Doctor Felipe San José González, Postulante a Medalla de Honor Belisario Domínguez 2019

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MESA DIRECTIVA DEL SENADO DE LA REPÚBLICA, COMISIÓN DE LA MEDALLA DE HONOR BELISARIO DOMÍNGUEZ CORRESPONDIENTE AL AÑO 2019 PRESENTE

La Universidad Las Américas de Centro Occidente, la Fundación Yo amo la Lectura, alumnos, exalumnos, catedráticos y miembros de la sociedad civil, hacemos llegar a Ustedes de manera formal y en atención a la convocatoria remitida por la Comisión de la Medalla de Honor Belisario Domínguez, edición 2019, nuestra propuesta como postulante al doctor Felipe San José González.

“Si quieres ser amado, ama”.

Séneca.

El excelentísimo señor don Felipe San José González, doctor honoris causa por la Universidad Las Américas de Centro Occidente (Aguascalientes), es un personaje indispensable de la cultura mexicana en la parte final del siglo XX y la primera del siglo XXI.


Más de sesenta generaciones estudiantiles se formaron a la escucha y lectura de sus consejos y lecciones para el uso correcto y disfrute de nuestro lenguaje. Sorprendería conocer cuántos profesionistas y figuras públicas educaron su expresión con este defensor del español.


El doctor Felipe San José González es un brillante lingüista y filólogo, que tiene como misión en grado de eminencia, el hablar, leer y escribir, como vía para la realización de libertad en las personas. Su interacción con ellas, es de tal sencillez, que respeta de cada una su independencia y dignidad como individuos iguales, amén de fundamentar que la palabra hablada o escrita tiene razón de ser solo cuando se transmite o se enseña a los demás.

Nos encontramos frente a un ser humano privilegiado, que vive intensamente el humanismo; un hombre con una vida ejemplar y extraordinarias lecciones de vida, un maestro de las letras, claro ejemplo de cómo la cultura transforma existencias.


Don Felipe nació en la ciudad de México el 08 de julio de 1935. De padres españoles, es el tercero de seis hermanos. Su etapa de infancia catalogada por él mismo como “felicísima”, fue de la mano con el mundo de las letras. Convencido de que hay libros que marcan de modo profundo y duradero, su primera lectura como casi la de todos los niños de su tiempo, dice haber sido Corazón, Diario de un Niño de Edmundo de Amicis. El profesor San José nos comparte:


“…Desde muy pequeño viví inmerso en el mundo de las letras. Desde que nací escuché hablar de escritores. Mi mamá fue hija de un industrial español asturiano, escribía y nos leía mucho. Mi papá era capitán de la Marina Mercante Española y sabía muchos idiomas, escribía poesía bastante buena. Aprendí el italiano leyéndolo con mi papá y mi primer libro lo leí en ese idioma, de ahí nació mi amor por las letras. No conviví mucho con la naturaleza por vivir en el centro del Distrito Federal, pero los primeros viajes los realicé a través de los libros…”

Su adolescencia se fortaleció con la figura de su padre quien fue marino, tocaba el piano y escribía poesía; y la de su madre quien también escribía cuentos y logró la publicación de un libro, además de observar en el ejercicio de la lectura casi un deber.


En 1947 ocurrió su primer acercamiento con la docencia. Apenas cumplidos los 13 años, cubrió la suplencia de un profesor e impartió la asignatura de Ética en la Preparatoria de la Universidad Motolinía, en la capital de la República.


Pasado el tiempo, en 1956, se inclinó por la abogacía y cursó sus estudios en la Escuela Libre de Derecho por parecerle la teoría maravillosa. Su pasantía la ejerció en el bufete norteamericano de abogados Havre A. Bashan, donde uno de los litigantes fue el distinguido aguascalentense don Eduardo J. Correa, creador del libro Un viaje a Termápolis, -ensayo histórico que forma parte del discurso nacionalista y que muestra la sociedad, historia y costumbres de Aguascalientes a finales del siglo XIX y principios del XX-. Lejos estaba de imaginar que años más tarde, sería nombrado hijo adoptivo de esta tierra y que, como el escritor Correa, iniciaría su camino por las letras en el ámbito de las leyes.


