras. Las aguas negras fluyen todo el año, incluso en la Zona Romántica; llegando al punto que es imposible escapar del fétido olor, incluso en hoteles y restaurantes. Increíblemente, muchos evaden el tema… especialmente el gobierno. La Asociación de Hoteles de Puerto Vallarta deberían estar especialmente preocupados, al igual que los ciudadanos.


Imagina si la falta de sanidad básica resultara afectando la vida de turistas. Ni los “amigos” de Dávalos podrían darle un giro positivo a una noticia como esta. Seguramente el equipo del Departamento de Estado del Presidente Trump no vacilará en advertir  y recomendar alejarse de Puerto Vallarta. Antes de que una tragedia como la mencionada suceda, si nuestro suministro de agua continúa tambaleante, nuestros niveles de contaminación continúan subiendo, y nuestra basura continúa acumulándose, la palabra llegará eventualmente y el turismo se verá afectado con la noticia de que Puerto Vallarta es una ciudad sucia en la que no vale la pena invertir.  Un juicio como tal podría significar la muerte de la economía en nuestra región, basada en el turismo y el movimiento inmobiliario. Esto tendría gran impacto, incluso en el nivel nacional de turismo, ya que Puerto Vallarta es uno de los mayores contribuyentes a la economía de México; mostrando la incapacidad de nuestro país en la administración de negocios y temas sustentables. Mientras tanto, nuestra ciudad jamás podrá regresar a su gloria. 


La actual crisis ambiental en Puerto Vallarta requiere de acción drástica e inmediata. Se requiere un alto total a la construcción hasta que sea presentado un plan de desarrollo urbano realista, transparente y sustentable. El plan deberá incluir un sistema de drenaje moderno, con facilidades para el tratamiento, deberá ser liderado por profesionales con la capacidad de administrar y gestionar los desperdicios, basado en prácticas aceptadas internacionalmente. 


Este es el momento para actuar. El día de mañana, cuando los contratistas, agentes inmobiliarios y políticos corruptos se vayan, será muy tarde. 


Por favor, firma esta petición de change.orgdemandamos al Alcalde de Puerto Vallarta, Arturo Dávalos, detener el desarrollo inmobiliario y construcciones hasta que sea presentado un plan de desarrollo urbano realista, transparente y sustentable.

Mayor Dávalos was elected to help solve our city’s problems, not help create new ones. The unprecedented explosion of unsustainable development under his regime has just backfired, injuring whatever vision the people of Vallarta may have for a sustainable future. It came in the form of an apocalyptic-scaled flood of raw sewage and hazardous chemicals which have thoroughly contaminated the Estero El Salado, the city’s only designated protected natural area—a crucial and fragile mangrove estuary wildlife oasis. This vile mess is now spreading throughout the Bay of Banderas, threatening our environment and pubic safety. Tens of thousands of animals have already been killed or displaced—and this is just the tip of the filthy iceberg. Mayor Dávalos’ response was to urge the media to “keep silent” about the incident as this kind of news would be bad for business. Señor Mayor, what’s bad for business is the unsustainable development that is beyond what our infrastructure can support. Your administration is quickly leading us to a catastrophic end to any new business when our City becomes unlivable.


On top of the recent contamination outrage at the Estero, it is now apparent that Puerto Vallarta’s municipal water supply will be insufficient in less than two more years given the rate of current development. Already, the Río Cuale, PV’s main water supply, is so tapped out it’s now barely reaching the Bay. The potential for water wars to begin in Puerto Vallarta sometime in the next year is all too real. Realtors promoting the new high-rise towers and many other unsustainable developments are complicit in the new norm of fraudulence here in Puerto Vallarta. Residents of the city are well aware of the environmental problems—we can hardly get away from them. Our kids can’t even splash in the puddles safely when it rains. What will we do when our city’s water wars begin and it’s unsafe to leave your home?


In spite of these problems with our water supply and treatment, Mexican developers are illegally being given carte blanche by our government to build, build, build without ensuring that our natural resources and infrastructure will be able to keep up with the mounting demands for fresh water, water treatment, and protection of our environment. Sewage blowouts and other public emergencies are the obvious unfortunate results of such poor planning and money grabbing by the developers and their political allies. As far as media relations goes, alerting our community and our visitors to threats against their health is not up for negotiation. Our elected “leaders” are not in their posts to rule over us but to act as public servants.


Even before the Estero fiasco, the building spike has pushed the antiquated, inadequate, and failing Puerto Vallarta municipal sewer system well beyond its capacity causing untreated sewage to reach the Bay of Banderas at unprecedented rates. Yet the city’s marketing “greenwashes” our paradise-turned-cesspool with a focus on its “Certified Blue Flag Beaches” as the cleanest in Mexico. For Vallartenses who know better, something seems remarkable fishy about what is released as official news. The ugly yet inconvenient truth is a secret that Mayor Dávalos and his friends in the construction business don’t want you to know about. And you hardly need to go to the Estero to smell all the poo. Year-round even the main tourist streets in the heart of the Romantic Zone flow with “aguas negras” (raw sewage). It’s getting to the point where you can’t escape the fetid waste smells as they waft into even fancy hotels and restaurants. Yet hardly anyone is talking about the problem… especially not government officials. The Hotel Owners Association should be very worried and our citizens even more so.


Imagine if our lack of basic sanitation was proved to result in tourists’ deaths. Not even Dávalos’ spin doctors could put a silver lining to that. Surely US President Trump’s State Department would hardly hesitate to officially warn their citizens to stay away from Puerto Vallarta. Even before such a tragedy were to happen, if our water supply continues to dwindle, our pollution levels keep rising, and trash and contamination continue to build, word would get out that Puerto Vallarta is a dirty place not worth visiting our investing in. Such a judgment would be the death of our region’s economy which is so inextricably based on tourism and real estate. This would have national level impact as Puerto Vallarta’s success is a major contributor to the health of our entire Mexican economy.  If Vallarta is lost, this would be a black eye for Mexican tourism and real estate in general. It would demonstrate an incapacity for our country to manage business in a sustainable manner. Meanwhile, our City would never return to its former glory and would represent yet another drain to our country.


Puerto Vallata’s current environmental crisis requires immediate and drastic action. A total building hiatus must be emplaced until a realistic, transparent, and sustainable urban development plan is enacted. This must include modern sewage treatment facilities run by trained professionals with the capacity to manage our waste treatment following internationally accepted best practices.


Now is the time to act. Tomorrow when the contractors, realtors, and crooked politicians move out may be too late. 


Please sign this change.org  petition demanding Puerto Vallarta Mayor Arturo Dávolos immediately stop authorizing new building permits until a realistic, transparent, and sustainable urban development plan is enacted.