NO QUEREMOS OTRO RIÑIHUAZO. ¡NO A LA REPRESA DE COLBUN EN EL RIO SAN PEDRO!

NO QUEREMOS OTRO RIÑIHUAZO. ¡NO A LA REPRESA DE COLBUN EN EL RIO SAN PEDRO!

0 personas firmaron. ¡Ayuda a conseguir 10,000!


El proyecto Central Hidroeléctrica San Pedro es una iniciativa de la empresa Colbún S.A, propiedad del Grupo Matte, el cual pretende instalarse en el río San Pedro, en la comuna de Los Lagos, Región de Los Ríos. El Rio San Pedro es el principal afluente al conocido río Calle-Calle.

Se emplazaría a 14,5 Km. aguas abajo de la desembocadura del Lago Riñihue y a 6 Km. aguas arriba del puente Malihue. Contempla la construcción e instalación de una central de tipo embalse (con una generación máxima de energía de 170 MW), una subestación eléctrica y una línea de transmisión de alta tensión de una longitud de 40 Km. El embalse tendría un largo de 12,5 km. a lo largo del de río.

La represa tiene una vida útil que se puede extender a 100 años, los efectos que tendrá sobre el río serán para siempre, por lo que las futuras generaciones sólo quedarán con la construcción de un muro de 58,2 metros de altura y sin ninguna utilidad.

El proyecto se encuentra actualmente en proceso de evaluación ambiental. Este es su quinto proceso de evaluación, teniendo cuatro intentos fallidos, lo que en cualquier país normal ya habría caducado, pero estamos en Chile, donde los grandes empresarios tienen manga ancha.

Durante el proceso de Participación Ciudadana se entregaron 3294 observaciones ciudadanas al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), a lo que se suman las 503 observaciones que realizaron los servicios públicos. Se le otorgó, a Colbún S.A. plazo hasta el 25 de julio del 2019 para responder a todas estas observaciones, pero la empresa ha pedido extender el plazo en 2 ocasiones, a lo que el SEA increíblemente ha accedido, dando plazo hasta el 30 de septiembre del 2020.

Consideramos una vergüenza que después de más de 10 años, la empresa Colbún S.A. no sea capaz de entregar un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) como corresponde y que el SEA no sea capaz de ponerle término definitivo a lo que consideramos un proyecto irresponsable.

Respecto de las dificultades para continuar con este megaproyecto son cuatro los temas que lo sitúan en la línea de la discordia.

El punto más importante de la negativa de la comunidad a este proyecto es por la amenaza constante es que con su entrada en vigencia podría repetirse un nuevo Riñihuazo. Como se sabe, El río San Pedro tiene una historia geológica que se caracteriza por importantes deslizamientos de sus laderas. Debido al terremoto de 1960, que ha sido el más grande registrado en la historia de la humanidad, se derrumbaron sus laderas en tres sectores diferentes originándose los famosos “tacos del Riñihuazo” que taparon el río necesitando el trabajo de cientos de civiles y militares a pala y chuzo para poder despejar los derrumbes y lograr que el río volviera a su cauce. A pesar de todo, las localidades río abajo sufrieron de grandes inundaciones, alcanzando, en Los Lagos y Valdivia, alturas mayores a 7 y 3,5 m respectivamente. Ni pensar que hubiera ocurrido si ese trabajo en tiempo récord no se hubiera realizado. Se tienen registros de otro mega deslizamiento similar ocurrido, en el año 1575.

En el documento formulado por académicos de la Universidad Austral de Chile que contiene las observaciones realizadas para el último EIA ingresado y que se adjunta, se indica lo siguiente:

"Creemos necesario hacer explícita nuestra preocupación por lo que consideramos son serias insuficiencias, omisiones y debilidades del EIA que la empresa Colbún S.A. ha presentado como fundamento para llevar adelante el proyecto ‘Central Hidroeléctrica San Pedro’ que, por más de diez años, no ha logrado concretar. En el marco de una serie de discusiones interdisciplinarias sostenidas por los abajo firmantes, hemos detectado que los documentos entregados en el marco del EIA muestran serias debilidades en entregar la información necesaria para demostrar razonablemente la viabilidad del proyecto en al menos ocho áreas relevantes.”