Sin embargo, al momento de observar la práctica del Derecho, vivió una realidad que lo hizo reorientar el camino. Entre 1960 y 1961, el doctor incursionó en el área de humanidades en el Estudio Provincial de la Orden de Predicadores de donde fue fraile y se volvió dominico de corazón. En la incansable búsqueda de ser y sus derechos humanos, estudió Filosofía de donde declinó cuatro años después, al darse cuenta de que tampoco era su vocación. Para entonces dominaba estudios de francés, árabe, vascuence y hebreo.

“…Cuando estudié derecho, me encantó la teoría sobre todo el derecho civil. Estuve en el despacho norteamericano, Havre A. Bashan. Laboré los dos años que estuve estudiando, luego dejé la carrera de Derecho y volví a Letras Españolas. Era lo que quise estudiar desde el principio, pero de acuerdo con lo que se decía, el que estudiaba letras se moría de hambre… La carrera de Letras Españolas la estudié en la Universidad Iberoamericana, la hice en dos partes. Estudié dos años, luego estuve en el convento cuatro años y después regresé para terminarla. Tuve que presentar como ya había perdido escolaridad, exámenes de todas mis materias anteriores…”

Felipe San José es discípulo del maestro Juan Miguel Lope Blanch, reconocido lingüista, a quien recuerda como el mejor mentor, de notable sabiduría, que amaba de tal manera su vocación, que su ánimo lo convirtió en genio y al que a la distancia, el mundo de las letras lo reconoce como investigador en dialectología, sociolingüística y estudios léxico-mexicanos incluidos indigenismos, coloquialismos, juegos de palabras y dichos populares tanto del español mexicano contemporáneo, como de siglos pasados a través de estudios filológicos de textos y autores contemporáneos. De allí el germen de la sapiencia del doctor honoris causa a quien buscamos honrar.

Con la firmeza del aprendizaje, seducido por la docencia y lo que significaba para él como sentido de su propia vida, el doctor Felipe San José González ejerció este apostolado impartiendo las materias de Gramática Española en la Escuela Apostólica de Santo Domingo; de Gramática, Literatura Española y Literatura Universal en el Colegio Español de México; de Ética en el Colegio Hispano Americano, y de Literatura Universal en la Escuela Bancaria y Comercial.

Además, aportó su cátedra en la Escuela Secundaria y Preparatoria de la Ciudad de México, en el Instituto ILVEM, en el Instituto Cultura Hispano Mexicano, entre otras instituciones.


Podemos decir entonces, que el doctor Felipe San José González, “conoce el ADN de la lengua española” porque no solo es especialista en el Siglo de Oro Español, sino que domina a la perfección el griego y el latín, que son lenguas que anteceden al propio idioma.


Cuando se habla de erudición, un ejemplo lo tenemos en su persona y sus palabras:


“…Ser un estudioso de la lengua y la literatura requiere dominar más de un solo tema. Un literato debe de conocer la historia de la lengua, pero también la del país en que se habla esa lengua, así como su entorno económico y político en general, para poder interpretarla correctamente. Es una tarea de la que me siento orgulloso de compartir…”

En el ámbito editorial, fungió como secretario de producción en la Editorial Esfinge, revisor técnico y literario en la Editorial Trillas, en el Instituto Mexicano del Cemento y del Concreto, en la Editorial Limusa-Willey, en la Editorial Avante; corrector en el Fondo de Cultura Económica, gerente general de Compugráfica, asesor del Departamento de Publicaciones en la Comisión de Estudios del Territorio Nacional, revisor literario, adaptador y coordinador de Lingüística, Literatura Universal y Literatura Hispanoamericana.


