Petición cerrada
Dirigida a Consejero de caixabank Consejero Juan Rosell Lastortras

Quiero pagar por mis decisiones empresariales, pero no arruinéis a mi familia

20.883
firmantes

Sé que durante el resto de mi vida, o por unos cuantos años por lo menos, voy a estar pagando a los bancos las deudas relacionadas con mi empresa, asumiendo la responsabilidad de aquello firmado como empresario, pero no es razonable ni justo que esta situación arruine también a mi familia. Por eso he iniciado esta petición.

María José, mi mujer y mi amor, es enfermera. Durante 28 años ha dedicado su esfuerzo a cuidar a los demás, proporcionándoles esa calidez que agradecemos cuando más lo necesitamos. En este sentido, es una persona muy afortunada, porque ha podido realizar su trabajo y obtener el reconocimiento de sus pacientes. Pero su vida al servicio de los demás está comprometida por estar casada con un emprendedor y empresario. Casada en régimen de gananciales, que en numerosas zonas de este país es uso y costumbre.

Ese empresario soy yo. Durante 21 años he tenido una empresa dedicada a la formación de trabajadores con bastante prestigio y rigor (hemos formado a más de 200.000 trabajadores, la inmensa mayoría colectivos no cualificados). Contábamos con un personal fantastico, más de 400 clientes y con los mejores niveles de servicio y satisfacción de nuestros clientes de nuestra propia historia como entidad formativa. No ha sido fácil, pero incluso en los tiempos difíciles hemos podido salir adelante, luchando por sobrevivir y por salvar nuestros empleos. Hasta ahora, que debido a los reiterados retrasos de las administraciones laborales en convocar las licitaciones orientadas a formar a los trabajadores en el año 2015 y 2016, nos han conducido a un crack financiero.

Cuando llegó la crisis financiera, se instauró por parte de las entidades bancarias obligación de avalar todas las operaciones de financiación de las empresas, al menos de las micropymes, con garantías adicionales. Estas nuevas reglas del juego fueron aceptadas por numerosos profesionales. Pero lo sorprendente es que obligaron a María José, como a muchas esposas, a firmar como avalistas por el único hecho de estar casada en régimen de gananciales. Lo hizo firmando unas cláusulas de renuncia a la exclusión y división, es decir, comprometiéndose, sin saberlo, a ser garante solidario como el resto de firmantes. En principio, todo legal para las entidades financieras.

En este caso dramático, mi mujer es la única de los avalistas que tienen nómina y la propiedad de la vivienda donde vivimos con nuestros dos hijos de 17 y 14 años. Es la más expuesta, y, por ello, a la primera que ejecutarán la vivienda familiar y su sueldo. Las entidades no desean negociar, pese a mis reiteradas y documentadas propuestas para asumir las deudas con mi patrimonio personal actual y mis ingresos futuros. Sin embargo, las entidades financieras ya saben dónde pueden compensar esas deudas de una forma cómoda y segura. Pero no han considerado el daño que van a producir a mi esposa y a mis hijos, sin que ellos hayan sido ni responsables ni conscientes de las obligaciones que suponía firmar como avalistas y menos de la coyuntura política que ha producido esta situación.


Yo sé que tengo que asumir los riesgos que decidí asumir y que estos serán por el resto de mi vida. Es mi responsabilidad. Pero dado el sistema actual, las entidades van a centrarse en mi esposa como opción más accesible. En cuanto el juez de la orden de ejecución su vivienda y la de nuestros hijos, junto con el embargo de sus ingresos, nos empujarán a la indigencia.


Puedo asegurar que mis hijos y María José están orgullosos de que su padre y esposo haya intentado por todos los medios salvar una empresa y los más de 20 puestos de trabajo directos, 80 indirectos y a las familias que estaban detrás. ¿Pero es justo, que ellos puedan ser los primeros y mayores damnificados de mis decisiones empresariales y de la coyuntura que me forzó a tomarlas?


Apelo a vuestra generosidad para trasladar a Caixabank y Banco Popular que se centre en mí, en la empresa y el resto de avalistas-socios. Por mi parte asumo mi responsabilidad y en la medida de mis posibilidades cancelaré los compromisos firmados por la empresa, embargando mis futuros ingresos y haciendo todos los esfuerzos necesarios para pagar mis deudas.

Firma esta petición y ayúdanos para que Caixabank y Banco Popular saquen a María José de esta ecuación de deudas y se abran a negociar con nosotros. ¿Por qué deben pagar justos por pecadores?

Esta petición fue entregada a:
  • Consejero de caixabank
    Consejero Juan Rosell Lastortras


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