Con respecto al área geológica observan que: “La empresa presenta información absolutamente insuficiente para evaluar apropiadamente la relación que la instalación de la represa puede tener con los riesgos geológicos propios del territorio”.

Es importante mencionar que los recuerdos del Riñihuazo, en la memoria de las generaciones aún presentes hoy en día, son imborrables. Testimonios de personas dan cuenta del desastroso efecto que tuvo este suceso en la salud mental de las personas al saber que el río estaba siendo embalsado forzosamente por los derrumbes ocurridos en mayo de 1960 y que en cualquier momento iba a inundar y destruir todas las localidades río abajo. Esto causó un miedo generalizado que se mantuvo persistente por 2 meses. El proyecto represaría un volumen total de 30 millones de m3. No es posible cuantificar el miedo permanente que este proyecto generaría. Ya no seria un alud de agua, lodo, arboles y casas. A esto se sumaría la estructura de la represa destruída.

En segundo lugar, cabe consignar que las municipalidades de Los Lagos y Panguipulli, Consejo Regional (Core) de los Ríos y el Sector Privado (Pyme) realizaron sus pronunciamientos donde se mostraron inconformes con el proyecto por el impacto que tiene en una de las arterias fluviales más importantes de la región afectando negativamente en sus estrategias de desarrollo local, donde el turismo, de explosión reciente, es el principal eje.

El río San Pedro ha sido catalogado como uno de los mejores destinos turísticos para realizar deportes aventura como rafting y kayaking, realizándose el festival de río más grande actualmente del país, conocido como el “San Pedro libre”.

Es importante destacar que el último Estudio de Impacto Ambiental que presentó la empresa, lleva por nombre “Adecuaciones a la Central Hidroeléctrica” porque solo considera las modificaciones al estudio geológico del lugar. No considera que desde el 2008 al presente año, el escenario turístico de la zona ha cambiado y si bien antes no existía este tipo de actividades, en la actualidad hay personas que viven del turismo que se genera en la zona, y que, como ya lo señalamos, tiene al río San Pedro como su principal atractivo.

Por otro lado, la zona donde se emplaza este proyecto forma parte de un destino turístico que tiene gran potencial económico y cultural reconocido internacionalmente como “Destino Siete Lagos”. Proyectos de esta envergadura dañan irremediablemente el paisaje, los ecosistemas y fragmentan relaciones sociales y culturales.

El río San Pedro y el lago Riñihue son corredores biológicos, al igual que la Cuenca del Río Valdivia de la cual forman parte, siendo fuentes de conservación de biodiversidad. Debido a las particularidades y la poca intervención humana, proporciona rasgos únicos del ecosistema de los Bosques Templados Lluviosos.

En tercer lugar, a muchos les asiste la convicción que dicho proyecto nace y se desarrolla de forma fraudulenta. En efecto, la iniciativa se presentó a la Corema en abril del 2007 en la Región de Los Lagos y se retiró meses después cuando ya poseía gran cantidad de observaciones en su contra, incluyendo del Sernageomin Region de Los Lagos. Una de ellas indicaba: “Falta información importante que entregue el detalle de la geología local”.

En octubre del 2007, es decir solo algunos meses después, se presentó el mismo proyecto en la recién creada Región de los Ríos. Un año después, en octubre del 2008 se aprueba el proyecto. En esta evaluación, Sernageomin Los Ríos no hizo observaciones, lo cual es alarmante al pensar que el embalse del proyecto se emplazaría en sectores que se removieron para el terremoto del año 1960. Además, el estudio geológico del proyecto fue realizado por un Ingeniero en Minas, no un Geólogo como exige la ley.