La frase Alf layla wa-layla le abrió la puerta al programa radiofónico Pido la Palabra, una emisión nocturna conducida por Jorge Saldaña, quien quedó bien impresionado cuando el doctor San José -quien acudió al estudio respaldando el proyecto de un amigo-, con gran naturalidad respondió a la pregunta: ¿Cómo se dice Las Mil y una Noches en árabe? Y de inmediato fue invitado a continuar colaborando en el mismo; el programa se realizaba en vivo a las 11 de la noche.


Días después, el conductor hizo la invitación formal para que el doctor Felipe San José fuera partícipe del programa de televisión Sopa de Letras, en Imevisión, en donde varios especialistas vertían su opinión acerca del correcto uso del lenguaje. Cada sábado, era cuestión de descubrir el significado de las palabras, neologismos, mexicanismos, nahuatlismos; sin duda, se trataba el uso correcto del idioma, de las palabras y las frases; versiones únicas en las que se comprendía que las palabras tienen un origen que les da significado, además de un espacio temporal que puede llegar a ser, -como el de algunos seres humanos-, una aventura extraordinaria o trascendental. En esta etapa transcurrieron 12 años de su vida.

A ese contacto mediático, añadía una columna mensual denominada Enriquezca su vocabulario que publicaba en la revista Selecciones del Reader’s Digest, misma que comenzaba así: “Las palabras son documentos de identidad, credenciales que identifican a quien las usan como miembro de una comunidad de hablantes, como perteneciente a un nivel cultural determinado, como precedente de un medio específico <<Dime cómo hablas y te diré qué eres>>”.

Para esta sección aportó la explicación a 20 palabras mes con mes durante 25 años ininterrumpidos, para ser precisos, 4 mil 800 términos distintos y su contexto en el transcurso de sus colaboraciones.

Su participación en medios públicos y universitarios, le valió la creación de un personaje paródico a cargo del humorista y alumno Andrés Bustamante, se trata de “Greco Morfema”, quien realizaba explicaciones etimológicas cómicas que iniciaban con frases como “esta palabra viene del sufijo, prefijo, me fijo...” Así pues, de los círculos académicos, el profesor San José se convirtió en un modelo para la cultura popular, aunque es un hecho poco conocido.


El doctor San José González es miembro del Instituto Cervantes quien toma el nombre del escritor Miguel de Cervantes Saavedra, sitio donde se promueve la enseñanza, el estudio y el uso del español, además de fomentar la difusión de la cultura; es miembro de la Asociación Nacional de Escuelas y Facultades de Letras; también de la Asociación de Lingüística y Filología de América Latina en donde se fomenta el progreso tanto de la lingüística teórica y aplicada como de la filología, especialmente la lingüística general, así como la lingüística y filología indígena, hispánica y portuguesa, además de la teoría y la crítica literaria.


Es miembro fundador y vocal de instituciones educativas y culturales de países hispanoamericanos, tales como la Academia Cervantina Internacional, el Consejo Consultivo para la Cultura y las Artes del municipio de Aguascalientes, la Asociación de Estudios Clásicos, y la Sociedad de Historia, Genealogía y Heráldica de Aguascalientes.


En el año de 1984, trasladó su residencia a la capital de Aguascalientes, por considerarla una ciudad con un nivel cultural muy alto, donde más tarde fue notificado de su ingreso como miembro correspondiente en la Academia Mexicana de la Lengua, -el más alto honor para quienes se dedican al estudio de las letras-, desde el 09 de octubre de 2003, a propuesta de don Eulalio Ferrer, miembro de número de la misma Academia. De esta institución conserva una venera, símbolo de la alta distinción y responsabilidad.

El doctor Felipe San José es además, miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, donde se fomenta y propaga el estudio del idioma mediante sesiones periódicas privadas y conferencias públicas; además de impulsar todo aquello que favorezca la conservación, la pureza y el perfeccionamiento de la lengua española.


