Al Senado de la República - Ley de Humanidades, Ciencia y Tecnología

Al Senado de la República - Ley de Humanidades, Ciencia y Tecnología

0 personas firmaron. ¡Ayuda a conseguir 1,500!
Al lograr la meta de 1,500 firmas, es más probable que la petición pueda ser publicada por los medios de comunicación locales.
Verificiencia Verificiencia lanzó esta petición dirigida para cienciaytecnologia@senado.gob.mx

Ciudad de México; 25 de Febrero de 2019

Al Senado de la República.
A la Comisión de Ciencia y Tecnología.
Al Público en General.

P R E S E N T E

       El pasado 8 de Febrero del 2019 se presentó ante el Senado la Iniciativa de Ley de Humanidades, Ciencia y Tecnología. Dicha iniciativa fue presentada por la senadora Ana Lilia Rivera Rivera, Senadora por Tlaxcala del grupo parlamentario MORENA. La iniciativa pretende reemplazar a la Ley de Ciencia y Tecnología actual bajo el supuesto de que “los esquemas y mecanismos jurídicos y administrativos están diseñados para facilitar que empresas privadas, a través de la mediación de instancias estatales, se sirvan de los recursos públicos para financiar sus emprendimientos sin riesgos ni costos y sin responsabilidad social alguna” y que los mecanismos de transferencia tecnológica “favorecen el interés privado en perjuicio de la sociedad mexicana o sin contribución alguna al desarrollo nacional”.
       Con base en ese diagnóstico, la iniciativa de ley que se presentó al Senado pretende una reestructuración operativa y de fondo del actual CONACyT. Algunos de los puntos contenidos en la ley y que representan un atentado contra el desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (CyT) nacional se enumeran a continuación:

       a) La iniciativa de ley restringe de facto la libertad científica. La ley de CyT vigente tiene como objetivo “regular los apoyos que el Gobierno Federal está obligado a otorgar para impulsar, fortalecer, desarrollar y consolidar la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación en general”. Por su parte, la nueva ley cambia su sujeto de regulación y pretende el control de la actividad científica. Esto se establece en el numeral I del artículo 1 de la iniciativa presentada, en el cual se menciona que la ley “define los principios y reglas sobre los cuales deberán desempeñarse las actividades de investigación y desarrollo tecnológico en el país, así como las relativas a la comunicación pública en la materia”. Es decir, esta ley otorgaría al futuro CONAHCyT las atribuciones para decidir y restringir de forma discrecional qué líneas de investigación son permitidas y cuáles se catalogarán como riesgosas y podrán ser suspendidas o canceladas.

       b) La iniciativa de ley centraliza las funciones del futuro CONAHCyT. Se pretende la desaparición de órganos de consulta y comisiones intersecretariales, tales como el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados y el Consejo Consultivo de Ciencias, entre otros. Esto concentra la toma de decisiones en materia de CyT en el CONAHCyT sin ofrecer ningún mecanismo de representación o de expresión para la comunidad científica.

       c) La iniciativa de ley atenta contra la pluralidad y la democracia. Al desaparecer los órganos de consulta desaparece también la pluralidad. Se pretende que el futuro CONAHCyT se convierta en el único interlocutor facultado para asesorar a los tres poderes de la República en los órdenes Federal, Estatal y Municipal en materia de CyT. Al no contar con un órgano representativo o de consulta con la comunidad científica, la iniciativa de ley contraviene también al principio democrático.

       d) La iniciativa de ley desatiende a la ciencia básica. Se propone la utilización de criterios cualitativos, sin definir cuáles son éstos, para la evaluación y priorización de los proyectos científicos y tecnológicos. Establece de manera explícita que los proyectos de CyT deberán orientarse hacia el diagnóstico y solución de los problemas prioritarios de la sociedad mexicana. Aunque es cierto que la Ciencia, en conjunto con el desarrollo tecnológico, pueden contribuir a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, también es cierto que la naturaleza y el valor de la ciencia no puede ni debe limitarse a su aplicabilidad inmediata. En la mayoría de los casos, el conocimiento generado a partir de la actividad científica y tecnológica resulta en aplicaciones a largo plazo que no fueron previstas ni concebidas en su planteamiento original. Limitar los proyectos de investigación a aquellos que ofrezcan soluciones de corto plazo contraviene y mutila al desarrollo científico y tecnológico de México.

       e) La iniciativa de ley es ambigua. Abusa de términos tales como “bioseguridad” y “riesgo”, entre otros, sin proporcionar una definición operativa clara de los mismos. Esto, aunado a la facultad que se otorgaría al CONAHCyT para suspender o cancelar proyectos de investigación, y para “interpretar esta ley y la normatividad aplicable” proporciona huecos legales para la tergiversación y aplicación discrecional de la ley propuesta.

Por los motivos anteriormente expuestos, Verificiencia se pronuncia en contra de la iniciativa de ley de humanidades, ciencia y tecnología. Asimismo, solicitamos al Senado de la República que esta iniciativa de ley no sea sometida a votación, pues representa un retroceso en la gestión, ministración y desarrollo de la Ciencia y Tecnología nacional. Proponemos la creación de un foro de discusión con la comunidad académica y científica del País, de modo que se pueda tomar una decisión informada, plural y razonada.

Atentamente
Verificiencia
Por un periodismo científico responsable.

0 personas firmaron. ¡Ayuda a conseguir 1,500!
Al lograr la meta de 1,500 firmas, es más probable que la petición pueda ser publicada por los medios de comunicación locales.