En el 2009 se inicia la construcción (caminos de acceso y túneles de desvío) y solo después de un par de meses de iniciada la obra, en el año 2010, la empresa toma la decisión de suspenderla debido a que se requería mayor información geológica del lugar, lo que pone en evidencia que el estudio geológico realizado previamente, carecía de información importante. El proyecto posee un avance de obras de un 15%.

Detectaron “movimientos de la ladera sur del río en dirección al cauce de éste, grietas en la ladera norte y fallas en el cauce del río”. Se tuvo problemas para encontrar firmeza en el subsuelo, la no ubicación de “la roca madre”, que es la piedra de alta calidad que sostendría a la hidroeléctrica.

En el 2010, diputados presentan una solicitud para investigar la vía rapida de proyectos de alto rechazo y de alto impacto ambiental. La comisión de la cámara de diputados estableció que habían “agilizadores” por parte del estado para aprobar éste y otros proyectos hidroeléctricos y que la Corema no estaba ejerciendo la labor de salvaguardar los derechos ambientales. En ese tiempo, la Corema era dirigida por Ivan Flores Garcia, actual Presidente de la Camara de Diputados.

El 2015 la empresa presenta una adecuación al proyecto ante el SEA, pero este EIA es detenido por este organismo de manera anticipada debido a falta de información relevante, por lo que ni siquiera alcanzó a ingresar a evaluación. En paralelo, académicos de la UACH presentaron una declaración pública ratificando la falta de información con la que se estaba presentando el proyecto.

La empresa usa la palabra “Adecuación” ya que en el 2008, lamentablemente el proyecto fue aprobado, obtiene la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) N°118. Debemos buscar la forma de eliminar esta resolución.

Por otra parte, también nos preocupa la gestión de la Directora del SEA Región de los Ríos, Karina Bastidas, a quien se acusa de conflictos de intereses con empresas salmoneras mientras ejercia cargos públicos en la Región de Magallanes.

Colbún ha “comprado” a parte de la población mediante incentivos. Así, por ejemplo, el Club de Pesca y Caza de la comuna, la empresa les financia sus premios en Torneos de Pesca. No resultó una novedad, entonces, que dicha agrupación no presentara observaciones en el SEA en el año 2019.  

En cuarto lugar cabe consignar que Naciones Unidas (ONU) no considera a centrales hidroeléctricos de potencia mayor a 50 MW como energía limpia, por el gran impacto ambiental que estos proyectos provocan, en especial cuando esta misma administración, ha puesto como horizonte cambiar a una matriz energética basada en Energía Renovables No Convencionales (ERNC), las que, por definición, solo consideran centrales hidroeléctricas de hasta 20 MW.

Somos un país privilegiado en radiación solar, especialmente en el norte de Chile. Eso nos da la oportunidad y el privilegio de desarrollar un liderazgo de nivel mundial en generación solar, tal como se está desarrollando. Por ej, "EL Romero" la mayor planta fotovoltaica de America Latina, ubicada en la comuna de Vallenar, genera una potencia de 196 MW, una potencia mayor que el proyecto de Colbún en el Rio San Pedro. 

Además, éste proyecto no responde a una necesidad energética de nuestro país, lo cual quedó demostrado el 12 de febrero de 2016, cuando Chile comenzó la exportación de energía eléctrica a Argentina, demostrando que este proyecto y otros similares de su tipo, responden exclusivamente a lucro corporativo de explotación de un bien nacional de uso público, como es el agua, para luego ingresar la energía generada al poco fiable y privatizado sistema interconectado chileno.

NO QUEREMOS OTRO RIÑIHUAZO. ¡NO A LA REPRESA DE COLBUN EN EL RIO SAN PEDRO!

Atte.  Movimiento "RIO SAN PEDRO SIN REPRESAS"