A iniciativa del doctor Felipe San José González se aportaron las palabras “arguenudo” y “reborujar”, -propias de la región centro del país-, al Diccionario de Mexicanismos de la Academia Mexicana de la Lengua Española, la primera de ellas se puede localizar en la página 108 de la segunda edición publicada en el año 2010 y la segunda se encuentra ante la Comisión de Lexicografía pendiente para su revisión final. Menciona el investigador y divulgador del idioma:


“…Las dos palabras llamaron la atención de los miembros de la Academia, sin embargo, la que tuvo mayor contundencia fue “arguenudo”, coloquial de Aguascalientes con significado de aragán…”

En el año de 1986 formó parte del grupo de catedráticos que presentaron el proyecto para la creación de la carrera de Letras Hispánicas en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, bajo la iniciativa del rector Efrén González Cuéllar, misma que inició actividades con un plan de estudios enfocado a la Historia, la Filosofía y la Didáctica de la lengua española como esencia.


En su estancia como docente de dicha casa de estudios, el doctor San José González avaló varios proyectos tales como: La Cátedra Dolores Castro en honor a una poetisa coterránea; la creación de la Revista Pirocromo como laboratorio de los procesos editoriales; el programa de radio “Expresiones” además de las convocatorias de los premios Elena Poniatowska (narrativa); Elvira López Aparicio (Crítica Literaria) y Desiderio Macías Silva (Poesía), entre otros más. Asevera el profesor:


“…En mi vida y profesionalmente he tenido que leer muchísimo, no sé cuántos libros he leído; algunos libros y autores me han marcado de manera profunda, siempre he dicho que la esencia del arte, la estética, es lo que produce un sentimiento, por eso, lo que hace la literatura es aquello que produce una impresión profunda y duradera; sino no, no es literatura, y miren que hay mucha basura por ahí...”

Entre sus publicaciones encontramos:

  • La Lectura en México -editor- (1982)
  • El origen de la palabra (1982)
  • La literatura mexicana (1983)
  • Si las palabras hablaran (1993)
  • La fuerza de las palabras (1993)
  • Cuentos inolvidables de la literatura Universal -selección y prólogo- (1995)

Su más reciente publicación Cervantinas, es una obra conformada por siete ensayos, en los que dilucida una ética a partir de los elementos que encuentra en los textos de Miguel de Cervantes Saavedra, que poseen como horizonte la libertad, la esperanza, la paciencia, la justicia y la locura, como posibilidad de conocimiento e indagación del mundo, además de la auténtica aceptación de nuestra limitaciones en el viaje de la vida. Dichos textos fueron originalmente exposiciones magistrales en el Coloquio Cervantino “Eulalio Ferrer” que año tras año se realiza en la ciudad de Guanajuato.


Cervantinas es una obra coeditada por la Universidad Las Américas de Centro Occidente, la Fundación Yo amo la Lectura y el Instituto “Belisario Domínguez” del Senado de la República.


“…Si las comedias de Cervantes, en general, no han recibido los comentarios elogiosos que merecen, con Pedro de Urdemalas quedan todos los críticos entre la admiración y la sorpresa...Sin duda, una magia alada de un auténtico poeta, humorista, dramaturgo han pasado por la comedia que mucho consideran como cumbre del Cervantes teatral…”

El doctor Felipe San José González ha sido distinguido con importantes reconocimientos académicos y literarios, como el otorgado en la primavera del año 2015, al ser nombrado Maestro Emérito por la Universidad Las Américas de Centro Occidente, en donde como Consejero de la Fundación Yo amo la Lectura ha fomentado el uso y disfrute de los libros así como de la escritura, especialmente a través del Certamen Interuniversitario de Creación Literaria “Maestro Felipe San José González” en el cual participan alumnos de instituciones de educación superior públicas y privadas del país, con la correspondiente ceremonia de premiación cada 23 de abril en la conmemoración del “Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor”, además del aniversario luctuoso de Miguel de Cervantes Saavedra.


En la ceremonia de reconocimiento como Maestro Emérito, don Felipe San José González exclamó:


"…Agradezco muchísimo este título y lo acepto humildemente y sin falsa modestia, sí, yo he combatido el combate de la enseñanza, lo he combatido con un gran amor y con todas mis fuerzas, pero el mérito, este mérito que se obtiene en la lucha, no es mío o por lo menos no es del todo mío, es de mi esposa que me ha apoyado siempre, de mi familia que me ha arropado en esto, de mis maestros que me dieron las armas para este combate (…) Creo que los maestros aprendemos más de los escolares, que estos de los maestros, entonces este mérito en el combate de la enseñanza no es mío, sino de todos los que me han acompañado, los que me han dado armas y los que me han enseñado, a todos mis alumnos les doy muchísimas gracias por todo lo que me han dado, me han dado mucho más de lo que yo les he dado a ellos…"


En sesión solemne de Cabildo celebrada el 22 de octubre de 2015 por el Honorable Ayuntamiento Constitucional del Municipio de Aguascalientes 2014 – 2016 presidido por Ing. Juan Antonio Martín Del Campo Martín Del Campo, se determinó entregar el reconocimiento como “Hijo adoptivo de esta ciudad” al doctor don Felipe San José González, en mérito a su preclara y ubérrima trayectoria académica, filológica, lingüística, literaria, histórica y heráldica, misma que enorgullece y da prestigio al Municipio de Aguascalientes.

Otro de los momentos de mayor trascendencia en la vida del doctor San José González, se registró el 28 de noviembre de 2018, cuando acompañado de representantes de la comunidad académica y cultural de la República Mexicana, recibió el grado de Doctor Honoris Causa por el Claustro Académico de la Universidad Las Américas de Centro Occidente, en el que, con la solemnidad del acto y como símbolo del alto honor, le fueron entregados los atributos del ornamento y mediante los símbolos de la ciencia y la sabiduría, se pactó su unión con el conocimiento y se fortaleció el compromiso de prestar apoyo y consejo en los asuntos universitarios.


La distinción más reciente entregada al doctor, tuvo verificativo el pasado 26 de julio de 2019, cuando en sesión extraordinaria el Honorable Ayuntamiento de Aguascalientes aprobó de manera unánime la propuesta de ingreso al Banco de Nomenclaturas del Municipio del nombre “Dr. Felipe San José González”, como una manera de promover en la memoria colectiva de los habitantes de la ciudad, su permanencia como hijo adoptivo.


Como brillante lingüista y filólogo, don Felipe San José nunca ha dejado de ser educador y ejemplo de generaciones de hombres y mujeres, a quienes les respeta su propia libertad y dignidad como personas.


Hoy día, a sus 84 años, el doctor honoris causa sigue impartiendo cátedra desde su residencia a mujeres de la sociedad aguascalentense, quienes, en año y medio de estudio, escriben y hablan el griego como parte de la lectura del Antiguo Testamento de la Biblia.


“…Un maestro, un buen maestro, no sabe hasta dónde va a llegar luego de dar una clase. Puede ser que dentro de mil años alguien esté enseñando lo que él enseñó…”


Hablar del excelentísimo señor don Felipe San José González, es hablar del más sencillo de los hombres, que ama a la humanidad porque comparte su sabiduría, no se apropia de los conocimientos con el afán de crear para sí un estereotipo de hombre culto, sino que rompe con esa vanidad y nos hereda su legado intelectual, cual enciclopedia humana abierta a las personas ávidas de aprender.

Para la Universidad Las Américas de Centro Occidente y la Fundación Yo amo la Lectura, es un privilegio presentar ante ustedes a un hombre ilustrado, un ser que ilumina, que venera la creación literaria y que en su andar irradia sabiduría. Un hombre, que en grado eminente, dejará huella en las ciencias y artes literarias de las naciones hispanohablantes.


Es momento de rendir honor al legado virtuoso de este mexicano, consagrado a la educación y al conocimiento.


Omnia Cum Honore.